Se necesita una acción urgente para que la industria de la moda sea más sostenible, según dos expertos.
Los consumidores y los productores necesitan un cambio de mentalidad.
También se necesita un cambio más amplio y sistémico en el modelo de negocio de la moda.
Muchos han calificado a la industria mundial de la moda como insostenible.
Tenga en cuenta que, según las Naciones Unidas, casi el 20 % de las aguas residuales del mundo procede de la industria de la moda, que además es responsable de alrededor del 10 % de las emisiones globales.
A esto se suma la preocupación por los microplásticos procedentes de la ropa que llegan al océano, y así se entiende de dónde surge esta etiqueta.
Pero hay innovadores dentro del sector que intentan impulsar el cambio. Dos de ellos participaron en la sesión 'Conozca a los pioneros de la moda sostenible' celebrada en la Cumbre de Impacto del Desarrollo Sostenible 2021 para analizar qué se debe hacer.
La necesidad de un cambio urgente
"No tenemos tiempo", instó Safia Minney, fundadora de People Tree, pionera del comercio justo en la moda. "No podemos permitirnos la trayectoria de que la moda llegue a representar quizá hasta el 25 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero para 2050. Y esa es la trayectoria por la que vamos."
Considera que existe una verdadera urgencia por cambiar, pero hay preguntas importantes a las que responder.
"¿Cómo eliminamos los combustibles fósiles de la industria de la moda? ¿Cómo avanzamos hacia la agricultura regenerativa? ¿Cómo hacemos que los pequeños agricultores e incluso los artesanos y los fabricantes de artesanías sean esenciales para generar impacto social y justicia social?", preguntó.
El cambio debe ser "radical", subrayó. "Tenemos que reducir la producción y el consumo de moda entre un 75 % y un 95 %. No estamos hablando de recortar un poco."
Pero, añadió, podemos hacerlo y, al mismo tiempo, apoyar el empleo y crear puestos de trabajo. "Podemos encontrar medios de vida en el Sur global y también a nivel local, porque vamos a localizar la moda."
Un cambio de mentalidad
Parte de lo que se necesita es un cambio de mentalidad, explicó Javier Goyeneche, fundador y presidente de ECOALF, una empresa española de ropa pionera en nuevos materiales de alta tecnología fabricados a partir de residuos.
"Creo que la moda ya no puede consistir solo en verse bien", afirmó. "También tiene que consistir en hacer lo correcto y sentirse bien al respecto."
Añadió que la responsabilidad recae tanto en el consumidor como en los productores. "No se necesitan 20 camisetas", dijo. "Hay que empezar a comprar menos y a hacerlo con un mayor sentido de la responsabilidad." Sencillamente, no habrá recursos suficientes a menos que "cambiemos la forma en que consumimos".
Minney coincidió y pidió una mayor comprensión de los recursos que se destinan a la ropa. "En realidad, es precioso empezar a valorar la ropa que tenemos", dijo. La gente debe comprender que incluso una sola camiseta requiere 2.700 litros de agua para producirse, lo que equivale a dos años y medio de agua potable para una persona.
Un cambio en los modelos de negocio
También se necesita un cambio más amplio y sistémico, explicó Minney.
"Quiero decir, es la economía, estúpido, ¿no?", bromeó. "Es una economía totalmente disfuncional que lleva décadas y décadas así. Y ahora por fin lo reconocemos: decimos que necesitamos un cambio de sistemas."
Goyeneche coincidió: "Creo que hay que cambiar muchas cosas, y el modelo de negocio de la moda es una de ellas; hay que redefinirlo.
"Tenemos la oportunidad y la responsabilidad de redefinir un modelo de negocio que no funciona, porque no se puede tener un modelo de negocio basado en comprar, tirar, comprar, tirar."
Esto envía millones de prendas a vertederos, explicó. Prendas que consumen grandes cantidades de recursos naturales y productos químicos, y generan emisiones. Y no importa si estas prendas se han fabricado con tejidos sostenibles. Un tejido sostenible no convierte algo en sostenible, afirmó. Hay muchos más elementos y desafíos en todo el modelo de negocio; por ejemplo, las promociones y los descuentos continuos.






