Este animal se extinguió dos veces

Two goats are seen during the sunset in the north coast of the Spanish island of Menorca June 21, 2008. REUTERS/Dani Cardona (SPAIN)
Scientists took the DNA of a bucardo just before it's death and cloned another that lived for 10 minutesImage: REUTERS/Dani Cardona
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A principios de la década de 1990, los dinosaurios vagaban por la Tierra.

Puede que solo existieran gracias a la magia de los estudios de Hollywood, pero los dinosaurios de Jurassic Park alertaron a toda una generación sobre las posibilidades y los posibles riesgos de editar el ADN.

Los dinosaurios de la película se recrearon extrayendo sus genes de la sangre chupada por mosquitos prehistóricos que habían quedado perfectamente preservados en ámbar.

Aunque era ciencia ficción, Jurassic Parksugirió que las especies extintas podían volver a la vida, y esa idea se hizo realidad apenas 10 años después del estreno de la película.

Celia, la última bucardo, murió en 2000.

Clonar a la bucardo

En 2003 nació en España una cría de cabra montés que vivió apenas 10 minutos.

A pesar de su brevísima vida, este pequeño mamífero representó un gran avance científico.

Era una raza de cabra montés conocida como bucardo o íbice pirenaico, que antiguamente habitaba el norte de España.

La última bucardo, llamada Celia, murió en el año 2000.

Sin embargo, 10 meses antes de la muerte de Celia, conservacionistas españoles la capturaron y tomaron muestras de sus células.

Estas muestras se congelaron criogénicamente para conservarlas.

Tras la muerte de Celia, un equipo de científicos españoles y franceses utilizó una técnica de clonación adaptada de la creación de la oveja Dolly para intentar crear un clon suyo. Extrajeron los núcleos de sus células y los inyectaron en óvulos de cabra a los que se había quitado su propio material genético.

Después implantaron estos óvulos en híbridos de íbice español y cabras domésticas.

Aunque implantaron 57 embriones, solo siete de estos híbridos quedaron preñados y seis acabaron sufriendo un aborto espontáneo.

Sin embargo, uno de los embarazos prosperó y una cría hembra de bucardo nació en julio de 2003.

Por desgracia, el clon de bucardo tenía un defecto pulmonar y no podía respirar bien; murió apenas 10 minutos después de nacer.

Resucitar a los dinosaurios

Sue, el esqueleto fósil más completo de un ejemplar de Tyrannosaurus rex jamás hallado.Image: Wikimedia Commons

Aunque el clon de bucardo fue la primera especie extinta que volvió a la vida, aún quedaba muy lejos la posibilidad de resucitar a los dinosaurios.

Para empezar, los científicos pudieron obtener células de bucardo de una muestra viva.

Esto sencillamente no es posible con los dinosaurios ni, de hecho, con ninguna especie extinta. Las células vivas tienen el ADN intacto, pero, tras la muerte, el ADN se degrada con el tiempo. Esta degradación genera lagunas en la información genética que puede obtenerse de muestras de especies muertas.

En Jurassic Park, los guionistas al menos reconocieron este problema con el antiguo ADN de dinosaurio extraído de los mosquitos. En la película, las lagunas en las secuencias de ADN obtenidas de las muestras de sangre se «rellenaban» con ADN de rana.

Esto plantea dos grandes problemas.

En primer lugar, desde entonces se ha demostrado que aproximadamente 1,5 millones de años es el tiempo máximo durante el cual puede permanecer intacta cualquier información de ADN legible en muestras bien conservadas.

Dado que la extinción masiva de los dinosaurios ocurrió hace 65 millones de años, la posibilidad de encontrar información genética precisa de dinosaurio es ínfima.

El segundo problema de la teoría del «cortar y pegar» de Jurassic Park era que, en aquel momento, esas técnicas eran notoriamente difíciles de aplicar.

Sin embargo, la ciencia genética ha avanzado rápidamente desde el estreno de la película y la creación del clon de bucardo en 2003.

Genética de cortar y pegar

Aunque resucitar dinosaurios sigue perteneciendo claramente al terreno de la ciencia ficción, la Jurassic Parkacertó de forma sorprendente al predecir la genética de cortar y pegar.

Hace unos cinco años, una investigación de científicos de Estados Unidos dio lugar a una técnica para editar información genética de forma fácil y precisa.

