Es el #WorldEnvironmentDay y el tema de este año es #BeatAirPollution: exhorta a la gente a «ser parte de la solución, no parte de la contaminación». Pero, aunque muchos coincidimos en que la calidad del aire debe mejorar, nos cuesta encontrar formas prácticas de lograrlo.
Pero actuar, por pequeño que sea el gesto, es fundamental. La Organización Mundial de la Salud califica la calidad del aire como una emergencia de salud pública, y las investigaciones demuestran que los contaminantes dañan diversos órganos del cuerpo.
Aunque ciudades como Londres, París, Madrid y Oslo han tomado medidas para prohibir o desalentar el uso del automóvil, el debate general sobre la contaminación tiende a centrarse más en lo que pueden hacer los responsables de las políticas y menos en lo que puede hacerse a nivel individual.

En el #WorldEnvironmentDay, les presentamos cinco ámbitos en los que podemos combatir la contaminación a diario, como individuos.
1. Automóviles
Dejar el coche en casa y usar el transporte público, la bicicleta o caminar son formas clave de contribuir a reducir la contaminación del aire, según ONU Medio Ambiente. Otras opciones para reducir la contaminación de los vehículos incluyen compartir coche, usar vehículos híbridos o eléctricos y apagar el motor cuando el vehículo está detenido.
2. Alimentación
Reducir el consumo de carne y productos lácteos puede disminuir las emisiones de metano liberadas al aire. Al mismo tiempo, reducir el desperdicio de alimentos y cultivar verduras en el jardín también puede ayudar a mejorar la calidad del aire.
3. Residuos
Mejorar la forma en que su hogar gestiona los residuos, procurando generar menos o reutilizarlos, es fundamental para reducir las emisiones contaminantes. Esto puede ayudar a mejorar la calidad del aire al disminuir la necesidad de vertederos e incineradoras de agua, a la vez que fomenta un modelo económico más sostenible para el futuro.
El Foro Económico Mundial lleva varios años colaborando con la Fundación Ellen MacArthur para acelerar la economía circular, mediante la adopción de la necesidad de recuperar, reciclar, reaprovechar, reacondicionar, reparar, rechazar, repensar, reducir, reutilizar y refabricar los residuos.
4. Energía
Medidas sencillas como apagar las luces, desconectar los aparatos electrónicos cuando no se usan y elegir equipos más eficientes energéticamente pueden ayudar a reducir la necesidad de quemar combustibles fósiles. Además, aprovechar la energía renovable mediante paneles solares en los tejados también ayuda a reducir las emisiones y a limitar la contaminación del aire.
5. Incidencia
La incidencia individual puede marcar la diferencia. Pida a los docentes que incorporen temas de sostenibilidad y calidad del aire en sus clases, y exija a sus legisladores que actúen con más urgencia frente a la contaminación.
Estas ideas no son revolucionarias, pero muestran cómo los pequeños cambios en nuestros hábitos diarios pueden contribuir, a escala mundial, a avanzar hacia un objetivo mayor.
Y si todo esto no le basta, ¿qué tal plantar un árbol?
¡Feliz #WorldEnvironmentDay!

