Estas cinco tendencias de ejercicio beneficiarán a la sociedad y a tu salud

Locals take part in an exercise at a free outdoor gym in Soweto, South Africa September 22, 2017. REUTERS/Siphiwe Sibeko - RC1BC646E1C0
Taking it outside.Image: REUTERS/Siphiwe Sibeko
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Todo corredor entusiasta necesita un nuevo accesorio imprescindible. No es la última tecnología wearable. Tampoco son unas zapatillas de running con un soporte increíble. No: es una humilde bolsa de basura. Puedes elegir el color que quieras, pero, como esta idea surgió en Suecia, quizá prefieras optar por el negro, siempre tan elegante: nunca pasa de moda.

Esto forma parte de una nueva ola de actividades que combinan el ejercicio físico con la conservación y te ofrecen la oportunidad de contribuir al bien común mientras cuidas de ti. A medida que la crisis ambiental se vuelve cada vez más urgente, veamos cómo personas de todo el mundo combinan el ejercicio y el ecologismo.

1. Plogging

No hace falta ser un corredor experto para practicar plogging, cuyo nombre combina recoger basura y salir a correr. Esta idea surgió en Suecia y es fácil de entender y de poner en práctica. Solo tienes que salir a correr tranquilamente y recoger los residuos y la basura que encuentres tirados por el camino. Hoy hay grupos de plogging por todo el mundo, desde Nueva York hasta Manchester, donde un grupo ha decidido que prefiere ir andando al pub y recoger basura por el camino.

Image: Jon Nazca/Reuters

2. #trashtag

Si, como el grupo de Manchester, prefieres tomarte la vida con más calma, pero aun así quieres ayudar a limpiar el barrio, el reto #trashtag se creó pensando en ti. Es una variante de las limpiezas de playas que las comunidades costeras organizan desde hace varios años. Grupos de personas se reúnen para recoger basura y residuos en lugares concretos. Después comparten los resultados —enormes montones de bolsas de basura rebosantes— en las redes sociales y animan a otras personas a sumarse.

Estas iniciativas responden a la creciente preocupación por la cantidad de plástico que hay en los océanos. Un informe de la Fundación Ellen MacArthur, elaborado en colaboración con el Foro Económico Mundial, revela que se prevé que la producción de plástico casi se cuadruplique de aquí a 2050.

3. Strawkling

Si quieres sumergirte de lleno en un régimen de ejercicio que ayude al planeta, esta actividad es para ti. Del mismo modo que la palabra plogging combina recoger basura y salir a correr, strawkling combina hacer snorkel y pajitas.

La idea surgió de un grupo de nadadores, buceadores y surfistas australianos. Su objetivo es animar a la gente a meterse en el agua para recoger residuos plásticos, como pajitas para bebidas, aunque no solo estas. El plástico ha sido una invención que realmente ha cambiado vidas: ayuda a mantener los alimentos frescos en la cadena de suministro y los medicamentos seguros e higiénicos durante el transporte. Pero su eliminación inadecuada ha hecho que cantidades catastróficas de este material lleguen a los océanos del mundo: solo el 20 % del plástico se recicla de forma habitual.

¿Cuánto plástico se encuentra en las playas?Image: Ocean Conservancy

4. Gimnasio verde

Si hacer snorkel no es una opción, quizá lo tuyo sean los árboles. En ese caso, podrías probar a unirte a un gimnasio verde. El movimiento de los gimnasios verdes existe desde 1959 en el Reino Unido. Es una actividad en grupo dedicada al mantenimiento de los espacios verdes urbanos. Los parques públicos y las zonas boscosas son espacios de los que todos pueden disfrutar, pero no siempre hay fondos suficientes para mantenerlos en buen estado.

Ahí es donde puede ayudar un grupo de voluntarios bien equipado. Al despejar senderos, retirar la madera muerta, recortar la vegetación descontrolada y realizar otras tareas, los grupos tienen un impacto directo e inmediato en su entorno, al tiempo que se mantienen activos.

5. Simplemente hazlo, al aire libre

Hay otro tipo de gimnasio verde. Si haces ejercicio con regularidad en un gimnasio o centro deportivo, plantéate introducir este pequeño cambio. En vez de pasar el tiempo entre las paredes del centro, podrías hacer parte —o incluso toda— tu rutina de ejercicios al aire libre.

Ni siquiera tendrás que recoger basura, sumergirte en el mar o podar árboles. El simple hecho de no encender, por ejemplo, una cinta de correr o una máquina de remo puede ayudar de inmediato a reducir tu huella de carbono y tu impacto ambiental. También disfrutarás de los beneficios del aire fresco y la luz del sol, siempre que el tiempo acompañe.

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