Vivimos tiempos interesantes. Varias tecnologías que mejoran exponencialmente están convergiendo. Llevo varios años documentando esta convergencia en mi boletín, Exponential View.
Como dijo Bill Gates: «La mayoría de las personas sobreestima lo que puede hacer en un año y subestima lo que puede hacer en diez años». Del mismo modo, la mayoría de las predicciones anuales sobreestima lo que puede ocurrir en un año y subestima la fuerza de la tendencia a lo largo del tiempo.
Estas son 18 áreas, sin incluir los riesgos del cambio climático, que, a mi juicio, será interesante observar en el nuevo año, y las razones:
1. Al entrar en una nueva fase de la revolución digital, las relaciones internacionales, la economía política y la gobernanza necesitarán urgentemente nuevos modelos de diseño. Estos deberían desarrollarse en el ámbito público, con la participación de una amplia variedad de actores.
Hay cuatro grandes temas que explorar:
Las enormes plataformas globales están definiendo una nueva economía política. Su soberanía corporativa chocará con la soberanía de los propios Estados. Esos mismos países se ganarán el favor de las plataformas para obtener los supuestos beneficios económicos que estas ofrecen. Las grandes plataformas saben que los gobiernos intentarán limitar su poder mediante regulaciones o leyes. Estas empresas acelerarán sus esfuerzos para consolidar su ventaja como plataformas y elevar el nivel de referencia con el que se juzgará el acuerdo al que lleguen en los próximos años.
Surgirán estrategias nacionales de inteligencia artificial (IA) en más países. ¿El resultado? Más motivos para cooperar y más razones para debatir sobre propiedad intelectual, privacidad, datos y licencia para operar.
La cultura política de Silicon Valley —y la forma en que se ha codificado en el software, la cultura corporativa y la estrategia— seguirá oliendo mal. El Valle contratará a personas ajenas a él para solucionar estos problemas o, más probablemente, solo para guardar las apariencias. Esto llevará años.
Y antes de haber acabado con ese mal olor, los expertos en criptomonedas establecerán mecanismos de gobernanza en las nuevas redes de cadena de bloques. Lo harán desde un enfoque limitado e ideológico que amenazará con perjudicarnos en las próximas décadas, cuando estas redes medien muchos de los recursos que necesitamos. Esto importa porque los sistemas de tecnología de la información afectan a cómo construimos nuestra comprensión del mundo, cómo percibimos las opciones que tenemos y cómo actuamos en él.
En resumen: afectan a nuestra comprensión tanto de «lo que es» como de «lo que debería ser».
2. Aunque Silicon Valley lleva la delantera, la innovación y la expansión se producen cada vez más en todo el mundo.
Europa y América Central están a la vanguardia de la descarbonización de sus cadenas energéticas. China avanza a grandes pasos en la electrificación a gran escala de sus sistemas de transporte urbano. Su enfoque en la IA, respaldado por el Estado y los gigantes tecnológicos chinos, se traducirá en métodos novedosos y aplicaciones a gran escala. Y no solo en la vigilancia de las personas.
Estados Unidos, con el deterioro de sus resultados en salud y bienestar social y su repliegue hacia dentro, resultará menos atractivo para algunos emprendedores. Además, su cultura empresarial, centrada exclusivamente en los beneficios corporativos, carecerá de incentivos para innovar en ámbitos que afectan al tejido social (por el bien común) o en aquellos donde un Estado puede ofrecer directamente un entorno regulatorio favorable (como Dubái y Singapur).
Curiosamente, la UE dará cabida a la innovación gracias a su capacidad para reunir a grupos más amplios de partes interesadas que los que puede congregar la competencia por sí sola. Este año, conviene observar la innovación en torno a la banca abierta y la privacidad en Europa. El avance acelerado en otros centros de innovación continuará. Quizá no veamos pronto una empresa africana que rivalice con gigantes de la web como Google, Apple, Facebook y Amazon, pero sí veremos innovaciones importantes en ámbitos como la agrotecnología, la tecnología financiera y la generación distribuida de energía.
