La organización medioambiental The Ocean Cleanup ha estado recogiendo residuos plásticos con una barrera flotante de 600 metros.
La primera carga de residuos retirada de la Gran Isla de Basura del Pacífico ha regresado a la costa.
Las 60 bolsas, de 1 metro cúbico cada una, contenían desde redes de pesca desechadas hasta microplásticos.
El mundo produce 300 millones de toneladas de plástico al año. Hay 5 billones de fragmentos de plástico en el océano, y el 90 % de las aves marinas ha ingerido plástico.
Las estadísticas sobre el plástico oceánico son tan alarmantes y el problema parece tan insuperable que sería comprensible preguntarse qué demonios vamos a hacer al respecto.
Pero el inventor neerlandés Boyan Slat cree tener una solución: una enorme barrera flotante, o barrera de contención, que aprovecha las fuerzas naturales para recoger los residuos de forma pasiva. Y parece estar funcionando en la Gran Isla de Basura del Pacífico (GPGP).
Una balsa de ideas
Tras algunos comienzos fallidos y seis meses de balancearse en la GPGP —una zona entre Hawái y California de aproximadamente tres veces el tamaño de Francia—, el sistema ha devuelto 60 bolsas de basura a la costa de Vancouver.
Desde enormes redes de pesca desechadas hasta microplásticos de 1 milímetro han quedado atrapados en las bolsas, que miden 1 metro cúbico cada una.
Operado por la empresa emergente medioambiental de Slat, The Ocean Cleanup, el sistema consta de una barrera de 600 metros de largo que flota en la superficie del agua y de una falda que impide que los residuos escapen por debajo. El viento, las olas y la corriente empujan los residuos hacia la barrera, que se ralentiza mediante un ancla para que se mueva más despacio que la basura.
La función de un giro oceánico
The Ocean Cleanup afirma que podría librar a la GPGP del 50 % de sus residuos en cinco años. Los métodos convencionales para limpiar el agua, como los barcos y las redes, requerirían enormes sumas de dinero y miles de años.
Esta zona es la mayor isla de basura oceánica del planeta, pero solo es una de las cinco que se encuentran en los principales giros oceánicos del mundo.
Como remolinos de movimiento lento, los giros oceánicos desempeñan un papel importante: hacen circular las corrientes yredistribuyen la energía del solpor todo el planeta. Pero también atraen residuos marinos y convierten vastas zonas del océano enuna sopa de plástico.
Vamos a necesitar barcos robot
Aunque el éxito de The Ocean Cleanup hasta ahora pueda parecer una gota en el océano (nunca mejor dicho) frente a la magnitud del problema, la organización afirma que hademostrado que el concepto funciona.
Y el proyecto tiene objetivos aún más ambiciosos. En lo que denomina «la mayor limpieza oceánica de la historia», pretende eliminar el 90 % de la contaminación por plástico de los océanos para 2040.
También intenta detener esta contaminación en su origen: los ríos del mundo. Ha desarrollado el «Interceptor», un catamarán autónomo alimentado por energía solar que funciona junto con una barrera para recoger el plástico del agua. Estas embarcaciones pueden extraer 50.000 kilogramos de plástico al día, y dos ya están trabajando en Yakarta y Malasia.
The Ocean Cleanup quiere enviar Interceptors a 1.000 ríos de todo el mundo para 2025.
¿Éxito o fracaso?
Está por ver si estas intervenciones son la respuesta al creciente problema del plástico en los océanos del mundo. Algunos investigadores afirman que, además de recoger basura, el diseño de barrera utilizado en la GPGP podría serpeligroso para la vida marina que flota.
La organización afirma queno ha observado ningún caso de animales marinos atrapados, y que siempre habrá personas presentes para revisar el agua mientras se extraen los residuos.
El plástico está ahora tan extendido en el entorno natural que algunos científicos sugieren que nuestra era pasará a la historia como la «Era del Plástico».
Pero, con proyectos como The Ocean Cleanup trabajando para encontrar soluciones, quizá el problema del plástico no sea del todo insuperable.
