¿Son las ciudades flotantes la solución al aumento del nivel del mar? La ONU cree que sí

A 3D model of a floating city is on display at a United Nations meeting on floating cities on April 3, 2009, in New York City, United States.
Could floating cities be a solution to climate change?Image: Thomson Reuters Foundation/Sebastien Malo
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Una asociación respaldada por la ONU estudiará la futurista posibilidad de las ciudades flotantes, analizando cómo las plataformas en el mar podrían ayudar a salvar a las ciudades costeras expuestas al riesgo de inundación debido al cambio climático.

Dado que el 90 por ciento de las ciudades más grandes del mundo es vulnerable a las inundaciones a medida que los glaciares se derriten y los mares suben en un planeta que se calienta, según afirmaron los miembros, las plataformas modulares ancladas al lecho marino podrían conectarse en forma de anillo para albergar comunidades sobre los océanos.

ONU-Hábitat, organismo que trabaja en el desarrollo urbano sostenible, se asociará con la empresa privada Oceanix, el Instituto Tecnológico de Massachusetts y The Explorers Club, una sociedad profesional, para impulsar el concepto, anunció el miércoles la coalición.

A medida que el cambio climático se acelera y más personas se hacinan en los barrios marginales de las ciudades, «las ciudades flotantes son una de las posibles soluciones», afirmó la directora ejecutiva de ONU-Hábitat, Maimunah Mohd Sharif.

La asociación prevé construir en cuestión de meses un prototipo abierto al público, que espera atracar en el East River, junto a la sede de la ONU.

En comparación con otra ubicada en Copenhague, la versión de la ciudad de Nueva York tiene como objetivo cultivar sus propios alimentos y satisfacer sus necesidades de agua y energía, afirmó la empresa estadounidense Oceanix, que la construirá.

La visión de las ciudades flotantes ha suscitado interrogantes sobre si podría desviar la atención de la lucha contra las causas profundas del cambio climático, que, al elevar el nivel del mar, amenaza a las comunidades costeras de baja altitud con marejadas ciclónicas e inundaciones.

Algunos también han advertido de que las ciudades podrían acabar siendo solo para los ultrarricos, como las villas flotantes que actualmente se venden frente a la costa de Dubái, un riesgo que el nuevo proyecto pretende abordar explorando también viviendas marítimas para los más necesitados.

El concepto ha impulsado investigaciones de vanguardia en gestión del agua, ingeniería oceánica y agricultura que podrían dar lugar a ciudades flotantes autosuficientes y a salvo de fenómenos meteorológicos extremos como las tormentas, según se escuchó en un debate celebrado en las Naciones Unidas.

«Básicamente, estamos desarrollando resiliencia a nivel de plataforma», afirmó Marc Collins Chen, director ejecutivo de Oceanix.

Si la temperatura media mundial aumentara 1,5 grados Celsius (2,7 °F) con respecto a la época preindustrial, el nivel del mar podría subir hasta 77 centímetros (30,3 pulgadas) para 2100, según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).

El límite inferior de 1,5 °C consagrado en el Acuerdo de París probablemente se superará entre 2030 y 2052 si el calentamiento global continúa al ritmo actual y no se adoptan medidas sin precedentes para frenar el aumento, según un informe del IPCC de 2018.

El economista y premio Nobel Joseph Stiglitz declaró a la Fundación Thomson Reuters que gran parte de la tecnología surgida de la investigación sobre las ciudades flotantes también podría utilizarse para mejorar las ciudades existentes en tierra firme.

«Los beneficios no solo se obtendrán de lo que se haga en el agua, sino también en tierra», afirmó.

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