La promesa de transformar nuestras zonas urbanas en ciudades, pueblos o aldeas plenamente inteligentes lleva mucho tiempo gestándose.
Las universidades, los estadios y los grandes recintos públicos se han apresurado a ofrecer experiencias verdaderamente inteligentes a sus visitantes, proporcionando un modelo para las zonas urbanas.
Se dan las condiciones para que las autoridades y los urbanistas creen zonas urbanas inteligentes a gran escala que ofrezcan las experiencias de alta tecnología que desean residentes y visitantes.
La promesa de transformar nuestras zonas urbanas en ciudades, pueblos o aldeas plenamente inteligentes lleva mucho tiempo gestándose. Muchas zonas siguen rezagadas en la provisión de lo que muchos consideran los elementos digitales más básicos, como la conectividad inalámbrica.
Sin embargo, nuestras zonas urbanas no tienen por qué avanzar a ciegas. En los últimos años, las universidades, los estadios y otros grandes recintos públicos han dado pasos importantes para ofrecer experiencias verdaderamente inteligentes a sus visitantes. En muchos sentidos, son comparables a nuestras zonas urbanas y ofrecen a los urbanistas un modelo para implantar sus propias infraestructuras inteligentes.
Estas tecnologías ofrecen varias ventajas. A continuación, presentamos algunos ejemplos de cómo las zonas urbanas podrían implantarlas, basándose en quienes han sentado las bases adecuadas y ya están construyendo sus propios centros inteligentes.
La tecnología puede revitalizar calles comerciales desiertas
A raíz de la pandemia de COVID-19, muchas zonas locales han visto cómo sus calles comerciales atraviesan dificultades. Según un informe de Power to Change, en el Reino Unido está vacío un récord del 16% de los locales comerciales de las calles principales británicas. Sin embargo, las oportunidades que ofrecen las tecnologías inteligentes son numerosas. Su implantación puede ser el salvavidas que estos lugares necesitan para revitalizarse y renovarse.
Mejorar la experiencia de visitantes y residentes
Las ventajas de las ciudades inteligentes para la experiencia de visitantes y residentes son probablemente las más evidentes. Pensemos en la planificación de un trayecto: mediante sensores inteligentes del Internet de las cosas (IoT) y alertas —a través de aplicaciones contextuales—, residentes y visitantes pueden mantenerse al día sobre la disponibilidad de plazas de aparcamiento o de aparcamientos disuasorios con transporte a los centros urbanos.
Del mismo modo, estos principios pueden ampliarse para ofrecer otra información contextual mediante servicios de localización. Los sensores inteligentes pueden reconocer la ubicación de una persona en tiempo real y, quizá, señalar un evento local próximo o vincular datos sobre tráfico, tiempo, calidad del aire o recuento de polen en la zona, entre otros.
Desde hace mucho, estadios deportivos y recintos musicales utilizan servicios de localización para mejorar la experiencia de los aficionados. En 2019, el Tottenham Hotspur Football Club se asoció con Aruba para desarrollar una aplicación móvil antes de inaugurar su nuevo estadio. La aplicación utiliza cerca de 700 balizas BLE para guiar a los usuarios hasta sus asientos o hasta amigos en distintas secciones, y ofrece información sobre restauración, ubicación de los baños y las últimas noticias y estadísticas.
Para seguir desarrollando los servicios de localización y ampliar sus posibilidades, Aruba anunció recientemente nuestra iniciativa Open Locate: una nueva norma del sector que hemos desarrollado para compartir datos de ubicación desde puntos de acceso (AP) interiores con dispositivos móviles. Con esta infraestructura, los dispositivos de los usuarios pueden admitir mejor aplicaciones como las de orientación. El objetivo de esta tecnología es llevar la precisión del GPS al interior de los edificios y conectarse con aplicaciones conocidas, como Google Maps o Apple Maps, allí donde haya Wi-Fi.
Ciudades inteligentes: mejorar las condiciones laborales locales
Está muy bien centrarse en la experiencia de ciudadanos y turistas, pero ¿qué ocurre con quienes trabajan entre bastidores? Una de las lecciones de la pandemia es que la experiencia de los empleados es tan importante como la de cualquier cliente o usuario; y por empleados nos referimos tanto al personal general como a los equipos de TI.
Con la digitalización en lo más alto de la agenda de todas las organizaciones, hay una gran demanda de personal de TI y, por tanto, la satisfacción laboral es un indicador fundamental. Los ingenieros altamente cualificados no quieren realizar tareas tediosas que les hacen perder tiempo y recursos y reducen su satisfacción laboral.
Por tanto, las ciudades inteligentes deberían procurar desarrollar redes autosostenibles, como hizo el Texas Rangers Baseball Clubpara liberar tiempo de los equipos de TI, que ya tenían una gran carga de trabajo. Como explicó Michael Bullock, vicepresidente de Tecnología de la Información del club: «Al hacer que ingenieros altamente cualificados realicen menos tareas tediosas, no solo aprovechamos mejor nuestros recursos, sino que también demostramos que valoramos sus competencias al asignarles proyectos más decisivos para nuestra misión».
En las ciudades inteligentes también es necesario que el personal pueda desplazarse y salir a la calle para prestar un mejor servicio al público. Se pueden instalar sensores de IoT en lugares como parques o baños públicos y utilizarlos para avisar a las autoridades locales cuando surjan problemas. Una red omnipresente permite a los empleados mantener la conexión mientras se desplazan por edificios públicos y por la zona circundante, lo que los hace más eficaces y eficientes.
El valor añadido de los datos
Quizá la mayor ventaja de las ciudades inteligentes sean los datos que generan. En colaboración con la Universidad y la ciudad de Cambridge,Aruba desplegó 4.500 puntos de acceso por toda la ciudad para ofrecer a estudiantes, residentes y visitantes una cobertura Wi-Fi integral. Para las autoridades locales, esto transforma por completo la manera de atender las necesidades de residentes y visitantes. Les permite ver de forma proactiva cómo se utilizan sus ciudades y planificar las inversiones en consecuencia. Por ejemplo, podrían descubrir que los residentes evitan una calle determinada y averiguar que se debe a los daños causados por baches o a la rotura de una tubería principal de agua.
Además, también abre oportunidades para generar ingresos adicionales. Volviendo al Tottenham Hotspur, gracias a su aplicación, el club puede adaptar la experiencia de cada aficionado según su ubicación. Con una infraestructura inteligente similar, las autoridades locales pueden hacer lo mismo y colaborar con empresas locales o anunciantes para adaptar la experiencia de cada residente y visitante a sus intereses y atender mejor sus necesidades.
Lecciones para el futuro de las ciudades inteligentes
A medida que las expectativas de conectividad crecen exponencialmente, nuestras zonas urbanas, como tantas otras facetas de nuestras vidas, deben innovar para mantenerse al día. Ya se trate de empresas locales, visitantes, residentes o autoridades locales, modernizar nuestras zonas urbanas para ofrecer una experiencia completa, segura y sin fricciones beneficiará a todos. Por suerte, hay muchos ejemplos excelentes que pueden servir de modelo a las autoridades y los urbanistas para ofrecer las experiencias inteligentes que desean residentes y visitantes.





