Esta isla caribeña está mostrando al mundo cómo salvar la biodiversidad

Redonda has now been declared a protected reserve, and it is a success story for biodiversity conservation.
Redonda has now been declared a protected reserve, and it is a success story for biodiversity conservation.Image: Unsplash/Sonika Agarwal
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  • Redonda es una pequeña isla del Caribe que en su día fue invadida por ratas y cabras exóticas.

  • Las ratas y las cabras diezmaron las plantas y los animales autóctonos de la isla, y Redonda llegó a conocerse como la "isla de las ratas".

  • Se puso en marcha un proyecto para eliminar todas las ratas y cabras de la isla y plantar árboles y arbustos autóctonos.

  • Desde entonces, el ecosistema de la isla ha comenzado a recuperarse y muchas especies autóctonas han regresado.

Hace siete años, Redonda, una isla volcánica del mar Caribe, se parecía a la superficie de la Luna: un terreno polvoriento, cubierto de escombros y yermo.

La isla, que forma parte de Antigua y Barbuda, había sido explotada en su día para obtener guano, excremento de aves marinas utilizado como fertilizante. Sin embargo, las actividades mineras en Redonda cesaron hacia el inicio de la Primera Guerra Mundial y, cuando los mineros se marcharon, dejaron tras de sí un legado de ratas y cabras.

Durante las décadas siguientes, las ratas y las cabras despojaron a Redonda de su vegetación. Las rocas y la tierra se deslizaron hacia el mar, dañando los arrecifes y las praderas de fanerógamas marinas, y convirtiendo en peligroso que cualquiera se aventurara a pisar la isla.

Después, en 2016, los conservacionistas comenzaron a eliminar las ratas y las cabras para restaurar la isla. Primero utilizaron un raticida para eliminar las ratas sin dañar otras especies de la biodiversidad. Después, capturaron y trasladaron en helicóptero fuera de la isla a la pequeña población de cabras, la mayoría de las cuales se encontraba en estado de inanición por la falta de alimento en Redonda.

Personal de EAG supervisando la isla Redonda en junio de 2022.Image: Olivier Raynaud.

Una vez desaparecidos estos animales invasores, Redonda se transformó más rápido de lo que nadie hubiera imaginado. Los árboles y las gramíneas autóctonos volvieron a brotar. Aves marinas como el piquero patiamarillo (Sula leucogaster) y el rabijunco piquirrojo (Phaethon aethereus) recolonizaron la isla. Según expertos en conservación que trabajan en la restauración de Redonda, la población de la lagartija de Redonda (Ameiva atrata), especie en peligro crítico de extinción y endémica, se ha multiplicado por trece desde 2017.

«La isla estaba en un estado tan terrible que todos pensaban que iba a necesitar muchísimo tiempo para recuperarse», declaró Jenny Daltry, directora de la alianza caribeña de las ONG Re:wild y Fauna & Flora International, a Mongabay. «Pero veíamos cambios que se producían con gran rapidez».

Tras la exitosa restauración de Redonda, el gobierno de Antigua y Barbuda anunció este mes que había establecido la Reserva Ecosistémica de Redonda, que abarca casi 30 000 hectáreas (74 000 acres) de tierra y mar, una superficie equivalente a una cuarta parte del tamaño de Roma, y que engloba tanto el terreno de la isla como las praderas de fanerógamas marinas y el arrecife de coral que la rodean.

Arica Hill, directora ejecutiva del Grupo de Concienciación Ambiental (EAG), una ONG con sede en Antigua y Barbuda que participó en el esfuerzo de restauración, calificó el establecimiento de la reserva como un «buen punto de partida» para futuras acciones de conservación en el Caribe, una región salpicada de pequeñas islas invadidas por especies exóticas.

«Lo que esperamos es poder utilizar el mismo modelo de ONG que trabajan con el gobierno, con particulares y con agencias privadas para crear un sistema de gestión de un área», declaró Hill a Mongabay.

Aves marinas anidando en la isla Redonda. Image: Ed Marshall / Fauna & Flora
Lagartija de Redonda en la isla Redonda de Antigua y Barbuda. Image: Ed Marshall / Fauna & Flora.

La eliminación de especies invasoras también se ha llevado a cabo para restaurar islas en muchas otras partes del mundo, entre ellas la Polinesia Francesa, Tonga y Sudáfrica. La eficacia de este método de restauración también está respaldada por la ciencia. Un estudio de 2022 estableció que la eliminación de especies invasoras, como ratas, conejos, gatos y cerdos, resultó ser un 88 % eficaz para restaurar la biodiversidad en los hábitats insulares.

Daltry afirmó que espera más cambios positivos en Redonda y en el mar que la rodea en las próximas décadas.

«Sin vegetación, todo se estaba desmoronando hacia el mar, destrozando los arrecifes y las praderas de fanerógamas marinas», afirmó Daltry. «Pero deberíamos observar que esa presión disminuye en los arrecifes de coral y las praderas de fanerógamas marinas para que también empiecen a recuperarse».

«Cuando se eliminan las ratas de una isla, las poblaciones de aves marinas se recuperan y, de hecho, ya podemos observar que las poblaciones de aves marinas aumentan», añadió Daltry. «Y existe una relación muy estrecha entre el estado de las aves marinas y el estado de los peces».

Hill afirmó que la parte más emocionante de la restauración de Redonda y de su establecimiento como área protegida es ver cómo «los habitantes de Antigua y Barbuda se enamoran de Redonda y se sitúan a la vanguardia de la acción de conservación».

«Antigua y Barbuda no siempre ha estado al frente [de la conservación] y no es una imagen que hayamos crecido viendo», afirmó Hill. «Y estoy muy emocionada y muy orgullosa de mi equipo de personas que son antiguanas y barbudenses».

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