3 pasos para ayudar a gestionar los complejos riesgos del cambio climático

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At the moment, risk assessment tends to focus on interacting climate hazards.Image: REUTERS/Ahmad Masood
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  • El cambio climático presenta múltiples riesgos interrelacionados que pueden agravarse y encadenarse.

  • Las pruebas recientes indican que algunos de los impactos más graves del cambio climático están interconectados.

  • Un calentamiento global de 2 °C podría reducir los rendimientos de los cultivos hasta un 20 %, lo que crea nuevos riesgos, como la propagación de enfermedades, plagas y especies invasoras.

  • Dos académicos de la Universidad de Ciudad del Cabo explican un nuevo método de tres pasos para evaluar estos riesgos de forma más eficaz.

Una característica clave del cambio climático es que no supone un único riesgo. Más bien, presenta múltiples riesgos interrelacionados que pueden agravarse y encadenarse. Es importante destacar que las respuestas al cambio climático también pueden afectar al riesgo.

En nuestro mundo altamente interconectado, los riesgos climáticos y nuestras respuestas a ellos pueden transmitirse de un sistema o sector a otro, creando nuevos riesgos y haciendo que los existentes sean más o menos graves. En muchos casos, los riesgos no pueden entenderse sin tener en cuenta estas interacciones.

Las pruebas recientes indican que algunos de los impactos más graves del cambio climático, como los provocados por el calor letal o el colapso repentino de los ecosistemas, están fuertemente influidos por las interacciones entre sectores y regiones.

Por ejemplo, se prevé que un calentamiento global de 2 °C reduzca los rendimientos de los cultivos básicos entre un 5 % y un 20 %. La interacción compuesta entre el calor y la sequía puede agravar el riesgo para los cultivos. En respuesta, las redes comerciales mundiales que vinculan sistemas alimentarios distantes pueden ayudar a compensar la reducción de la seguridad alimentaria local. Pero también pueden crear nuevos riesgos, como una propagación más rápida de enfermedades, plagas y especies invasoras. Y pueden surgir nuevas amenazas para la seguridad alimentaria local por picos de los precios de las materias primas causados por las respuestas políticas a las perturbaciones climáticas en otros lugares.

Limitar el calentamiento global reducirá el riesgo para los rendimientos de los cultivos. Sin embargo, las medidas de respuesta seleccionadas para lograrlo también afectarán al riesgo. Por ejemplo, la plantación de bosques podría desplazar a los cultivos alimentarios.

Los analistas suelen tratar por separado los riesgos climáticos «físicos» y los riesgos de «transición» (mitigación y adaptación). Sin embargo, los responsables políticos se enfrentan a estos riesgos simultáneamente. Una visión holística del riesgo del cambio climático los considera conjuntamente. También tiene en cuenta cómo interactúan múltiples riesgos.

¿Cómo pueden evaluarse estos riesgos complejos? En un artículo reciente, proponemos tres pasos. El primero consiste en reconocer las respuestas de mitigación y adaptación como posibles impulsores del aumento o la disminución del riesgo. El segundo es identificar cómo interactúan los múltiples impulsores del riesgo. El tercero es precisar cómo pueden acumularse, agravarse y encadenarse múltiples riesgos.

Opciones de respuesta

Normalmente, en las evaluaciones del cambio climático, el riesgo se considera una combinación de tres componentes: peligro, vulnerabilidad y exposición. Este es el enfoque utilizado hasta la fecha por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático.

Veamos un ejemplo sencillo. El calor extremo (el peligro) supone un riesgo para la infraestructura ferroviaria por su tolerancia al calor (su vulnerabilidad) y su ubicación (su exposición).

Pero las respuestas al cambio climático también afectan al riesgo. Fíjese, por ejemplo, en la biodiversidad local. Plantar árboles podría suponer una amenaza tan grande para la pérdida de hábitats como la propia sequía. Y la plantación de árboles y la sequía pueden interactuar para aumentar el riesgo de incendios forestales intensos, perjudicando aún más la biodiversidad.

