Las poblaciones de insectos llevan casi 100 años disminuyendo, revela un estudio

A zompopa ant reared for human consumption is pictured in the insect farm of biologist Federico Paniagua, as he promotes the ingestion of a wide variety of insects as a low-cost and nutrient-rich food, in Grecia, Costa Rica July 13, 2019. Picture taken July 13, 2019. REUTERS/Juan Carlos Ulate - RC1E4F21DE10
The decline could have drastic consequences for our ecosystems.Image: REUTERS/Juan Carlos Ulate
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  • Las poblaciones de insectos han cambiado de forma constante en los últimos años.

  • Un nuevo estudio, basado en 41 países de 5 continentes, ha descubierto que los insectos terrestres han disminuido a un ritmo del 1% cada año.

  • Los científicos aún no comprenden del todo la causa de este declive.

¿Cuándo fue la última vez que viste una luciérnaga? Probablemente hace bastante tiempo. Según lo joven que seas, quizá nunca hayas visto ninguna. Estos insectos luminosos, las «estrellas nacidas de la tierra» de Wordsworth, llevan décadas disminuyendo en el Reino Unido. Eso significa que ahora los científicos las encuentran en menos lugares y que, incluso en esos reductos donde las condiciones son adecuadas, hay menos ejemplares.

Pero las luciérnagas no son las únicas que tienen dificultades. Habrás oído informes de que los insectos están disminuyendo en muchas partes del mundo: hay menos y algunas especies están desapareciendo por completo. Muchas personas han observado que en verano hay muchos menos «restos de insectos» en los parabrisas de los coches que hace 20 años, y esto incluso ha sido confirmado por un estudio científico. Como científicos que estudiamos los insectos, tenemos motivos para preocuparnos, pero ¿hasta qué punto podemos estar seguros del panorama general si solo disponemos de información sobre especies concretas en lugares determinados?

Por suerte, un nuevo estudio ha ofrecido hasta ahora la indicación más clara de cómo les va a los insectos en todo el mundo. Los investigadores estudiaron datos sobre el número y el peso total de insectos y arácnidos (arañas y ácaros) muestreados en 166 estudios de larga duración. Cada uno duró más de diez años y registró insectos en 1.676 lugares de 41 países repartidos por cinco continentes. El registro más antiguo data de 1925 y el más reciente, de 2018, aunque la mayoría de los registros son de 1986 o posteriores.

Lampyris noctiluca, o luciérnaga común europea.Image: Wikicommons

Los investigadores estiman que los insectos terrestres, que constituyen la mayoría de las especies, han disminuido casi un 1% al año, o cerca de un 9% por década. Sin embargo, durante el mismo periodo, la pequeña proporción de insectos que vive en agua dulce experimentó un aumento anual del 1%, o de algo más del 11% por década.

Un panorama complejo

¿Es motivo para sentirnos relativamente optimistas (o, al menos, menos afligidos)? En absoluto. Aunque estas estimaciones de la rapidez con que disminuyen las poblaciones de insectos son mucho menores que algunas estimaciones anteriores, la situación sigue siendo grave. Además, la tasa general de disminución podría estar infravalorada: la mayoría de los datos de larga duración procedían de poblaciones de insectos protegidas en reservas naturales.

Aunque no te entusiasmen los bichos, su paulatina desaparición de los lugares donde antes abundaban constituye una crisis continua para el mundo natural. Los insectos y los pequeños invertebrados ocupan los peldaños más bajos de la mayoría de los ecosistemas terrestres. Como señaló en una ocasión el ecólogo E. O. Wilson, si eliminamos las «pequeñas criaturas que hacen funcionar el mundo», también desaparecerá la mayoría de los seres que ocupan nichos más altos en la cadena alimentaria, incluidos los seres humanos. Por eso un estudio realizado en Alemania en 2017 hizo saltar tantas alarmas: informó de un descenso del 75% en 27 años de la biomasa local de toda clase de insectos voladores.

Las efímeras son insectos acuáticos y están entre las pocas especies beneficiadas por el nuevo estudio.Image: Wikicommons

Pero ¿qué significa «disminución general»? No significa que todos los tipos de insectos se vean afectados de la misma manera. Varios estudios recientes han demostrado que algunas especies pueden prosperar mientras sus parientes cercanos desaparecen. Un estudio de polinizadores silvestres (abejas y sírfidos) en el Reino Unido, realizado entre 1980 y 2013, mostró que la abundancia de alrededor del 10% de estos insectos aumentó, mientras que la de más del 30% disminuyó. A las especies que les fue bien fueron los polinizadores especializados en cultivos; las que no prosperaron fueron las especies especializadas que preferían plantas desplazadas de los paisajes agrícolas.

El panorama es complejo, pero la enorme cantidad de registros recopilados en distintas condiciones y procedentes de diversas fuentes para este nuevo estudio confirma de manera inquietante que algo va muy mal.

Qué significa para la conservación

Aunque el panorama del declive generalizado de los insectos se está aclarando un poco, todavía desconocemos la causa. El nuevo estudio encontró ciertos indicios de que el crecimiento de las ciudades y los pueblos cercanos perjudicaba la abundancia de insectos. Quizá sorprenda que hubiera pocos indicios de que la agricultura intensiva de las zonas vecinas dañara las poblaciones de insectos, pero podría deberse a que esos lugares ya estaban empobrecidos de insectos cuando comenzó el estudio.

Tampoco se encontraron indicios de que el cambio climático afectara a la abundancia de insectos. Los insectos terrestres parecían verse más afectados en Europa y América del Norte, mientras que los de Asia, América del Sur y Oceanía no mostraban grandes disminuciones. Sin embargo, es probable que esto refleje la menor cantidad de información disponible sobre esos lugares. Curiosamente, las poblaciones de insectos terrestres de América del Norte se han recuperado notablemente desde 1990, mientras que las de Europa han seguido reduciéndose. No hay una explicación evidente para ello.

La aparente buena salud de los insectos acuáticos confirma los resultados de un estudio reciente del Reino Unido, que apuntaba a que la legislación de la UE para limpiar los ríos de toda Europa podría estar dando resultado. Parece alentador, pero el agua dulce solo cubre el 2,4% de la superficie terrestre de la Tierra. El éxito relativo de los insectos acuáticos no compensa lo que ocurre en el resto de los lugares, e incluso podría ocultar el colapso de algunas especies acuáticas, como los escarabajos acuáticos y los enormes enjambres de efímeras de los Grandes Lagos de América del Norte y el curso superior del Misisipi, que antes alcanzaban decenas de miles de millones de ejemplares pero han disminuido alrededor de un 50% en los últimos años.

Recientemente, el Gobierno federal alemán aprobó 100 millones de euros para la conservación de los insectos, y una cuarta parte se destinará a la investigación. Saber dónde y por qué ciertas especies tienen dificultades es tan importante como intentar remediar la situación. Los insectos están en apuros, pero cada especie afronta su propia lucha. El apoyo a nuestros amigos artrópodos deberá orientarse cuidadosamente.

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