Todos los países deberían desarrollar medidas para evitar la dependencia excesiva de los minerales de tierras raras.
La dependencia japonesa de los minerales de tierras raras quedó al descubierto con un incidente diplomático en 2010, que llevó al país a diversificar el suministro y reforzar su cadena de suministro.
La respuesta de Japón en aquel momento ofrece valiosas lecciones para que el mundo afronte hoy las dependencias de los minerales críticos.
El 7 de septiembre de 2010, un pesquero chino colisionó con dos buques de guardacostas japoneses frente a las islas Senkaku, en el mar de China Oriental. Como era de esperar, el guardacostas detuvo al capitán del pesquero. Entre las respuestas del Gobierno chino figuró la suspensión de las exportaciones de minerales de tierras raras a Japón.
El embargo sumió a la industria japonesa en el pánico, especialmente al sector automovilístico, para el que las tierras raras destinadas a la producción de imanes eran indispensables; en aquel momento, Japón dependía casi por completo de China, con cerca del 90 % de sus importaciones de estos materiales. El incidente se resolvió finalmente con la liberación del capitán del pesquero, pero los precios de las tierras raras se multiplicaron por diez en el año siguiente al incidente.
Este episodio demuestra la importancia fundamental de garantizar la resiliencia de la cadena de suministro, y la respuesta de Japón ofrece valiosas lecciones para otros minerales críticos y sectores en los que otros países dependen en exceso de un único proveedor.
Resiliencia en los minerales de tierras raras
Alarmado por su vulnerabilidad, el Gobierno japonés elaboró un paquete de medidas integrales para reforzar la resiliencia de su cadena de suministro de minerales de tierras raras. En octubre de 2010, al mes siguiente, se preparó un presupuesto suplementario de 100 000 millones de yenes japoneses (equivalentes a 1200 millones de dólares en aquel momento). La rapidez y la escala fueron sin precedentes, lo que refleja el fuerte sentido de urgencia.
El paquete tenía cinco pilares principales:
Desarrollar tecnologías y apoyar la inversión en equipos para reducir el uso de tierras raras.
Desarrollar tecnologías para utilizar materiales alternativos.
Impulsar el reciclaje de tierras raras mediante el apoyo a la inversión en instalaciones de reciclaje, así como mediante el desarrollo de tecnologías de reciclaje más eficientes.
Desarrollar minas y adquirir participaciones en minas de tierras raras en Australia y en otros lugares. Se reforzó significativamente la capacidad de las organizaciones vinculadas al Gobierno para ofrecer garantías de préstamo e inversiones de capital destinadas a dichas actividades.
Comenzar a acumular existencias de tierras raras, además del marco político para garantizar las reservas de minerales críticos.
La dependencia japonesa de las tierras raras chinas pasó del 90 % en el momento del incidente al 60 % actual. El consumo de tierras raras en Japón es hoy la mitad del nivel de entonces. Estos avances han protegido, posiblemente, a Japón de ser objeto de un nuevo embargo de tierras raras, a pesar de una serie de problemas diplomáticos con China desde el incidente.
Pero la dependencia del 60 % sigue siendo elevada. El dominio de China en el suministro mundial de tierras raras es aún mayor. El desafío no se limita a las tierras raras. China reforzó sus controles de exportación de galio y germanio este verano, metales de los que también domina el suministro mundial. Pekín también prohibió la importación de residuos plásticos, lo que provocó graves trastornos a los países que habían dependido del envío de sus residuos a ese país. Aunque se trataba de un contexto distinto, demuestra la vulnerabilidad que supone la dependencia excesiva.
Lecciones de 2010
¿Qué podemos aprender del incidente del pesquero? La primera lección es la vigilancia. En aquel momento, Japón se sorprendió de su vulnerabilidad en el suministro de tierras raras. Esto muestra la importancia de analizar la vulnerabilidad de toda la cadena de suministro y de adoptar medidas para subsanar sus debilidades con antelación. También tendremos que examinar posibles dependencias de otros países en otros sectores. Incluso en ausencia de la voluntad de instrumentalizar insumos indispensables, la dependencia excesiva podría generar vulnerabilidad ante interrupciones en el suministro de dichos insumos. Por ejemplo, el 70 % del suministro mundial de fósforo, un elemento fundamental para la industria de fertilizantes, procede de Marruecos.
La segunda lección es que los cinco pilares del paquete de respuesta de Japón pueden aplicarse perfectamente a los desafíos actuales en materia de minerales críticos. De hecho, en la conferencia internacional de alto nivel sobre minerales críticos organizada por la AIE en septiembre, se señalaron como estrategias clave la eficiencia en el uso de minerales críticos, el desarrollo de materiales alternativos, el fortalecimiento del reciclaje y el desarrollo de fuentes alternativas. El único elemento que podría faltar es la acumulación de existencias, que Japón sí ha impulsado. Teniendo en cuenta el impacto en la fabricación de una interrupción del suministro de minerales críticos, es aconsejable garantizar un nivel suficiente de inventarios de minerales críticos para estar preparados ante contingencias.
La tercera lección es que, a pesar de los logros de la respuesta japonesa en 2010, China sigue dominando el suministro mundial de minerales de tierras raras. También domina el suministro de otros muchos minerales críticos, cuya importancia aumenta a medida que aceleramos la transición energética. Los esfuerzos de Japón por sí solo para reducir esta dependencia tendrán un impacto mundial limitado. Debería haber esfuerzos internacionales concertados, que incluyan el desarrollo de fuentes alternativas y la acumulación de existencias, para reducir esta dependencia. También deberíamos cooperar para abordar la dependencia excesiva de otros países en otros sectores.
¿Cómo contribuye el Foro Económico Mundial a construir cadenas de suministro resilientes?
El Centro para la Fabricación Avanzada y las Cadenas de Suministro reúne a líderes del sector empresarial, del gobierno y de la sociedad civil para comprender los cambios que están transformando la industria manufacturera y las cadenas de valor mundiales. Ofrece un espacio de confianza para explorar la resiliencia, la sostenibilidad y la competitividad en una economía mundial cada vez más compleja.
Al propiciar la colaboración y una comprensión compartida entre sectores y regiones, el Centro ayuda a los socios a identificar vías prácticas para adaptarse, innovar y fortalecer juntos las cadenas de suministro.
La historia puede no repetirse. Pero sería imprudente no aprender de ella. Dado que nos enfrentamos a un desafío global de fuerte dependencia de insumos indispensables, tendremos que responder a nivel global. Esto exigirá que el mundo aprenda de la experiencia de 2010 y esté mejor preparado para disuadir, y ojalá evitar, nuevas coacciones económicas en el futuro.


