Por qué abordar las emisiones de alcance 3 ayudará a ganar la batalla contra el cambio climático

White and black ship with smoke emitting at port by water: The mining industry looks at shipping as part of scope 3 emissions produced along its value chain.
The mining industry looks at shipping as part of scope 3 emissions produced along its value chain.Image: Unsplash/Chris LeBoutillier
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  • Todas las empresas son responsables de reducir las emisiones de alcance 1 y 2, es decir, aquellas que controlan directa e indirectamente, pero solo se producirá un cambio significativo si abordamos las que se encuentran más adelante en la cadena de suministro: las emisiones de alcance 3.

  • Las emisiones in situ son fáciles de reducir en algunos sectores, pero existen sectores de difícil reducción que hacen que la descarbonización total sea más compleja.

  • Un ejemplo de cómo se abordan las emisiones de alcance 3 se observa en la industria minera y metalúrgica, donde las empresas trabajan con armadores y operadores para cambiar a combustibles marítimos de menor emisión de carbono.

El hemisferio norte ha sufrido un verano implacable de fenómenos extremos. Julio de 2023 fue el mes más cálido registrado a nivel mundial, con incendios forestales que devastaron Grecia, Siria, Canadá, España y Hawái, lo que provocó una trágica pérdida de vidas humanas junto con una devastación medioambiental. La cruda realidad del cambio climático está afectando a poblaciones de todo el mundo, y los científicos creen que esto es solo el comienzo. Mientras las temperaturas se disparaban, la demanda de petróleo alcanzó un máximo histórico, según la Agencia Internacional de la Energía. Aunque se han fijado objetivos ambiciosos de cero emisiones netas y la inversión en sistemas de energía renovable está aumentando, la transformación estructural de los sistemas energéticos mundiales para desprendernos de los combustibles fósiles corre el riesgo de seguir siendo un sueño lejano.

Si bien los responsables políticos deben crear las condiciones adecuadas para facilitar esta transición, el sector privado debe estar a la altura de sus responsabilidades en materia de descarbonización para contribuir a lograr una economía mundial de bajas emisiones. Nuestra principal responsabilidad es reducir directa e indirectamente las emisiones de gases de efecto invernadero bajo nuestro control operativo, conocidas como emisiones de alcance 1 y 2, como el diésel utilizado para alimentar camiones o la electricidad utilizada en las fábricas.

Alcance 1 y 2: responsabilidad de cada empresa

Si cada empresa redujera al mínimo las emisiones bajo su control, el total de estas acciones contribuiría en gran medida a descarbonizar la economía. Sin embargo, la realidad es que algunos tipos de empresas y ubicaciones pueden descarbonizar las emisiones de alcance 1 y 2 con más facilidad que otras.

Por ejemplo, las empresas con oficinas pueden comprar energía renovable y utilizar vehículos eléctricos para reducir sus emisiones de alcance 1 y 2 a casi cero. Pero es mucho más difícil para el fabricante de acero que suministra las vigas para el edificio de oficinas reducir sus emisiones controladas, porque la reacción química que interviene en la producción tradicional de acero genera gases de efecto invernadero que no pueden evitarse ni capturarse fácilmente. Otros sectores que enfrentan desafíos similares, conocidos como de «difícil reducción», incluyen el cemento, el aluminio y los viajes aéreos de larga distancia.

Ante esta realidad, una empresa o incluso un sector entero podría lavarse las manos ante las emisiones fuera de su control y convertirlas en un problema de otros, lo que, técnicamente, es cierto. Las empresas que así lo hagan sin duda ganarían la batalla de la contabilidad del carbono, sobre todo teniendo en cuenta que la medición y la notificación de las emisiones han avanzado mucho. Sin embargo, colectivamente, perderíamos la batalla contra el cambio climático, ya que las emisiones totales seguirían aumentando de forma insostenible.

Alcance 3: abordar los sectores de difícil reducción

De media, las emisiones de alcance 3, que abarcan las generadas fuera del control operativo directo de una empresa, representan 75 % del perfil de emisiones de una empresa. Un enfoque mucho mejor para reducir este tipo de emisiones sería que todas las empresas de la cadena de valor del producto que necesitan descarbonizarse trabajen juntas. Las empresas que suministran al sector de difícil reducción y las que compran a este podrían cambiar sus propias prácticas, coinvertir en tecnología o defender políticas que contribuyan, en la medida de lo posible, a abordar las emisiones de difícil reducción.

Esto tiene sentido desde el punto de vista climático y, cada vez más, también desde el punto de vista empresarial. Tomemos, por ejemplo, una de las mayores innovaciones modernas en movilidad, que ya está reduciendo significativamente las emisiones: los coches eléctricos. Ya están transformando la vida cotidiana de millones de personas, y su atractivo reside en que ofrecen una forma de desplazamiento más sostenible.

Sin embargo, debido a los métodos de producción actuales, el carbono incorporado en la cadena de suministro está socavando los vehículos eléctricos como solución de cero emisiones netas. Desde la perspectiva del consumidor, no hay diferencia entre el carbono emitido por el minero que extrae los minerales críticos para la batería o por el transportista encargado de trasladar el vehículo a través de continentes. La atmósfera, desde luego, no distingue la diferencia.

Para asegurar la demanda futura y garantizar que los coches eléctricos estén a la altura de su potencial como forma de transporte más sostenible, interesa a todos los agentes implicados en su producción reducir las emisiones al máximo posible.

Emisiones de alcance 3 a lo largo de la cadena de valor.Image: ICMM

El problema y la oportunidad para la minería

Al estar situados al principio de casi todas las cadenas de suministro, ya que lo que no se cultiva se extrae, los mineros hemos lidiado intensamente con la manera de ayudar a nuestros clientes y proveedores a descarbonizarse y, al mismo tiempo, alcanzar emisiones netas nulas de alcance 1 y 2 para 2050. Para facilitarlo, el ICMM ha desarrollado recientemente una guía de contabilidad y notificación para las emisiones de alcance 3 para proporcionar un marco que permita a las empresas mineras y metalúrgicas calcular y divulgar las emisiones de su cadena de valor.

Los mineros de mineral de hierro y bauxita coinvierten en nuevas tecnologías junto con los productores de acero y las refinerías de aluminio para producir materiales de baja emisión. Desarrollar nuevas tecnologías requiere tiempo, y el mundo no puede permitírselo, por lo que los mineros priorizan la extracción de minerales de mayor calidad y el desarrollo de nuevos productos que reduzcan las emisiones del proceso existente.

Dado que los distintos tipos de materiales primarios y refinados suelen transportarse a largas distancias, somos una de las mayores fuentes de demanda del transporte marítimo. Por eso, las empresas mineras están trabajando con armadores y operadores para cambiar a combustibles marítimos de menor emisión de carbono, al tiempo que construyen buques de baja emisión del futuro.

Pero aún tenemos camino por recorrer, sobre todo porque se prevé que la demanda de metales y minerales se dispare a medida que las infraestructuras de energía renovable y los vehículos eléctricos se expandan de forma exponencial. Debemos aumentar la transparencia y la colaboración en nuestras cadenas de valor para reducir las emisiones de alcance 3. La atmósfera no conoce fronteras, así que nuestras ambiciones tampoco deberían conocerlas.

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