Los vuelos nacionales en Alemania han caído un 12% en comparación con el año pasado.
Las compañías ferroviarias del país registran cifras récord de pasajeros.
Los analistas afirman que la concienciación de los consumidores sobre la crisis climática es un factor importante.
Cada vez más alemanes siguen el ejemplo de sus vecinos del norte y mantienen los pies firmemente en el suelo.
Al igual que los suecos, que acuñaron el término «flygskam» (avergonzarse de volar) para fomentar los viajes sostenibles, los alemanes ahora vuelan menos y, en su lugar, usan el tren. La reducción de las tarifas de los trenes de larga distancia del 10% este año también debería hacer más atractivo viajar por tierra.
El número de vuelos nacionales en Alemania cayó un 12% en noviembre de 2019 en comparación con el mismo mes del año anterior; los vuelos a otras ciudades europeas disminuyeron un 1,9%.
Los aeropuertos suecos registraron una caída del 11% del tráfico aéreo en 2019, junto con un aumento significativo de los viajes en tren. El operador ferroviario sueco SJ hace funcionar sus trenes con electricidad procedente de fuentes 100% renovables.
Cambios en el comportamiento de los consumidores
Aunque la Asociación Alemana de Aeropuertos atribuye el descenso de la aviación a diversos factores, entre ellos el aumento de los precios del petróleo y la inseguridad económica y comercial, los analistas del transporte creen que la creciente concienciación sobre la crisis climática desempeña un papel importante.
«Para mí, esto demuestra que una mayor concienciación sobre el cambio climático se está traduciendo en acciones de los consumidores», declaró a Bloomberg Stefan Goessling, profesor de economía del transporte en la escuela de negocios de la Universidad Linneo de Suecia.
Junto con el descenso de los viajes aéreos nacionales en Alemania, la compañía ferroviaria nacional Deutsche Bahn ha comunicado cifras récord de pasajeros de larga distancia: en 2019, más de 150 millones de personas viajaron en tren para este fin.
La empresa se propone reducir sus emisiones a la mitad para 2030 y hacer funcionar sus trenes exclusivamente con electricidad renovable para 2038.
Dar prioridad al medio ambiente
El apoyo al Partido Verde en Alemania ha aumentado de forma constante, y encuestas recientes lo sitúan por delante de la coalición gobernante.
Estas tendencias coinciden con lo que se ha denominado «el efecto Greta»: personas de todo el mundo cambian su comportamiento en respuesta a los llamamientos de la activista climática Greta Thunberg.
La adolescente sueca viajó 65 horas en tren para asistir a la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos en enero de 2019, ahorrando más de 200 kilogramos de CO2.
El Gobierno sueco está invirtiendo más de 5 millones de dólares en trenes nocturnos con destino a distintas ciudades de Europa, para ayudar a sus ciudadanos a viajar de forma más sostenible.
Alemania ha afrontado recientemente sus propios desafíos relacionados con el clima, entre ellos una sequía estival en 2018 que llevó a miles de agricultores a solicitar ayuda al Gobierno tras perder sus cosechas.
El futuro de la aviación
La industria de la aviación genera alrededor del 2% de todas las emisiones de CO2 causadas por la actividad humana y el 12% de todas las emisiones de CO2 del sector del transporte.
Sin embargo, esto representa una fracción de las emisiones del transporte por carretera, responsable de tres cuartas partes de todas las emisiones del sector.
La industria aérea se ha comprometido a reducir las emisiones netas de carbono a la mitad de los niveles de 2005 para 2050 y a mejorar la eficiencia de combustible de su flota un 1,5% al año.
Según Alexandre de Juniac, director general de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo: «El carbono es el enemigo, no volar. Nuestro objetivo es que el mundo siga volando de forma sostenible».




