La ONU estima que alrededor de un millón de especies animales y vegetales están amenazadas de extinción debido a la actividad humana.
Ciudades de todo el mundo animan a sus habitantes a proteger mejor la naturaleza.
Desde proteger árboles muertos hasta recopilar datos, 4 ciudades muestran cómo vigilan e impulsan la biodiversidad.
La mitad de la población mundial vive en ciudades. Se prevé que esa proporción aumente a dos tercios, o casi 7.000 millones de personas, para 2050.
La rápida urbanización supone una amenaza para la fauna y la naturaleza. Alrededor deun millón de especies animales y vegetales están amenazadas de extincióndebido a la actividad humana, según las Naciones Unidas.
Proteger la biodiversidad en las ciudades
Las investigaciones sugieren que las ciudades y las zonas circundantes de todo el mundo pueden ofrecer refugios importantes para plantas y animales,incluidas las especies amenazadas y en peligro de extinción. Sin embargo, es necesario intensificar los esfuerzos de conservación.
Estos son cuatro proyectos que animan a los habitantes de las ciudades a ayudar a proteger la biodiversidad.
1. Ecologistas ciudadanos
Singapur alberga, según las estimaciones,entre 23.000 y 28.000 especies de organismos terrestres y entre 12.000 y 17.000 organismos marinos.Su Centro Nacional de Biodiversidad ha desarrollado una aplicación que permite a los ciudadanos enviar fotos de plantas y animales a una base de datos central. El Gobierno afirma que «la información actualizada sobre biodiversidad es fundamental para muchos procesos de toma de decisiones que la tienen en cuenta, y permite identificar y abordar mejor las lagunas de conocimiento».
Las políticas de desarrollo y ecologización urbana de Singapur también han impulsado la biodiversidad. Aunque la densidad de población se más que duplicó entre 1970 y 2020,las zonas verdes de la ciudad aumentaron del 36 % al 47 % de su superficie total, según la Fundación Ellen MacArthur.
2. Dejar las hojas en su sitio
La autoridad local de Eindhoven, ciudad neerlandesa, está animando a los ciudadanos a no retirar las hojas caídas de parques o jardines, según el periódico The Guardian. Afirma que la ciudad quiere fomentar la diversidad protegiendo a los insectos.
Dejar las hojas donde están tiene varios beneficios ambientales, explicó a The Guardian Raymond Van de Sande, gerente de la empresa de jardinería Ergon. «Dejas que los procesos naturales sigan su curso y ves que hay ventajas no solo en los ámbitos de la ecología y la biodiversidad, sino también porque hay menos malas hierbas y se necesita menos agua en verano. Cuando llueve, llega menos escorrentía a los desagües: se genera todo un proceso de mejoras».
El ayuntamiento también tiene previsto instalar 200 cestos para hojas por toda la ciudad. Espera animar a quienes sí quieran recoger las hojas caídas a depositarlas allí para triturarlas y utilizarlas como compost para las plantas de la ciudad en primavera.
3. Jardinería para la fauna silvestre
Un programa en Australia está formando a voluntarios para que asesoren a propietarios privados sobre cómo mejorar sus espacios exteriores y favorecer la prosperidad de la fauna silvestre.«Gardens for Wildlife» es una red comunitaria de Melbourne que reúne a residentes, empresas y escuelas locales para proteger y cuidar las plantas y los animales autóctonos.
Entre sus consejos para crear un «jardín favorable a la fauna silvestre» figuran plantar árboles autóctonos adultos, cultivar arbustos densos donde las aves puedan refugiarse, crear estanques aptos para ranas y cuidar plantas que atraigan a las mariposas. Sin embargo, describe los céspedes como «territorio enemigo que la fauna debe cruzar para ponerse a salvo».
El ayuntamiento también aconseja a los participantes que no intenten alimentar a la fauna silvestre, ya que eso puede causar más problemas de los que resuelve. Afirma que la mejor manera de ayudarla es proporcionar agua y plantar especies autóctonas de las que pueda alimentarse.
4. Preservar los árboles de los parques
Una campaña de información pública en Montreal, ciudad canadiense, tiene como objetivo explicar a los visitantes por qué se conservan los árboles muertos o enfermos con cavidades, en lugar de talarlos y retirarlos. Estos ofrecen refugio a especies de aves y pequeños mamíferos, además de albergar una gran cantidad de organismos, explica la ciudad.
De hecho, los nidos de aves en las cavidades de los árboles representan aproximadamente una quinta parte del total de nidos de los parques naturales de Montreal. «Los pájaros carpinteros, los búhos y otras aves rapaces son los principales ocupantes de los árboles que sirven de hábitat para la fauna, aunque también se encuentran allí ardillas, mapaches y topillos».
Los árboles en descomposición pueden dar sustento a la fauna silvestre hasta 30 años; con el tiempo, vuelven al suelo como materia orgánica, «continuando el ciclo de la vida», según la campaña.
Hacer que las ciudades sean más sostenibles
Según el Informe sobre el futuro de la naturaleza y los negocios, una vía que favorezca la naturaleza en las infraestructuras y el entorno construido podría generar más de 3 billones de dólares en oportunidades de negocio y crear 117 millones de empleos para 2030.
El Foro colabora con el Gobierno de Colombia en una iniciativa mundial que apoya a los gobiernos municipales, las empresas y los ciudadanos de todo el mundo para crear un modelo de desarrollo urbano en armonía con la naturaleza: BiodiverCities para 2030. La iniciativa combina la investigación con soluciones prácticas al servicio de un crecimiento urbano sostenible, inclusivo y positivo para la naturaleza.



