Derecho a reparar: así pretende la UE que los productos duren más y se reduzcan los residuos

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  • Los consumidores y las empresas europeos desechan habitualmente bienes que podrían repararse, generando residuos, parte de los cuales podrían recuperarse y reutilizarse.

  • La Comisión Europea ha propuesto normas que obligarían a los productores a ofrecer reparaciones de un producto hasta 10 años después de su venta.

  • Las empresas tendrían que reparar gratuitamente un producto defectuoso dentro del periodo de garantía legal de dos años si el coste de la reparación es inferior o igual al de sustituir el producto.

  • La UE está negociando un puñado de políticas diseñadas para animar a las empresas a fabricar productos más sostenibles y ofrecer a los consumidores información más clara sobre su impacto ambiental.

BRUSELAS, 22 de marzo (Reuters) - La Unión Europea quiere otorgar a los consumidores el derecho a que los productores reparen productos desgastados, como lavadoras y televisores, incluso después de que haya expirado la garantía de venta, para reducir los residuos y alargar la vida útil de los bienes.

La Comisión Europea propuso el miércoles normas que obligarían a los productores a ofrecer reparaciones de un producto durante un periodo de entre cinco y diez años después de su venta, independientemente de que la garantía legal siga vigente o no.

Las normas se aplicarían a frigoríficos, aspiradoras, televisores, lavadoras y otros bienes considerados "reparables" con arreglo a la legislación de la UE. La UE está negociando normas que ampliarían el requisito a los teléfonos inteligentes y las tabletas.

Los consumidores y las empresas europeos desechan habitualmente bienes que podrían repararse, acumulando residuos y tirando piezas que podrían recuperarse y reutilizarse.

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Una encuesta de 2020 realizada por encargo de la Agencia Federal de Medio Ambiente de Alemania reveló que la vida útil en su "primer uso" de productos como televisores y grandes electrodomésticos se ha reducido en los últimos años.

El estudio reveló que algunos productos no se diseñaron para repararse fácilmente, mientras que en otros casos resultaba más barato comprar un producto nuevo que reparar uno viejo. En muchos casos, los consumidores simplemente sustituyeron bienes que seguían funcionando porque querían una versión más nueva.

Con arreglo a las normas de la UE, las empresas tendrían que reparar gratuitamente un producto defectuoso dentro del periodo de garantía legal de dos años, si el coste de la reparación es inferior o igual al de sustituir el producto.

Después de esa fecha, las empresas deben seguir ofreciendo reparaciones, gratuitas o de pago. La UE también quiere poner en marcha un servicio en línea para ayudar a los consumidores a encontrar reparadores locales y considera que la competencia con otros reparadores mantendrá a raya los costes.

La Organización Europea de Consumidores (BEUC) acogió con satisfacción la propuesta, pero afirmó que habría tenido más sentido ampliar el periodo de garantía legal para productos de larga duración, como los frigoríficos.

La UE está negociando un puñado de políticas diseñadas para animar a las empresas a fabricar productos más sostenibles y ofrecer a los consumidores información más clara sobre el impacto ambiental de lo que consumen.

Una segunda ley, propuesta por Bruselas el miércoles, obligaría a las empresas a verificar las afirmaciones de que sus productos son "ecológicos" o "respetuosos con el medio ambiente".

Los Estados miembros de la UE y el Parlamento Europeo deben negociar y aprobar ambas leyes, un proceso que normalmente se prolonga más de un año.

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