Conocida por las siglas CRISPR/Cas9, esta técnica ha sido considerada uno de los inventos biológicos más importantes del siglo XXI hasta la fecha.

CRISPR son las siglas de repeticiones palindrómicas cortas agrupadas y regularmente interespaciadas, y Cas9, de proteína 9 asociada a CRISPR.

En su charla TED sobre CRISPR, la bióloga molecular Ellen Jorgensen compara Cas9 con un «Pac-Man» que quiere masticar el ADN.

Cas9 está unido a una secuencia genética llamada ARN guía, que coincide con el fragmento de ADN que se va a modificar.

Jorgensen describe el ARN guía como una correa que mantiene a Cas9 fuera del genoma hasta que encuentra el punto exacto en el que coincide con el ADN.

Cuando el ARN guía encuentra la cadena correcta de ADN, Cas9 la corta.

A continuación, el ARN guía y Cas9 se retiran y se inserta una cadena de ADN modificada en el hueco creado mediante la técnica CRISPR.

Los científicos ya utilizan CRISPR/Cas9 para crear cultivos y animales modificados genéticamente.

En China, los científicos han utilizado CRISPR para crear cerdos modificados genéticamente con bajo contenido de grasa.

Muchos creen que CRISPR podría ser la clave para devolver por fin la vida a especies animales extintas.

¿«Desextinguir» al mamut lanudo?

Una réplica de un mamut lanudo expuesta en el Museo Real de la Columbia Británica.Image: Wikimedia Commons

Entre las especies propuestas para la desextinción que más llaman la atención está el mamut lanudo.

A diferencia de los dinosaurios, los últimos mamuts lanudos murieron hace apenas 4.000 años.

Como vivían en climas fríos, hay muestras de calidad suficientes para que los científicos descifren el genoma del mamut lanudo.

Y lo hicieron en 2015, utilizando muestras de un ejemplar de mamut lanudo de 4.300 años hallado frente a la costa de Alaska y de otro de 44.800 años encontrado en Siberia.

Tras descifrar el genoma, investigadores de Harvard proponen ahora incorporar ADN de mamut lanudo en células vivas de elefante.

Planean usar CRISPR para dirigirse a las cadenas de ADN del elefante relacionadas con características clave del mamut lanudo, como las orejas pequeñas, la grasa subcutánea, el pelo largo y espeso y la sangre adaptada al frío.

En realidad, esto no equivaldría estrictamente a resucitar al mamut lanudo.

En su lugar, sería una criatura híbrida, un «mamufante» o mamut lanudo 2.0.

Los investigadores que apoyan la hibridación de especies vivas y extintas sostienen que recuperar características de especies extintas podría aportar muchos beneficios ambientales que se perdieron cuando desaparecieron de la faz de la Tierra.

Por ejemplo, el profesor de genética de Harvard George Church, que dirige el equipo que desarrolla el mamut lanudo 2.0, sostiene que los mamuts lanudos podrían ayudar a evitar que se derrita el permafrost de la tundra y que se liberen enormes cantidades de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Lo harían atravesando la nieve y creando agujeros por los que entraría el aire frío.

Se han planteado argumentos ambientales similares para crear una «supervaca» basada en el uro europeo extinto. Se afirma que esta especie podría contribuir a recuperar praderas silvestres en el continente, recreando ecosistemas perdidos y hábitats para insectos y fauna.

Otros, como quienes respaldan la recreación de la paloma migratoria, plantean un argumento ético: dado que los seres humanos llevaron a la especie a la extinción, tienen el deber de devolverla a la vida.

Por último, algunos partidarios de la desextinción la defienden por los conocimientos científicos que podría aportar.

En Australia, los científicos del Proyecto Lázaro creen que recrear la rana incubadora gástrica podría aportar conocimientos sobre la digestión humana.

La rana se tragaba sus huevos fecundados y convertía el estómago en un útero.

Como explica, el paleontólogo Michael Archer: «No sugiero que queramos criar a nuestros bebés en el estómago, pero sí sugiero que quizá queramos regular la secreción gástrica en el intestino».

En el décimo aniversario del nacimiento del clon de bucardo, se informó de que los científicos responsables del experimento habían recibido nuevos fondos para reanudar su trabajo. La financiación se concedió con el objetivo de proteger la ecología de la región.

¿Podrían la tendencia a la desextinción y el desarrollo de técnicas como CRISPR hacer que a esta pequeña cabra montés le salga bien a la tercera?

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