Los ecologistas del Reino Unido quieren devolver a la naturaleza una cuarta parte del país, con el objetivo de absorber dióxido de carbono y ayudar a combatir el cambio climático.
La propuesta figura en un informe del grupo ecologista Rewilding Britain que promueve los beneficios de restaurar y proteger entornos naturales como los bosques y los humedales.
El informe propone devolver a la naturaleza una superficie de 6 millones de hectáreas, aproximadamente tres veces el tamaño de Gales; según el informe, las nuevas plantas absorberían carbono y retirarían de la atmósfera hasta 47 millones de toneladas de CO2 cada año.

Como muestra el gráfico anterior, el Reino Unido está reduciendo sus emisiones de gases de efecto invernadero, pero estas siguen siendo una de las principales causas del cambio climático. Según el informe, el plan de renaturalización podría neutralizar más de una décima parte de las emisiones del Reino Unido.
Devolver a la naturaleza una superficie tan extensa también mejoraría la biodiversidad. Según un informe de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas, hasta 1 millón de especies en todo el mundo están amenazadas de extinción.
Rewilding Britain afirma que su plan también protegería a las comunidades en riesgo de inundación, mejoraría la calidad del agua y beneficiaría la salud y el bienestar al acercar a las personas a la naturaleza.
¿Cuánto costará?
El informe estima que se necesitaría una inversión de 2.400 millones de dólares para llevar a cabo el plan. Un sistema de subvenciones pagaría a los propietarios de tierras por cada hectárea para restaurar los ecosistemas.
La política exigiría un cambio político audaz y probablemente tendría muchos detractores. A una escala mucho menor, el gobierno del Reino Unido tiene previsto plantar más de 130.000 árboles en todo el país, con el objetivo de alcanzar 1 millón de árboles nuevos para 2022.
Acción contra el cambio climático
Las recientes protestas en Londres del movimiento ecologista Extinction Rebellion y la visita al Reino Unido de la activista estudiantil sueca Greta Thunberg han aumentado la conciencia pública sobre la crisis climática y centrado la atención en la necesidad de actuar con urgencia.
El Parlamento del Reino Unido declaró una emergencia medioambiental y climática, y el Comité sobre el Cambio Climático del Gobierno recomendó que el Reino Unido fijara el objetivo de alcanzar emisiones netas cero de gases de efecto invernadero para 2050. De adoptarse, este objetivo sería uno de los compromisos de reducción de emisiones a largo plazo más ambiciosos de cualquier gran economía, pero exigiría grandes esfuerzos para alcanzarlo.





