Un equipo de estudiantes e investigadores de la Universidad de Michigan ha creado una estructura fabricada robóticamente íntegramente con madera.
Su objetivo era promover la construcción con bajas emisiones de carbono mediante la creación de una compleja estructura arquitectónica con materiales locales.
Los diseñadores esperan que sirva de ejemplo de cómo la construcción robótica puede facilitar formas más sostenibles de construir y minimizar los residuos.
Un equipo de estudiantes e investigadores ha demostrado cómo, con ayuda de robots, es posible construir un intrincado pabellón utilizando solo pequeñas piezas de madera.
La estructura fabricada robóticamente es fruto de un proyecto del Adel Design Research (ADR) Laboratory de la Taubman College of Architecture and Urban Planning de la Universidad de Michigan.
La intención era promover la construcción con bajas emisiones de carbono y demostrar que es posible crear estructuras arquitectónicas complejas con madera de origen local, en lugar de importada.
Se utilizaron algoritmos personalizados para calcular la disposición óptima de las piezas de madera de 2 × 4, eliminando la necesidad de vigas más grandes en la estructura.
Los robots ensamblaron los componentes en una serie de bastidores prefabricados, que luego se llevaron al lugar y se encajaron a mano.
«La combinación de algoritmos personalizados y fabricación robótica hace viable la realización de componentes de construcción a medida que, de otro modo, serían difíciles o costosos de conseguir con medios y métodos convencionales, y genera muy pocos residuos de construcción», explicó ADR, dirigido por el profesor Arash Adel.
«Los elementos cortos permiten utilizar árboles autóctonos, que no siempre pueden proporcionar piezas de construcción de longitud completa, así como recortes de construcción y fabricación y elementos de madera recuperados de la deconstrucción de edificios. En última instancia, esto contribuye a una práctica más sostenible», señaló el equipo.
La Robotically Fabricated Structure se ha instalado en los Matthaei Botanical Gardens de Ann Arbor, donde puede servir como lugar de descanso y refugio, o acoger exposiciones y espectáculos.
Elevada sobre una plataforma ovalada de madera, tiene forma de túnel curvo con un banco integrado que recorre uno de sus bordes.
El túnel está compuesto por 20 bastidores fabricados robóticamente, formados a su vez por diversos componentes. Cada uno es ligeramente distinto, lo que confiere a la estructura su forma ondulada.
Como cada pieza de madera tiene el mismo grosor, fue posible diseñar los bastidores para que encajaran entre sí. Esto ayudó a reducir la necesidad de fijaciones con tornillos.
El diseño está preseleccionado para los Dezeen Awards 2022 en la categoría de edificio pequeño.
Los diseñadores esperan que sirva de ejemplo de cómo la construcción robótica puede facilitar formas más sostenibles de construir y reducir los residuos.
La madera se deja deliberadamente sin tratar para garantizar que no contamine el entorno y que pueda eliminarse fácilmente al final de su vida útil.
«El proceso integrado de diseño digital y construcción de Robotically Fabricated Structure es un enfoque novedoso para replantear el uso de los materiales, la mano de obra y el medioambiente, y crear una arquitectura inteligente y eficiente en el uso de los recursos, con cualidades expresivas sorprendentes», señalaron los diseñadores.