Sin embargo, las mayores empresas del mundo procederán predominantemente de Silicon Valley y una de ellas, probablemente Apple, superará este año el billón de dólares de capitalización bursátil.
3. Llegará más dinero a la tecnología, pero se concentrará en las etapas más avanzadas.
Siguiendo el ejemplo de Softbank, abundarán los fondos de más de 5.000 millones de dólares, ahora que está claro el argumento de inversión de los monopolios de plataformas. Estos fondos buscarán respaldar a los nuevos ganadores a escala regional y mundial (por ejemplo, Careem y Didi, en el transporte compartido).
Esto podría crear déficits de financiación en las primeras etapas del mercado, como ya demuestra la desaceleración del capital semilla en Europa y Estados Unidos.
4. La pila de software de IA seguirá divergiendo del software tradicional.
Esto incluirá:
Mecanismos de interfaz novedosos. Uno será la voz, tanto como entrada como salida. El segundo serán las imágenes. Las cámaras integradas proporcionan entradas a gran escala para los sistemas de aprendizaje automático: ahora las computadoras pueden ver. (Un ejemplo será el auge de las aplicaciones de computación afectiva).
Hardware especializado (por ejemplo, TPU y otros ASIC que ofrecerá una gama más amplia de servicios en la nube) se combinará con marcos novedosos (TensorFlow y sus competidores).
Computación de la nube al borde, a medida que proporcionemos una proporción cada vez mayor de inteligencia allí donde se necesita.
Un nuevo paradigma de desarrollo de software (en el que los mejores desarrolladores nutren modelos muy parametrizados e instan a los datos de entrenamiento a alimentarlos).
Nuevas herramientas de desarrollo, implementación y prueba para respaldar todo lo anterior.
5. La inteligencia artificial será la prioridad de inversión tecnológica para las grandes empresas.
Tras años de prototipos, las tecnologías de automatización y el software de IA dominan ahora la agenda de los directores de sistemas de información (CIO). Invertirán, y mucho. Entre las ganadoras estarán las startups de IA fundadas en 2013 y 2014, que ahora maduran y se convierten en empresas serias, con ingresos significativos y rápido crecimiento. Las mejores empresas, tanto las ya establecidas como las startups, combinarán la inversión en IA con cambios estratégicos y organizativos. Esas mismas empresas dejarán atrás las ideas sencillas sobre cadenas de suministro de datos y replantearán sus modelos de negocio en torno a los efectos de red de los datos y los ciclos de dependencia de la IA.
Las empresas que vean la IA no como una herramienta para ampliar su oferta, sino simplemente como un medio para recortar costos, acabarán siendo señores de un feudo cada vez más reducido.
6. Mostraremos cada vez más cómo la IA amplía las capacidades humanas y llevaremos el relato más allá de «la IA supera las capacidades humanas en el reconocimiento del habla y las imágenes y en el juego del Go».
Veremos más pruebas de los beneficios tangibles que las supercapacidades de las herramientas de IA pueden ofrecernos individualmente y seremos cada vez más testigos del poder de las personas potenciadas por la IA.
Los esfuerzos colectivos de la comunidad investigadora siguen impresionándonos, sobre todo al ver avances al alcance de la mano en áreas ajenas al aprendizaje profundo convencional, como el aprendizaje por refuerzo, las redes adversarias, el aprendizaje con un solo ejemplo y los métodos no supervisados. (Por cierto, apenas estaremos más cerca de una inteligencia similar a la humana y no estaremos más cerca de la conciencia artificial).
7. El debate sobre el impacto de la IA en el empleo dejará de centrarse únicamente en la eliminación de puestos de trabajo y pasará a tratar sobre cómo ayudar mejor a los trabajadores a adaptarse al cambio inevitable: en sus responsabilidades, las habilidades que necesitan o la necesidad de encontrar un nuevo puesto.
Los distintos países adoptarán enfoques diferentes. Los que combinen la inversión en bienes sociales (como la educación y una red de protección social) con una actitud saludable hacia el emprendimiento y la innovación obtendrán mejores resultados.
