¿Cómo podemos garantizar que las ciudades del futuro de Asia sean inteligentes y sostenibles?

People walk on a pavement at Hong Kong's financial Central district during sunset May 11, 2011.
Image: REUTERS/Bobby Yip
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Una búsqueda rápida en internet de las ciudades más pobladas del mundo revela una lista en la que la mitad, si no más, de las 10 principales ciudades están en Asia. Si caminaras por las concurridas calles de Yakarta, Tokio, Manila o Seúl, podrías pensar que todos los habitantes de esos países se han trasladado a la ciudad, y no estarías muy lejos de la verdad. Estamos atravesando un importante cambio demográfico del ámbito rural al urbano. Ya hay más personas viviendo en ciudades que en zonas rurales, y las Naciones Unidas estiman que, para 2050, casi el 70 % de la población mundial vivirá en ciudades.

Con tantas personas trasladándose a las ciudades, la forma en que estas se estructuren influirá en la vida de miles de millones de personas. En algunos aspectos, esto sitúa a las ciudades por encima de los Estados nación como importantes centros de innovación, iniciativa empresarial y progreso social. Al mismo tiempo, el ritmo de cambio necesario, especialmente ahora que afrontamos incertidumbre económica, ambiental y social a escala mundial, plantea numerosos desafíos para el desarrollo sostenible.

Conectar la ciudad

Es fundamental que las ciudades adopten prácticas de desarrollo inteligentes y sostenibles. Aprovechar el potencial de las TIC y la conectividad permitirá que las ciudades prosperen sin que su desarrollo suponga una gran presión para unos recursos ya escasos. Las TIC permiten conectar a personas, conocimientos y dispositivos de nuevas maneras, y las ciudades que aprovechan su potencial pueden crear nuevo valor, operar de forma eficiente y obtener un rendimiento significativo de sus inversiones. Todo ello contribuye a que las ciudades sean más habitables, atractivas y, en última instancia, competitivas, y también ofrece a las personas la posibilidad de avanzar hacia un futuro urbano más sostenible. Asimismo, permite abordar la urbanización sostenible, que incluye la dinámica entre las zonas urbanas y rurales.

La importancia de las ciudades está ampliamente reconocida en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11 de las Naciones Unidas: ciudades y comunidades sostenibles. Si volvemos a considerar las ciudades más pobladas de Asia, cada una afronta numerosos problemas complejos que requieren distintos tipos de medidas; sin embargo, vemos que un factor facilitador común en todos los casos son las tecnologías de la información y las comunicaciones. Un estudio publicado en 2015 por el Earth Institute de la Universidad de Columbia y Ericsson afirma que las TIC pueden acelerar el logro de los ODS. Esto coincide con nuestras propias investigaciones y convicciones en Ericsson sobre las TIC y su potencial para contribuir a crear las ciudades del futuro. Un mayor nivel de madurez de las TIC en las ciudades se asocia con más oportunidades para transformar los estilos de vida y las perspectivas económicas.

En los países de la ASEAN, la banda ancha, basada en una combinación de tecnologías fijas e inalámbricas, puede contribuir a acelerar considerablemente el crecimiento sostenible de las ciudades. Por ello, debe existir una agenda nacional en materia de banda ancha y realizarse esfuerzos concertados para mejorar la viabilidad comercial de estas inversiones. Al poner más espectro a disposición de los principales actores del mercado en condiciones económicas sostenibles, los gobiernos facilitarán mejor las inversiones de la industria privada en banda ancha. También es necesaria la educación en alfabetización digital y nuevas tecnologías. Esta combinación de infraestructura y capacidades ayudará a crear ciudades inteligentes.

¿Pueden ser sostenibles también las ciudades inteligentes?

¿Y qué hay de la sostenibilidad? Los proyectos de TIC por sí solos no necesariamente harán que las ciudades sean sostenibles.

Nuestra experiencia ha demostrado que, para transformarse con éxito en una ciudad inteligente y sostenible, es necesario tener en cuenta cinco aspectos fundamentales:

  • Definir una visión, una estrategia y unos objetivos consensuados

  • Crear estructuras de gobernanza informadas y conectadas en red

  • Desarrollar la capacidad organizativa

  • Involucrar a todas las partes interesadas pertinentes

  • Forjar y fomentar alianzas a largo plazo

La colaboración, la planificación y la participación pueden marcar la diferencia entre una ciudad que dirige y controla su transformación y otra que es víctima de un cambio fragmentado e insostenible.

Establecer alianzas sólidas con empresas de TIC y ONG de presencia mundial y amplia experiencia, especialmente en integración de sistemas, puede permitir que las ciudades aceleren su proceso de transformación.

A principios del año pasado anunciamos nuestra alianza con Arup, una firma independiente de planificadores, diseñadores, ingenieros, consultores y especialistas técnicos que trabaja en todo el entorno construido, para transformar un distrito piloto de Hong Kong en su primer barrio inteligente y sostenible. El estudio de viabilidad se centra en transformar Kowloon Este, con una superficie de 488 hectáreas, en un distrito central de negocios adicional de Hong Kong, con el fin de seguir respaldando el crecimiento económico y reforzar su competitividad mundial.

El estudio abarca una amplia variedad de temas, entre ellos la formulación de un marco para una ciudad inteligente, una estrategia de implementación y un modelo de negocio que posteriormente pueda ampliarse al resto de Hong Kong. También ofrecerá asesoramiento sobre infraestructura digital centralizada y ciberseguridad para respaldar el Internet de las cosas (IoT) y las aplicaciones de macrodatos.

Aunque la madurez de las TIC en Hong Kong facilita la implementación de transformaciones basadas en las TIC con beneficios sociales, económicos y ambientales, es posible crear soluciones basadas en las TIC que se adapten al nivel de desarrollo de cada ciudad, siempre que existan las alianzas adecuadas.

El uso de la tecnología del Internet de las cosas (IoT) para mejorar el sistema de bicicletas compartidas en China es otro ejemplo de cómo la tecnología está transformando las ciudades. Nuestra alianza con China Mobile Shanghai y Mobike, el popular servicio de bicicletas compartidas, nos brindó la oportunidad de probar las tecnologías celulares de IoT más recientes en una red activa. La prueba ofreció a los usuarios de Mobike una experiencia más cómoda y mejorada de uso compartido de bicicletas gracias a las nuevas tecnologías celulares de IoT, que les permitían localizar las bicicletas con mayor precisión y ampliar el servicio a zonas a las que la cobertura tradicional no llegaba, como los estacionamientos subterráneos. En un país como China, donde las ciudades tienen una densidad de población mayor que la de otras ciudades de Asia, la comodidad de las bicicletas compartidas, impulsadas por la tecnología móvil y el IoT, no solo ayudará a descongestionar las carreteras, sino también a afrontar los problemas de contaminación que genera el intenso tráfico vial.

Estos son solo dos ejemplos de cómo las TIC pueden ayudar a transformar las ciudades para que sean más inteligentes y sostenibles. Las posibilidades son infinitas cuando se combinan la colaboración entre los sectores público y privado, la infraestructura de banda ancha y la inversión adecuada en capacidades.

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