Gobiernos de todo el mundo han acordado poner fin a la contaminación por plásticos para finales de 2024.
El gráfico siguiente muestra que la mayoría de las personas considera importante crear normas mundiales para acabar con la contaminación por plásticos.
Perú e Indonesia fueron los países con la mayor proporción de ciudadanos que expresaron su apoyo a las normas.
Gobiernos de todo el mundo han acordado elaborar un acuerdo mundial para finales de 2024 con el fin de poner fin a la contaminación por plásticos. Como muestra el siguiente gráfico, la mayoría de los consumidores encuestados considera importante crear normas de este tipo.
En los 34 países encuestados, un promedio mundial del 70 % de los ciudadanos apoya la creación de normas mundiales para que los gobiernos pongan fin a la contaminación por plásticos. Así lo indica una encuesta realizada a más de 23.000 adultos por Ipsos, en colaboración con Plastic Free Foundation y WWF.
Como muestra nuestro gráfico, Perú e Indonesia fueron los países con la mayor proporción de ciudadanos que apoyan la creación de regulaciones, con un abrumador 81 % en cada uno. Les siguieron varios países, principalmente de América Latina y Europa. De los 34 países encuestados, China (59 %), Estados Unidos (58 %) y Japón (48 %) registraron la menor proporción general de apoyo. En el caso de Japón, esto se explica sobre todo porque el 41 % de las personas encuestadas en el país respondió «No sabe» cuando se les preguntó si un tratado debería establecer normas mundiales, en lugar de expresar un desacuerdo categórico.
La encuesta reveló que los consumidores consideran importante que el tratado incluya las siguientes medidas clave: prohibir los plásticos de un solo uso innecesarios y los plásticos que no se pueden reciclar fácilmente; introducir normas que exijan a fabricantes y minoristas actuar de forma responsable reduciendo, reutilizando y reciclando los envases de plástico; aplicar regulaciones mundiales que exijan que todos los productos de plástico nuevos contengan plástico reciclado; y garantizar que los productos de plástico lleven etiquetas que indiquen cómo clasificarlos para su reutilización, reciclaje o eliminación.






