Cómo la innovación y los compromisos pueden dar forma al futuro de las cadenas de valor inclusivas

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  • La crisis de la COVID-19 ha puesto de manifiesto la necesidad de repensar las cadenas de valor para que funcionen mejor para las personas y las sociedades.

  • La contratación responsable y social puede ayudar a que las cadenas de valor sean más inclusivas, diversificadas y resilientes.

  • El Foro Económico Mundial Cumbre de Impacto del Desarrollo Sostenible 2021 ofrece una plataforma única para analizar los principios, las políticas y las alianzas necesarios para configurar modelos operativos y de negocio más sostenibles.

La pandemia de COVID-19 alteró nuestras sociedades de manera sin precedentes, afectando a quienes ya estaban más marginados antes de la crisis. Los mercados de consumo y de valores se vieron sometidos a una presión considerable, y muchas cadenas de valor no pudieron funcionar, lo que aumentó la volatilidad de los precios de las materias primas y de los bienes e impidió que los productos circularan entre distintas zonas geográficas.

A medida que las empresas y los gobiernos repiensan sus estrategias de fabricación y desarrollo industrial para una nueva normalidad, el mundo tiene una oportunidad única de reconfigurar los modelos operativos y de negocio, no solo para hacerlos más productivos y sostenibles, sino también más inclusivos.

La contratación responsable y social —que hace referencia al uso del poder adquisitivo de una organización para generar valor social más allá del valor de los bienes, servicios u obras adquiridos— puede desempeñar un papel importante en la integración de las comunidades desfavorecidas en las cadenas de valor. Además, al hacerlo, pueden ayudar a las empresas manufactureras a ser más resilientes, a la vez que minimizan el impacto de las crisis en las economías en las que operan.

¿Qué es la contratación o la compra pública responsable y social?

Según el Banco Mundial, solo el gasto público mundial en compras fue de al menos 13 billones de euros en 2020. Incluso si solo el 1 % de ese gasto se destinara a empresas sociales, estas organizaciones recibirían un nuevo impulso para abordar algunos de los desafíos sociales y ambientales más apremiantes del mundo.

Abundan los ejemplos de empresas sociales que están tomando la delantera. Tomemos Kuli Kuli, una empresa creadora de snacks de superalimentos sostenibles y polvos de moringa de efecto energizante natural, centrada en mejorar la salud de las mujeres y del planeta, que hoy es proveedora de grandes corporaciones como Whole Foods Market, Walmart, Costco y otras 11 000 tiendas de alimentación de todo el país. O Polymateria, una empresa británica que desarrolla un nuevo estándar en plásticos biodegradables y compostables para combatir la contaminación por plásticos.

Asimismo, World Economic Technology Pioneer, Polymateria, se ha propuesto no solo ofrecer productos de calidad, sostenibles y circulares, sino también “rediseñar las reglas de todo un sector”. La colaboración con empresas sociales en estos casos demuestra cómo las empresas manufactureras pueden beneficiarse no solo de los conocimientos, sino también del impacto y la innovación que aportan los emprendedores sociales.

Tenemos una oportunidad única de integrar a las empresas sociales y a las empresas diversas en las cadenas de valor de forma más eficaz. En 2020, SAP lanzó su iniciativa 5 & 5 by ‘25 como parte de la cual la empresa se propone que el 5 % de su gasto anual en compras susceptibles de contratación implique a empresas sociales y empresas diversas para 2025. Asimismo, Unilever se comprometió a gastar 2 000 millones de USD al año dentro de sus cadenas de valor con proveedores que son propiedad de personas de grupos infrarrepresentados y que son gestionados por ellas, para 2025. En la industria textil, Ralph Lauren se comprometió en 2019 a aprovisionarse de forma sostenible del 100 % de su algodón y viscosa y a utilizar un 100 % de poliéster reciclado para 2025, y, con el tiempo, ha trabajado cada vez más para diversificar su base de proveedores y asociarse con los proveedores existentes para que transformen sus operaciones hacia modelos más sostenibles e inclusivos.

Empresas de todos los sectores —Gap, Inter IKEA, J&J, Mars, Unilever y Verizon, por citar algunas— han asumido compromisos similares. Todo ello en un momento en que sus proveedores también han empezado a adoptar modelos y prácticas más inclusivos. El próximo mes, Acumen, miembro de la Alianza de Respuesta a la COVID para Emprendedores Sociales (CRASE), publicará su lista de 100 “empresas sociales listas para las grandes corporaciones”: todos ellos emprendedores sociales que trabajan con grandes corporaciones para transformar sus operaciones y modelos de negocio. Ya sea garantizando que exista la infraestructura digital necesaria para crear cadenas de suministro transparentes y trazables; ofreciendo productos y soluciones innovadoras que pueden ayudar a las corporaciones a cumplir sus objetivos de contratación; o financiando la transformación de estas cadenas de valor, un ámbito en el que los gobiernos pueden desempeñar un papel catalizador.

Esta semana, como parte de y junto a la Cumbre de Impacto del Desarrollo Sostenible 2021 del Foro Económico Mundial (SDIS), se celebrarán múltiples debates y se presentarán publicaciones sobre la urgencia de comprometerse y actuar para construir cadenas de valor más inclusivas. Contribuirán a impulsar los esfuerzos de las empresas, los emprendedores, las firmas de servicios profesionales y los gobiernos que están dispuestos a remangarse y transformar sus cadenas de valor. Entre los ejemplos de iniciativas figuran las dirigidas por Bain, EY, Yunus Social Business, el Foro Mundial de Empresas Sociales, y Red Euclid.

El diálogo multiactor y la colaboración intersectorial son fundamentales para aumentar la capacidad de las empresas de crear una base de proveedores diversificada e inclusiva, en favor de cadenas de valor más resilientes. Ha llegado el momento de analizar los principios, las políticas y las alianzas necesarios para impulsar un crecimiento económico inclusivo. El Foro Económico Mundial —a través de su Plataforma de Manufactura Avanzada y Cadenas de Valor y de la Alianza de Respuesta a la COVID para Emprendedores Sociales — ofrece una plataforma única a las partes interesadas para intercambiar ideas y buenas prácticas, acordar una agenda común sobre contratación responsable y social, e incubar las colaboraciones necesarias para impulsar la acción y el impacto.

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