0,048 gramos de oro, 0,26 gramos de plata y 12 gramos de cobre1: los metales reciclados de un teléfono móvil típico que contribuyen a crear aproximadamente 5.000 medallas para los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio 2020. Ya se han donado directamente al edificio del Gobierno Metropolitano de Tokio (TMG) más de 80.000 teléfonos móviles y otros pequeños dispositivos electrónicos. Las organizaciones participantes esperan que esto haga que la población se sienta parte activa de los Juegos. Esta iniciativa es solo una pequeña parte del propio reto del TMG de convertir Tokio en una ciudad más sostenible de cara a 2020 y más allá.
La última vez que Tokio acogió los Juegos fue en 1964. El tren bala Shinkansen, la red de autopistas y otras mejoras de infraestructura dejaron un legado que impulsó el crecimiento económico de Japón. Hoy, la ciudad se centra en aprovechar los Juegos de Tokio 2020 para avanzar hacia una sociedad sostenible ejemplar, y en utilizar el evento para impulsar el crecimiento económico, las iniciativas de conservación del medio ambiente y una mejor calidad de vida mediante nuevas innovaciones.
Como cabe imaginar, el trabajo no termina cuando se apagan las llamas olímpica y paralímpica. El Gobierno ha fijado ambiciosos objetivos para 2030 que incluyen reducciones de las emisiones de gases de efecto invernadero y del consumo de energía.
Ante el cambio climático, que se cierne como un gran riesgo para el mundo, el Gobierno Metropolitano considera esencial avanzar hacia una sociedad con bajas emisiones de carbono. En consonancia con el Acuerdo de París, el TMG ha fijado para 2030 el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero un 30% respecto de los niveles de 2000. En 2010, Tokio puso en marcha el primer programa urbano de límites máximos y comercio de emisiones del mundo para grandes instalaciones, incluidos los edificios de oficinas.
Durante los Juegos, la ciudad planea utilizar los créditos de carbono generados por el programa para reducir a cero las emisiones de CO2 durante los cuatro días de las ceremonias de apertura y clausura del evento. El TMG también espera utilizar la inteligencia artificial (IA), el Internet de las cosas (IoT) y tecnologías ambientales avanzadas para lograr que la ciudad tenga cero emisiones en el futuro.
Tokio también está impulsando la energía solar, eólica y otras fuentes de energía renovable para producir hidrógeno sin emisiones de CO2. El TMG planea liderar la transformación de la Villa de los Atletas de los Juegos de Tokio 2020 en una zona pionera de bajas emisiones de carbono que utilice hidrógeno. Para el resto de la ciudad, también prevé incorporar más vehículos de pila de combustible y establecer una red de estaciones de repostaje de hidrógeno para 2030.
En Tokio ya se utilizan autobuses de pila de combustible para el transporte público, que conectan la estación de Tokio con el centro de convenciones Tokyo Big Sight.
En el ejercicio fiscal de 2015, las energías renovables representaron apenas el 11% del consumo total de electricidad. La ciudad aspira a elevar esa cifra a alrededor del 30% para 2030. También es esencial reducir el consumo de energía en general. Para ello, entre otras iniciativas energéticas, Tokio promueve programas de ahorro de energía para los edificios de la ciudad. El TMG también se ha fijado el objetivo de reducir el consumo de energía un 38% respecto de los niveles de 2000 para 2030.
Tokio ya es una potencia económica, con un producto bruto anual de alrededor de 850.000 millones de dólares estadounidenses, que contribuye a impulsar la tercera economía más grande del mundo. Sin embargo, a medida que crece económicamente, también debe centrarse en la sostenibilidad ambiental. Desde 2001, la ciudad ha logrado crecer y, al mismo tiempo, reducir el consumo de energía. Mantener esta tendencia será una iniciativa política clave para el futuro.
En esencia, Tokio es una concentración de personas, infraestructura, información y capital, que atrae a empresas de todo el mundo con tecnologías de vanguardia en diversos sectores —desde la tecnología ambiental hasta la tecnología financiera, la IA y el IoT— que contribuyen a mejorar la sostenibilidad de la ciudad.
Una de esas empresas es Sensus Japan, filial de la empresa estadounidense Sensus. Líder mundial en medición inteligente, tecnologías de comunicación de redes y análisis de datos para empresas de servicios públicos, se ha expandido en Tokio con la ayuda del programa de asesoramiento empresarial del TMG. La introducción de contadores inteligentes no solo contribuye al ahorro de energía, sino que también puede aplicarse a servicios de seguimiento que ayudan a estar al tanto de familiares mayores, así como a establecer planes de pago más flexibles en los mercados minoristas de electricidad y gas mediante el uso de macrodatos. Sensus Japan indicó que espera ofrecer soluciones de infraestructura inteligente en todo Tokio —y también en el resto de Japón— para ayudar a reducir el consumo de energía y ahorrar tiempo a las personas. La empresa también afirmó que quiere contribuir a mejorar la calidad de vida en la ciudad en general.
Como bien sabe el creciente número de visitantes extranjeros, Tokio es mucho más que un centro de negocios. Las exuberantes montañas que rodean la región están a solo una hora de los rascacielos que caracterizan el centro de la ciudad. También se puede llegar en avión en menos de una hora a las islas cercanas que forman parte del área metropolitana de Tokio, desde donde se disfrutan vistas magníficas. El TMG planea introducir nuevos servicios de movilidad y otros tipos de infraestructura de transporte de próxima generación para facilitar el acceso de los visitantes a las islas.
La ciudad está impregnada de cuatro siglos de tradición y sigue aprovechando sus numerosos recursos mientras incorpora continuamente tecnologías de vanguardia. De cara a los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2020 y más allá, Tokio se propone seguir evolucionando para convertirse en una ciudad más sostenible y en una fuente de inspiración para el mundo.
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Basado en datos del Ministerio de Medio Ambiente de Japón









