Los arrecifes artificiales son fundamentales para proteger los parques eólicos marinos de las fuertes corrientes, pero las defensas existentes suelen contener plástico, que podría ser perjudicial para la vida marina.
La start-up ARC Marine ha creado una alternativa sin plástico.
Sus cubos de arrecife están diseñados para proteger las turbinas y ayudar a restaurar la biodiversidad marina.
Los arrecifes artificiales desempeñan un papel importante en la protección de instalaciones marinas como los parques eólicos. Sin protección, los mástiles de las turbinas quedan expuestos a la erosión causada por las corrientes de marea, lo que socava sus cimientos.
Los ingenieros suelen utilizar “colchonetas” de hormigón submarinas compuestas por grandes bloques para proteger la base de estas torres en el lecho marino. Hay 40.000 de ellas solo en las aguas que rodean el Reino Unido.
Los parques eólicos son una parte importante de nuestra transición hacia una economía baja en carbono. Sin embargo, muchas de las defensas de hormigón sumergidas para protegerlos contienen plásticos y los grupos ecologistas los consideran residuos marinos. Con frecuencia es necesario retirarlos, reciclarlos o eliminarlos.
Por ello, una start-up ha desarrollado una alternativa. Los cubos de arrecife de ARC Marine se fabrican con áridos reciclados y arena, subproducto de la industria de canteras. La empresa afirma que esto reduce las emisiones de carbono en un 90% en comparación con los procesos utilizados para fabricar los tipos más comunes de cemento.
Los cubos encajan entre sí, creando espacios vitales más amplios para peces, cangrejos y langostas, y su superficie porosa está diseñada para que las plantas marinas se establezcan y crezcan con facilidad. El objetivo es que estos arrecifes alternativos protejan las instalaciones marinas vitales de tormentas y erosión, a la vez que fomentan la biodiversidad marina.
El coste de retirar las colchonetas de hormigón existentes se estima en 32 millones de dólares por cada gigavatio de potencia de un parque eólico, según ARC Marine. Los cubos de arrecife están diseñados para dejarse en su lugar incluso después de que el parque haya sido desmantelado.
La empresa afirma que los cubos también ayudarán a restaurar los hábitats marinos devastados por los impactos humanos en el medio ambiente.
Es un problema urgente. Alrededor del 70% de los arrecifes de coral está amenazado, mientras que los arrecifes rocosos también sufren daños debido a prácticas como la pesca de arrastre y el dragado. Las Naciones Unidas advierten de que la mitad de todas las especies marinas podrían estar al borde de la extinción a finales de este siglo.
Tom Birbeck, consejero delegado y fundador de ARC Marine, describe los cubos de arrecife como “bloques de construcción para el océano” y afirma que se inspiraron en la convicción de que todo proyecto marino y costero puede tener un impacto positivo en la salud de los océanos. La empresa añade que puede contribuir a alcanzar cinco de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU – principalmente el objetivo 14: conservar la vida submarina.
“Los cubos de arrecife aceleran la creación de arrecifes y ayudan a reparar los ecosistemas destruidos por siglos de arrastre de fondo y dragado”, afirma.
“El aumento mundial de la demanda de energía eólica marina ofrece una oportunidad sin precedentes para reconstruir los hábitats de arrecifes rocosos alrededor de los proyectos de construcción marina que históricamente han causado daños y que con frecuencia emplean materiales tóxicos y cargados de plástico.”
Al restaurar el medio marino, los cubos también pueden fomentar la pesca sostenible y el ecoturismo, afirma. Y si se combinan con una prohibición de la pesca de arrastre en las zonas donde estén sumergidos, podrían ayudar a recuperar las poblaciones de peces.
El equipo detrás de los cubos fue preseleccionado para los Premios Offshore Achievement 2020 – a menudo llamados “los Óscar offshore” – por su trabajo en el proyecto.

