Alaska tiene una “emergencia lingüística”, según el gobernador de Alaska, Bill Walker. Un informe advirtió a principios de este año que las 20 lenguas nativas americanas del estado podrían dejar de existir para finales de este siglo, si el estado no actuaba.
Las políticas estadounidenses, en particular durante las seis décadas comprendidas entre los años 1870 y 1930, suprimieron las lenguas nativas americanas y la cultura. Solo tras años de activismo de los líderes indígenas se aprobó la Ley de Lenguas Nativas Americanas en 1990, que permitió la preservación y la protección de las lenguas indígenas. No obstante, muchas lenguas nativas americanas han estado al borde de la extinción desde hace muchos años.
Las lenguas transmiten un profundo conocimiento y una gran sabiduría cultural. Por eso, ¿qué significa la pérdida de estas lenguas para nuestra comprensión del mundo?
Conocimiento ambiental
En las lenguas indígenas, en particular, se encuentra integrado el conocimiento sobre los ecosistemas, los métodos de conservación, la vida vegetal, el comportamiento animal y otros muchos aspectos del mundo natural.

En las tradiciones y los sistemas de creencias hawaianos, por ejemplo, los caracoles arbóreos estaban vinculados al “reino de los dioses”. La realeza hawaiana los veneraba, lo que los protegía de la sobreexplotación.
El Museo Bishop de Honolulu conserva un collar de conchas, o lei, de la reina Lili‘uokalani, la última monarca del Reino de Hawái. Está hecho con conchas de caracoles arbóreos, lo que simboliza el alto rango de la realeza femenina. Se creía que llevar una concha proporcionaba “mana”, es decir, poder espiritual y una forma de comprender el conocimiento ancestral.
Muchos de estos caracoles están ya extintos y los que quedan están amenazados de extinción. Los científicos están trabajando con expertos en lengua hawaiana para conocer los sistemas de creencias que en su día ayudaron a protegerlos a ellos y a sus hábitats.
Una herramienta para los médicos
Las palabras de las lenguas indígenas pueden tener significados culturales que se pierden durante la traducción. Comprender las sutiles diferencias puede modificar a menudo la perspectiva sobre cómo pensaban los pueblos indígenas acerca del mundo natural.
Por ejemplo, como académico indígena del medio ambiente, hace algunos años dirigí un equipo de expertos en lenguas, ancianos y académicos de Montana y Alberta (Canadá) para crear una lista de palabras blackfeet, llamada léxico, de objetos de museo. Los ancianos con los que trabajé señalaron que la palabra inglesa “herb”, que se utilizaba para describir la mayoría de los ejemplares vegetales de los museos, no tenía el mismo significado en blackfeet.
En inglés, la palabra “herb” puede tener numerosos significados, incluido el de condimento para los alimentos. La palabra blackfeet más cercana a “herb” es “aapíínima’tsis”. Los ancianos explicaron que esta palabra significa “una herramienta que usan los médicos”.
La esperanza es que el léxico y los archivos de audio grabados en lengua blackfeet, que nuestra investigación ayudó a crear, puedan facilitar a los futuros académicos el acceso a los significados implícitos de las lenguas.
Muchas comunidades nativas americanas de Estados Unidos trabajan ahora para salvaguardar estos conocimientos culturales y revitalizar sus lenguas.
En Wisconsin, una escuela de lengua ojibwe llamada “Waadookodaading”, que traducido literalmente significa “un lugar donde la gente se ayuda mutuamente”, sumerge a sus alumnos en el conocimiento ambiental que encierra la lengua.
Los ojibwe creen que la suya es una lengua de acción. Y la mejor manera de que los niños aprendan es haciendo y observando el mundo natural. Cada primavera, por ejemplo, los alumnos se adentran en el bosque para recoger savia de arce, que se transforma en jarabe y azúcar de arce. Estos alumnos aprenden sobre el conocimiento indígena de las plantas, sus hábitats y sus usos.
La pérdida de una lengua puede considerarse tan extrema como la extinción de una planta o de un animal. Una vez que una lengua desaparece, el conocimiento tradicional que transmite también se borra de la sociedad.
En todo el mundo se están realizando esfuerzos para recordar esta realidad. Las Naciones Unidas designaron 2019 como el “Año Internacional de las Lenguas Indígenas” con el fin de sensibilizar sobre las lenguas indígenas como depositarias de “sistemas complejos de conocimiento” y animar a los Estados nacionales a trabajar en favor de su revitalización.
La pérdida de lenguas indígenas no es un problema exclusivo de Alaska. Nos afecta a todos.


