Los pronosticadores meteorológicos pueden salvar vidas. Sobre la base de la información de los modelos de predicción meteorológica, puede enviarse un aviso con algunos días de antelación ante un posible fenómeno meteorológico severo, como lluvias intensas o vientos fuertes. Más cerca de la fecha, se emiten nuevos avisos cuando los pronosticadores tienen mayor certeza.
Para ello, los pronosticadores meteorológicos se basan en nowcasting. Esta previsión depende en gran medida de herramientas de teledetección, como los sistemas de satélite o de radar.
En los países donde los sistemas de radar están disponibles y bien mantenidos, los datos recopilados constituyen una parte fundamental de los sistemas de pronóstico en tiempo real. Pero en los países en desarrollo, los sistemas de radar son demasiado costosos de adquirir y mantener.
Alerta en tiempo real
En muchos países africanos, los sistemas básicos de observación terrestre no son adecuados para proporcionar una transmisión en tiempo real de datos meteorológicos. Esta falta de datos implica que la población no puede ser alertada de fenómenos meteorológicos severos que podrían causar pérdidas de vidas y bienes materiales.
Sin embargo, los datos satelitales pueden aportar información muy útil en regiones donde no hay acceso o el acceso es limitado a costosos sistemas de observación.
Los datos de predicción numérica del tiempo, junto con los datos de satélites geoestacionarios, pueden ayudar al nowcasting. Por este motivo, la Organización Meteorológica Mundial ha respaldado con firmeza la prestación de servicios de nowcasting en países donde no se dispone de datos avanzados de observación. Ha puesto en marcha proyectos de demostración de previsión de fenómenos meteorológicos severos para mejorar el nowcasting en regiones del mundo con escasez de datos.
Cobertura satelital total
El satélite Meteosat de Segunda Generación fue lanzado en 2002 por la Agencia Espacial Europea y la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos.
Este satélite ofrece una cobertura completa del continente africano con una resolución temporal de 15 minutos. Los numerosos canales visibles, infrarrojos y de vapor de agua, así como las combinaciones de color (rojo, verde y azul) de estos canales, proporcionan datos fiables para el nowcasting.
Cuando se lanzó el satélite, también se puso en marcha una iniciativa para que expertos de Europa desarrollaran aplicaciones con diversos fines utilizando los 12 canales que proporciona el satélite. Se establecieron ocho instalaciones de aplicación satelital, cada una con un ámbito de especialización. Entre ellas se incluyen el nowcasting y la previsión a corto plazo, la vigilancia climática, la predicción numérica del tiempo y el análisis de la superficie terrestre.
La instalación de aplicación satelital de nowcasting utiliza datos del satélite geoestacionario para proporcionar información sobre las nubes asociadas a sistemas convectivos significativos. Mediante el seguimiento de tormentas de rápido desarrollo es posible identificar, vigilar y seguir las nubes de sistemas convectivos intensos, así como detectar células convectivas de rápido desarrollo.
Las alertas salvan vidas
El software de tormentas de rápido desarrollo distingue las distintas fases de la tormenta. Para ello utiliza los diferentes canales del satélite a fin de determinar la profundidad de las nubes, su extensión vertical, la temperatura de su cima, la tasa de enfriamiento y la posible actividad convectiva. A partir de las imágenes de la última hora, determina la dirección y la velocidad de desplazamiento. Esta información se estima después para los 30 minutos siguientes.
Con el conocimiento de la fase de la tormenta y de su dirección prevista, un pronosticador puede utilizar esta información para emitir una alerta meteorológica.
Una herramienta basada en satélite, como el software de tormentas, debe utilizarse con otras fuentes de datos, como los sistemas de radar y las observaciones de superficie, siempre que sea posible.
La identificación y el seguimiento de tormentas supone un desafío mayor en regiones con escasez de datos que en zonas con redes extensas y costosas de observación terrestre y remota. Alertar a la población sobre fenómenos meteorológicos severos inminentes es el mandato de todos los servicios meteorológicos operativos. Estos tienen la capacidad de salvar vidas y proteger bienes materiales.
Este artículo se publica en colaboración con The Conversation. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autora: Estelle de Coning es científica jefe del Servicio Meteorológico de Sudáfrica (SA Weather Service), especializada en nowcasting y predicción a muy corto plazo, y profesora a tiempo parcial en la Universidad de Pretoria.
Imagen: Los funcionarios de Puntland visitan un puente entre Garowe y Eyl que fue destruido por la tormenta en la región semiautónoma de Puntland, en Somalia, cerca de Bosasso. REUTERS/Abdiqani Hassan