Algunas decisiones pueden tener consecuencias negativas no deseadas, pero otras pueden tener múltiples beneficios. Por ejemplo, pasar de los combustibles fósiles a las energías renovables limitará el calentamiento global y evitará millones de muertes prematuras causadas por la contaminación atmosférica. Un marco de riesgo más unificado reconoce cómo ocurre esto.

Impulsores interrelacionados del riesgo

En la actualidad, la evaluación del riesgo tiende a centrarse en los peligros climáticos interrelacionados, especialmente en fenómenos extremos como el calor y la sequía concurrentes, o lluvias intensas que coinciden con una marejada ciclónica y aumentan la probabilidad de inundaciones.

Este enfoque de las ciencias físicas centrado en los fenómenos extremos «compuestos» debe integrarse con una mayor atención a los impulsores compuestos de la exposición, la vulnerabilidad y las respuestas.

Por ejemplo, las interacciones de género, edad y raza pueden aumentar el riesgo de enfermedad y muerte por calor extremo. El riesgo se agrava cuando los trabajadores de bajos ingresos pasan más tiempo trabajando al aire libre y tienen más probabilidades de vivir en zonas más calurosas de las ciudades.

Por tanto, comprender las exposiciones, vulnerabilidades y respuestas compuestas es fundamental para la justicia climática. Las respuestas de mitigación y adaptación también interactúan. Los árboles urbanos, por ejemplo, reducen las islas de calor urbanas y el consumo de energía para el aire acondicionado.

Riesgos interrelacionados

La evaluación del riesgo climático también debe tener en cuenta las interacciones entre múltiples riesgos.

Los riesgos pueden «agravarse», «encadenarse» y «acumularse» con otros. Los riesgos climáticos compuestos son aquellos en los que dos o más riesgos interactúan entre sí para modificar la gravedad general del riesgo. Por ejemplo, el riesgo para la vida humana por tormentas tropicales puede agravarse con el riesgo para la vida por COVID-19 en los centros de evacuación. Una cascada se produce cuando un riesgo desencadena muchos otros. Por ejemplo, la muerte de árboles por sequía afecta a la salud y a la propiedad a través de incendios forestales, y después a los ecosistemas fluviales, la propiedad y la vida humana por deslizamientos de tierra. La acumulación se produce cuando riesgos con causas no relacionadas, incluidas las no directamente relacionadas con el clima, se presentan simultáneamente. Por ejemplo, si una zona se ve afectada al mismo tiempo por un terremoto y una sequía.

Tomemos la sequía de Ciudad del Cabo como ejemplo, que alcanzó su punto álgido a principios de 2018. Las respuestas efectivas a la sequía se retrasaron debido al riesgo político de declarar una catástrofe y a la falta de alternativas viables de suministro de agua.

Este nuevo método podría ayudar a evaluar los riesgos climáticos de forma más eficaz.Image: One Earth

Las respuestas se volvieron cada vez más urgentes cuando parecía que la ciudad de cuatro millones de habitantes podría quedarse sin agua. Se preveía que este riesgo se encadenara, afectando a la salud, a la producción económica y a la seguridad. Las respuestas de distintos grupos interactuaron para generar riesgos para las finanzas municipales, ya que los hogares consumieron menos agua.

Las interacciones entre riesgos son importantes porque pueden aumentar (o disminuir) el nivel general de riesgo. Además, el riesgo global resultante puede ser muy diferente de la suma de las partes individuales.

Implicaciones para la respuesta

Comprender las interacciones entre riesgos tiene el potencial de cambiar la forma en que respondemos a los peligros climáticos.

Los responsables políticos pueden temer que una respuesta sea más arriesgada que el propio riesgo climático «físico». Esto puede retrasar la acción. Integrar las respuestas en la forma en que los responsables de la toma de decisiones consideran el riesgo del cambio climático ayuda a clarificar los escenarios.

También es importante incorporar los conocimientos locales y tradicionales y las prácticas de gestión sostenible. Comprender los sistemas sociales y ecológicos locales puede ayudar a orientar las opciones de respuesta.

Nuestro marco pretende reforzar la evaluación de los complejos riesgos del cambio climático aclarando los tipos de interacciones que generan riesgo y su origen. Evaluaciones como esta reflejarán mejor los retos reales de gestionar riesgos en sistemas ambientales, socioeconómicos y políticos interconectados.

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