¿Cómo podemos promover la infraestructura sostenible?

¿Cómo podemos promover la infraestructura sostenible?
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Este artículo se publicó originalmente en el blog The World Bank’s Latin America and Caribbean: Opportunities for all.

La infraestructura (carreteras, puentes, puertos, centrales eléctricas, suministro de agua) impulsa el crecimiento económico en numerosos países al facilitar la manufactura, los servicios y el comercio. Pero no se trata solo de construir más. Para lograr un buen desarrollo en un planeta sometido a la presión del cambio climático y a la disminución de los recursos naturales, la infraestructura debe ser sostenible.

La infraestructura sostenible no solo permite un desarrollo económico sólido, la creación de empleo y la compra de bienes y servicios locales, sino que también mejora la calidad de vida de los ciudadanos, aumenta los impactos positivos (beneficios), contribuye a proteger nuestros recursos naturales y el medioambiente vitales, y promueve un uso más eficaz y eficiente de los recursos financieros.

Este último punto merece especial énfasis: la infraestructura sostenible no solo es buena para el planeta, sino también para los márgenes de beneficio de los inversores.

Los beneficios financieros y económicos pueden derivarse de la reducción del uso de materiales, de una mejor prevención de la contaminación, de la reducción de las emisiones de carbono, del pago por servicios ambientales y de unas mejores relaciones laborales y con las comunidades. La sostenibilidad ambiental también puede mejorar las perspectivas de financiación de los proyectos. Además, cada vez más partes interesadas en los proyectos, y la sociedad civil en general, exigen y esperan que la sostenibilidad ambiental se integre en los proyectos de infraestructura.

La experiencia de numerosos países demuestra que es posible planificar, diseñar, construir y mantener la infraestructura de manera que se gestionen adecuadamente los posibles impactos y riesgos negativos ambientales, sociales, y de salud y seguridad, al tiempo que se potencian los impactos o beneficios positivos relacionados, directa e indirectamente.

Tomemos como ejemplo el Proyecto de Transporte Vial del Estado de Mato Grosso do Sul, en Brasil, destacado en un reciente informe del Banco Mundial sobre la mejora de la sostenibilidad ambiental en proyectos viales. En este proyecto de infraestructura, la identificación e implementación de enfoques más sostenibles para el control de la erosión permitió ahorrar unos 46 millones de dólares estadounidenses. Otro ejemplo es el de una carretera situada en un valioso terreno de bosque seco natural, identificado como un corredor de biodiversidad de extraordinario valor en la región del Gran Chaco, en Argentina. El desafío de pavimentar 60 km de carretera a través de un área tan preciosa y vulnerable se convirtió en una oportunidad para la sostenibilidad. Las medidas de sostenibilidad incluyeron señalización de concienciación y medidas de reducción de velocidad en zonas críticas de hábitat, y se establecieron puntos especiales de paso y conectividad para la fauna silvestre, con ocho pasos subterráneos y tres pasos elevados por el dosel forestal.
Pero los especialistas a menudo carecen de la plena capacidad técnica para aprovechar estas características de «ganar-ganar» de la infraestructura sostenible.

¿Por qué?

Una razón podría ser una paradójica saturación de información. Un factor clave para desarrollar con éxito infraestructura ambientalmente sostenible es compartir conocimientos y experiencias entre los especialistas y fortalecer su capacidad técnica. Sin embargo, dada la cantidad significativa, en constante aumento y mejora, de información disponible sobre gestión y sostenibilidad ambiental, a menudo resulta difícil para los especialistas encontrar u obtener de forma eficiente la información más pertinente y útil.

Por este motivo, el Grupo del Banco Mundial ha creado una plataforma basada en la web, bilingüe (inglés y español), denominada Knowledge Platform on Environmentally Sustainable Infrastructure Construction in Latin America and the Caribbean region (www.kpesic.com) para contribuir a promover una mejor gestión ambiental y social en los proyectos de infraestructura de la región. La intención es que funcione como una ventanilla única, que ofrezca información fácilmente accesible y fiable, y que se convierta en un foro para aportar ideas y soluciones.

La plataforma de conocimiento se centra en los sectores de infraestructura de transporte, energía, y agua y saneamiento, y aborda tanto la fase de construcción de los proyectos como las fases de planificación, diseño, y operación y mantenimiento. La plataforma será útil para los especialistas técnicos (en organismos ambientales o gubernamentales, empresas constructoras, empresas de ingeniería y otros) que participan, directa o indirectamente, en el desarrollo de infraestructura en la región de América Latina y el Caribe, u otros países de ingresos bajos y medianos, de forma ambientalmente sostenible. No obstante, en última instancia, la infraestructura es una preocupación mundial, por lo que esperamos que esta plataforma contribuya a promover el desarrollo de infraestructura ambientalmente sostenible en otros países de ingresos bajos y medianos. Mientras tanto, les invitamos a echar un vistazo, colaborar y hacernos saber su opinión.

La publicación no implica la aprobación de las opiniones por parte del Foro Económico Mundial.

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Autor: Robert Montgomery es especialista principal en medio ambiente de la Práctica Global de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Imagen: Trabajadores de pie sobre un andamio junto al estadio Maracanã en Río de Janeiro. REUTERS/Tont Gentile.

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