Las secuoyas son los árboles más altos del mundo.
Ahora, los científicos han descubierto que son aún más grandes de lo que pensábamos.
Con tecnología láser, cartografían estos gigantes de 80 metros.
Los árboles son una pieza clave en la lucha contra el cambio climático.
Se encuentran entre los árboles más grandes del mundo y descienden de bosques por los que vagaban los dinosaurios.
Ahora, la tecnología láser revela la verdadera escala de las gigantescas secuoyas de Norteamérica, y es mayor de lo que imaginábamos.
Además de ser las más majestuosas,las secuoyas de California se encuentran entre los árboles más antiguos del planeta y viven hasta 2.000 años. Medir su tamaño va mucho más allá de la mera curiosidad cultural, ya que su volumen determina cuánto dióxido de carbono han secuestrado a lo largo de los siglos, un factor que gana importancia en la lucha contra el cambio climático.

Hasta hace poco, medir estos árboles implicaba trepar por sus troncos de 80 metros de altura con una cinta métrica. Ahora, un equipo de científicos del University College London y la Universidad de Maryland utiliza tecnología avanzada de escaneo láser para crear mapas en 3D y calcular la masa total.
Los resultados son sorprendentes: indican que los árboles podrían ser hasta un 30 % más grandes de lo que sugerían las mediciones anteriores.Parte de ello podría deberse a los troncos adicionales que las secuoyas pueden desarrollar a medida que envejecen, un proceso conocido como reiteración.
Medir los árboles con mayor precisión es importante porque probablemente la captura de carbono desempeñará un papel clave en la lucha contra el cambio climático. El crecimiento de los bosques podría absorber miles de millones de toneladas de dióxido de carbono de la atmósfera cada año.
«La importancia de los árboles grandes está ampliamente reconocida en cuanto al almacenamiento de carbono, la demografía y el impacto en los ecosistemas que los rodean», escribieron los autores en la revista Nature. «Por desgracia, la importancia de los árboles grandes es directamente proporcional a la dificultad de medirlos».
Las secuoyas viven tanto tiempo gracias a su capacidad para adaptarse al cambio climático, resistir enfermedades e incluso sobrevivir a los daños causados por el fuego, afirman los científicos. Casi una quinta parte de su volumen puede ser corteza, que contribuye a protegerlas.
Campeonas de la captura de carbono
Investigaciones anteriores de científicos de la Universidad Humboldt y la Universidad de Washington concluyeron que los bosques de secuoyas almacenan casi 2.600 toneladas de carbono por hectárea, y que su corteza por sí sola contiene más carbono que la de cualquier otra especie vecina.
Aunque se reconoce ampliamente la importancia de los árboles en la lucha contra el cambio climático, no todas las especies cuentan con la misma protección que las secuoyas costeras de California. En 2019, el mundo perdió una superficie forestal equivalente a 30 campos de fútbol por minuto, debido a la expansión agrícola, la tala y los incendios, según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
Aunque se informa que el ritmo de pérdida se ha ralentizado en los últimos años, reforestar el mundo para ayudar a frenar el cambio climático es una tarea enorme.
Por eso, el Foro Económico Mundial lanzó el Desafío de los Billones de Árboles (1t.org) y está involucrando a organizaciones y personas de todo el mundo a través de su plataforma de innovación colaborativa abierta Uplink para apoyar el proyecto.
Esto cuenta con el respaldo de una investigación dirigida por ETH Zurich/Crowther Lab, que muestra que existe la posibilidad de recuperar la cobertura arbórea en 2.200 millones de acres de tierras degradadas.
«Los bosques son fundamentales para la salud del planeta», según 1t.org. «Secuestran carbono, regulan las temperaturas globales y los flujos de agua dulce, recargan las aguas subterráneas, afianzan los suelos fértiles y actúan como barreras contra las inundaciones».





