El número de lobos grises ha aumentado un 1.800 % y el de osos pardos un 44 % desde la década de 1960.
Los estudios demuestran que la fauna silvestre puede ayudar a fijar el carbono atmosférico y a aumentar la fertilidad del suelo.
Restaurar, reasilvestrar y conservar especies puede cambiar las reglas del juego climático al multiplicar la captación de carbono entre 1,5 y 12,5 veces, según afirma un nuevo informe.
Los depredadores, como los lobos y los osos pardos, eran antaño una presencia habitual en Europa, y podían encontrarse merodeando por todos los países del continente.
Su número comenzó a disminuir a medida que la población humana crecía exponencialmente, y fueron cazados hasta casi extinguirse. Pero ahora, gracias a los esfuerzos de conservación, están regresando.
El número de lobos grises ha aumentado un 1.800 % desde su mínimo en la década de 1960, y en la actualidad hay 17.000 ejemplares que recorren casi todos los países de la Europa continental, según el Wildlife Comeback Report 2022, encargado por Rewilding Europe.
La organización trabaja para “crear las condiciones para que la fauna silvestre regrese por sus propios medios o mediante la reintroducción de animales en hábitats donde están ausentes y no pueden recuperarse por sí solos”.
El número de osos pardos también ha aumentado un 44 % desde 1960, según el mismo informe, y Rewilding Europe afirma que la protección legal, la restauración de hábitats y las reintroducciones de especies están dando lugar a la recuperación.
Si bien hay señales positivas de que algunas especies de fauna silvestre se están recuperando, algunas personas recelan del regreso de los depredadores. En Suiza, por ejemplo, el último lobo fue abatido a finales del siglo XIX. Pero hace unos años regresaron y algunos agricultores han pedido que se flexibilicen las normas de sacrificio para proteger su ganado.
“La convivencia con especies como los carnívoros sigue siendo un reto, pero las actitudes están cambiando; seguimos aprendiendo formas de vivir junto a estas especies”, afirma Louise McRae, autora del Wildlife Comeback Report 2022 de la Sociedad Zoológica de Londres (ZSL).
Pese a las preocupaciones, la convivencia es especialmente importante, ya que la reintroducción de la fauna silvestre puede aportar enormes beneficios a la naturaleza y a las personas, según Rewilding Europe.
Beneficios ambientales del regreso de la fauna silvestre
La fauna silvestre puede ayudar a fijar más carbono atmosférico y a aumentar la fertilidad del suelo, un proceso conocido como animación del ciclo del carbono (ACC). Los herbívoros de vida libre, a su densidad poblacional natural, pueden tener un impacto positivo en el cambio climático al aumentar la cantidad de carbono captado y almacenado en las plantas, según el informe.
Las investigaciones también demuestran que la pérdida de depredadores importantes puede provocar un crecimiento descontrolado de las poblaciones de herbívoros, lo que genera una presión de pastoreo excesiva y reduce la capacidad de los ecosistemas para absorber carbono.
“Restaurar, reasilvestrar y conservar la función ecológica de las especies vertebradas e invertebradas puede cambiar las reglas del juego climático al multiplicar la captación de carbono entre 1,5 y 12,5 veces (en algunos casos más) en los ecosistemas de todo el mundo”, afirma el profesor Oswald Schmitz, de la Yale School for the Environment, quien desarrolló el concepto de ACC.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial por la naturaleza?
El Centre for Nature and Climate ayuda a los líderes a comprender las interconexiones entre el clima, la naturaleza y el desarrollo económico. Ofrece una plataforma para explorar vías que favorezcan la resiliencia y la prosperidad dentro de los límites planetarios.
Al facilitar la cooperación entre sectores y regiones, el Centro apoya a los socios en la traducción de una comprensión compartida en soluciones prácticas para el clima y la naturaleza.
Motivos para el optimismo
Un estudio reciente de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas reveló que el 25 % de los mamíferos y más del 40 % de las especies de anfibios, casi el 33 % de los tiburones y el 25 % de los grupos de plantas están amenazados de extinción debido a la actividad humana.
“Gran parte del trabajo fundamental de seguimiento de las tendencias de la biodiversidad mundial y de evaluación de los riesgos de extinción de las especies suele destacar los efectos negativos de presiones como la pérdida de hábitat y el cambio climático sobre las especies. Sin embargo, este informe ofrece motivos para el optimismo y demuestra que, si se les da una oportunidad y con esfuerzos de conservación bien planteados, la fauna silvestre puede recuperarse”, afirma Sophie Ledger, de la ZSL y autora principal del Wildlife Comeback Report 2022.
El informe enumera varias acciones necesarias para seguir avanzando en la recuperación de las poblaciones animales:
La fauna silvestre regresará si le damos espacio y adoptamos medidas para convivir con ella de forma armoniosa.
Aprendiendo de las historias de éxito del regreso de la fauna silvestre, podemos apoyar mejor. las poblaciones de todas las especies silvestres, ampliando así la recuperación de la naturaleza.
La recuperación y la convivencia con la fauna silvestre, aunque complejas, no solo son posibles, sino esenciales para la salud de nuestro planeta.
Apoyar el regreso de la fauna silvestre redunda en nuestro mejor interés. Las poblaciones de fauna silvestre sanas son un componente fundamental de los ecosistemas sanos, que aportan una serie de beneficios a las personas.