También avanzaremos más en la comprensión de las cuestiones fundamentales de confianza, equidad y justicia en los sistemas algorítmicos. Consejos de administración sensatos, alentados por legisladores, reguladores y activistas, harán de la IA ética un tema prioritario en las altas esferas.
8. Las tecnologías criptográficas adquirirán más importancia y empezarán a demostrar su utilidad.
En 2018 aumentará la actividad en aplicaciones descentralizadas y protocolos basados en la tokenización, y se pondrán en marcha redes importantes como FileCoin, Orchid y Ocean. Bajo la espuma especulativa, en aguas más tranquilas, equipos sensatos se están uniendo para resolver problemas reales aprovechando los atributos únicos de las tecnologías de cadena de bloques (resolver el problema de los incentivos en una red de mercado con participantes aleatorios y permitir que surja la confianza en un sistema así).
Veremos a los desarrolladores de IA experimentar cada vez más con la fructífera combinación de IA y cadena de bloques. Entre las áreas de trabajo figuran cómo crear un fondo común de datos que incentive su intercambio, permita compartir modelos y use cadenas de bloques y contratos inteligentes para que distintas IA gestionen sus interacciones entre máquinas.
Las sórdidas revelaciones sobre la especulación con criptomonedas quedarán eclipsadas por la avalancha de dinero que entrará en esta clase de activos.
Los comunicados de prensa absurdos, los inversores especulativos y los facilitadores turbios llegan al mercado mucho antes de que la tecnología pueda resultar útil. (Hay precedentes en la manía de los canales y el auge de los ferrocarriles británicos). Este ambiente sórdido ensombrecerá el progreso tecnológico, a medida que más fraudes descarados se enfrenten a intervenciones regulatorias y a la cacofonía de comentaristas que observan a los especuladores desde la seguridad de sus púlpitos de regodeo. Quizá no importe, porque cada debate sobre criptoactivos aumenta su realidad en el mercado. Esto dará lugar a una gama creciente de productos para inversores institucionales y, sobre todo, para inversores con un elevado patrimonio neto que quieran exponerse a esta clase de activos. Esta burbuja especulativa podría estallar o no.
10. El Knight Industries Two Thousand seguirá siendo el referente de oro para los vehículos autónomos.
Los proyectos piloto de vehículos autónomos serán cada vez más ambiciosos, pero aún llevará tiempo superar los obstáculos del mundo real, incluso con reguladores municipales favorables. Ninguno llegará al público en 2018.
11. La atención sanitaria resulta cada vez más interesante para los emprendedores.
¿Por qué? La primera terapia génica aprobada por la FDA ya está en el mercado.
Es probable que le sigan más aprobaciones. También es probable que CRISPR aparezca este año en ensayos con seres humanos. Por otra parte, el éxito de aplicar técnicas de aprendizaje profundo a historias clínicas electrónicas, datos de seguimiento de consumidores de baja calidad e imágenes médicas generará confianza en la creación de aplicaciones revolucionarias. La atención sanitaria no digital tiene una necesidad insaciable de dinero. El envejecimiento de la población, junto con una crisis de asequibilidad tanto en el sector público como en el privado, aumentará la necesidad de soluciones novedosas, que quizá pueda ofrecer la salud digital impulsada por IA.
12. Surgirá un ciberataque novedoso por su escala o sofisticación.
Podría tratarse de ataques que aprovechen algún tipo de tecnología de aprendizaje automático: mediante chatbots o generación de lenguaje natural, ataques de contraseñas más inteligentes, secuestro de dispositivos conectados o sistemas adaptativos que eviten ser detectados.
13. Las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos serán el foco de una guerra sistemática de información, con ventaja para quienes la perpetran.
Los principales partidos políticos que se presentan a las elecciones (y muchos grupos que no lo hacen) utilizarán una amplia gama de herramientas para dirigirse a los votantes, persuadirlos y engañarlos como nunca antes.
