Una llamativa intersección del noroeste de Islandia está acaparando mucha atención, y es algo deliberado. Para animar a los conductores a reducir la velocidad, las autoridades municipales de Ísafjörður se inspiraron en el arte centenario de la pintura trompe-l’œil e instalaron un nuevo paso peatonal que parece levitar a unos centímetros del pavimento.
Presentado el mes pasado, el proyecto es un experimento de seguridad vial concebido por Ralf Trylla, responsable de medioambiente del pueblo. Trylla se inspiró en otros pasos peatonales similares «flotantes» de la India que había vistoen internet. «Buscaba otras posibilidades y distintas soluciones para reducir el tráfico, aparte de los habituales badenes», explica. Los badenes han recibido muchas críticas desde que un estudio de 2016del Instituto Nacional de Salud del Reino Unido sugirió que contribuían a aumentar la contaminación atmosférica. Los propietarios de automóviles también se han quejado de que esta tosca medida, propia de los años setenta, daña la suspensión de los vehículos e incluso provoca dolor de espalda.
Gautur Ívar Halldórsson, copropietario de la empresa local de señalización vial GÍH Vegamálun, recibió el encargo de pintar la ilusión óptica en una calle de sentido único del centro del pueblo. Halldórsson dice que crear el efecto fue bastante sencillo. Usó tablones de madera para suelos, una pequeña pistola de pintura de mano y tiza para marcar las líneas en el pavimento, y calculó los ángulos adecuados para crear la ilusión. Trylla añade que ahora están experimentando con pinturas reflectantes y nacaradas para que el efecto tridimensional siga siendo visible de noche.
Entonces, ¿el paso de peatones levitante de Ísafjörður ha mejorado realmente la seguridad vial del pueblo? Trylla dice que es difícil saberlo, porque nunca se registraron accidentes en esa intersección concreta del pueblo, que tiene 2.600 habitantes. «Lo que está claro hasta ahora es que ha recibido mucha atención y que la gente conduce de otra manera al cruzar por aquí, aunque con el tiempo se esté acostumbrando a verlo… Así que, en ese sentido, diría que hasta ahora ha sido un éxito».
Animado por la popularidad en internet de su primer paso de peatones flotante, Halldórsson cuenta a Quartz que se planean más pasos de este tipo en el pueblo, conocido sobre todo por su industria pesquera y las espectaculares vistas de sus fiordos. Uno de los pasos previstos incluso garantizará la seguridad de quienes quieran hacerse fotos. Halldórsson afirma: «Estamos pensando en hacer un paso de cebra que no esté en una carretera, sino en un mirador con una bonita vista de nuestro pueblo».