14. A pesar del impresionante video de demostración reciente de Magic Leap, la realidad aumentada seguirá a fuego lento en lugar de hervir.
Los verdaderos creyentes en la realidad aumentada y la realidad mixta perseverarán, pero la oportunidad de lograr cambios a gran escala que ofrecen la IA y la cadena de bloques (sobre todo en tecnología financiera, atención sanitaria y energía) atraerá a la mayoría de los emprendedores ambiciosos. Los casos límite que amplían la realidad, especialmente en la industria, serán los más interesantes. Las empresas inteligentes empezarán a desarrollar hoy sus capacidades en este ámbito para cosechar beneficios en el futuro.
15. La publicidad digital lleva demasiado tiempo siendo invasiva y este año sufrirá la tecnología publicitaria.
Las funciones de privacidad mejoradas de iOS y Google Chrome, así como los requisitos derivados de las obligaciones sobre datos del RGPD de la UE perjudicarán a la tecnología publicitaria y a la publicidad programática. Facebook y Google apenas lo notarán y seguirán dominando el mercado.
16. La demanda energética de la minería de criptomonedas eclipsará el crecimiento de las energías renovables.
El precio de las energías renovables seguirá bajando y los nuevos contratos de energía solar y eólica estarán muy por debajo de lo que pueden ofrecer los mejores combustibles fósiles. En el lado negativo, el consumo de energía de la minería de bitcoin y otros tokens seguirá creciendo a más del 20% mensual, a menos que se produzca una enorme corrección de precios. Así, para estas fechas el próximo año, la minería de criptomonedas utilizará unas 10 veces más energía que hoy, rivalizando con el consumo de Italia. Nuestra única esperanza es que los métodos de verificación más eficientes energéticamente, como la prueba de participación, se generalicen.
17. La ética influirá cada vez más en las decisiones de compra de los consumidores y en las estrategias de inversión.
Los consumidores tomarán cada vez más decisiones de compra e inversión en función de cuánto se identifiquen con la postura ética de una empresa. La industria amplificará este efecto, en particular el sector asegurador, que necesita incorporar a sus precios los riesgos relacionados con el cambio climático o las malas prácticas regulatorias. Es posible que las fundaciones universitarias sientan presión para ajustar su estrategia de inversión y desinvertir en determinados tipos de activos (o empresas). Me intriga saber si el movimiento #metoo se verá reflejado como un riesgo de inversión.
18. Buda, Aristóteles, Hayek y Marx vuelven a escena.
Marx, porque el consenso de los últimos cincuenta años entre trabajadores, empleadores y capital financiero está bajo presión, y algunos buscarán que el péndulo vuelva hacia el otro lado.
Otros observarán la combinación de una energía cada vez más barata (que reduce casi a cero el costo de producción) y máquinas cada vez más capaces (que reducen la posibilidad de que la persona promedio reciba una remuneración por lo que produce) y sostendrán que solo puede funcionar una situación de abundancia radical, o «a cada cual según sus necesidades». Quienes critican una mayor intervención central en nuestros asuntos colectivos evocarán el espectro de Marx, a menudo a través de la crítica que hizo Friedrich Hayek. Las ideas de Hayek sobre el mercado como el mecanismo más eficaz para descubrir y transmitir información despertarán más interés a medida que las redes al estilo de las cadenas de bloques demuestren su utilidad como sistemas de coordinación de recursos.
Aristóteles vuelve a cobrar vigencia porque, aunque somos más ricos que nunca, su llamado a la eudaimonía (el florecimiento humano) parecerá elevarse por encima del ruido del consumismo de «recomendado para ti». La relevancia de Buda se deberá a una mayor conciencia de la atención plena y la contemplación en nuestra economía de la dopamina. La ecuanimidad será una cualidad útil en tiempos turbulentos. Y, a medida que las máquinas parezcan cada vez más humanas y la neurociencia desentrañe más misterios de nuestra conciencia, la contemplación serena de nuestra experiencia personal subjetiva podría convertirse en un refugio para nuestra humanidad.

