En las plantas de producción se hace cada vez más evidente la necesidad de competencias digitales, como el uso de la inteligencia artificial generativa o la programación de la robótica.
Los programas integrales de mejora de competencias digitales pueden dotar a la nueva fuerza laboral industrial de habilidades avanzadas para prosperar en entornos acelerados de interacción entre personas y máquinas.
Se están creando centros de aprendizaje digital y dojos de formación junto a las líneas de producción, donde los trabajadores practican sus competencias en entornos seguros y centrados en la simulación.
En la fabricación mundial, los directivos se enfrentan a una doble realidad.
Mientras que tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial generativa (IAGen), la robótica y el uso de herramientas de bajo código o sin código están revolucionando la producción y las cadenas de suministro, es necesario impartir nueva formación y desarrollar competencias en la fuerza laboral para seguir el ritmo del cambio.
Más del 70 % de los fabricantes identifican estas tecnologías como los principales impulsores de la transformación, según el informe Futuro del empleo del Foro Económico Mundial; sin embargo, una proporción casi igual señala la creciente brecha de competencias como su mayor obstáculo para el éxito.
El desafío es considerable. En los próximos cinco años, se estima que un 40 % de las competencias básicas en la fabricación cambiará, lo que obliga a las empresas a replantearse con urgencia cómo forman, actualizan y retienen a su personal.
Por tanto, las fábricas del futuro no solo funcionarán con máquinas, sino que dependerán de trabajadores dotados de capacidades nuevas y en constante evolución.
Un documento publicado recientemente por el Foro Económico Mundial, Empowering Frontlines: Retaining, Training, and Upskilling the Industrial Workforce, pone de relieve la importancia crítica del desarrollo de competencias orientado a resultados y de las estrategias y enfoques probados para la formación y la mejora de competencias.
Incluye estudios de caso derivados de visitas a centros realizadas en el marco de la Red Global de Faros y de la comunidad Talento de Primera Línea del Futuro, en los que se detalla cómo son la formación y la mejora de competencias eficaces de la fuerza laboral industrial y cómo se llevan a cabo.
Las empresas pueden ahora medir su retorno de la inversión en formación y mejora de competencias utilizando indicadores como:
Reducción del tiempo medio de reparación (MTTR): El tiempo medio necesario para reparar una máquina o un sistema. Que los trabajadores reparen los equipos más rápido, reduzcan los tiempos de inactividad y restablezcan las operaciones con mayor celeridad disminuirá el MTTR.
Reducción de la tasa de errores: Menos errores en la producción, el mantenimiento o las operaciones, lo que puede significar menos productos defectuosos, menos problemas de calidad y procesos más seguros.
Reducción del tiempo de certificación de competencias: El tiempo que tarda un trabajador en certificarse o alcanzar un nivel de competencia en una nueva habilidad o tarea. Los métodos de formación mejorados, como las simulaciones o el aprendizaje digital, ayudan a los empleados a alcanzar la competencia con mayor rapidez.
Aumento de la mano de obra polivalente: Más trabajadores formados para desempeñar varias funciones, como un operario que realiza controles de calidad o tareas básicas de mantenimiento.
Promoción acelerada: Empleados que pueden progresar a puestos superiores o de liderazgo con mayor rapidez, a menudo gracias a la formación basada en competencias, la tutorización o trayectorias profesionales claras.
Reducción de la rotación: Menos empleados que abandonan la empresa debido a una mayor satisfacción laboral, mejores condiciones de trabajo o un desarrollo profesional centrado en las competencias.
Mejora general de la eficiencia operativa: Hacer más con menos: producir más rápido, utilizar menos recursos, generar menos residuos y mejorar la calidad como resultado de las mejoras combinadas anteriores.
Iniciativas prometedoras de mejora y recualificación de competencias en acción
Mejora de competencias técnicas
La planta de Unilever en Pouso Alegre (Brasil) desarrolló inicialmente el puesto de «operario técnico» para cubrir una importante carencia en su organización de mantenimiento.
Para que los operarios puedan actuar como primeros respondientes en incidencias de mantenimiento, los programas de mejora de competencias en mecánica y mecatrónica de la empresa integran la formación técnica con habilidades de resolución de problemas y pensamiento crítico.
Como resultado, el tiempo medio de reparación se ha reducido un 27 %, pasando de 3,1 horas a 2,3 horas. Asimismo, las pérdidas por averías se han reducido a la mitad, lo que pone de manifiesto la eficacia de los programas para minimizar las interrupciones operativas.
Aprendizaje avanzado
Una iniciativa similar es el Programa Esencial de Liderazgo Digital, ofrecido por el proveedor de soluciones de almacenamiento digital Western Digital en su planta de Prachinburi (Tailandia). Este programa ha supuesto un gran cambio para la empresa, ya que forma a los trabajadores de primera línea para afrontar la nueva complejidad de los productos.
El programa ofrece cursos de formación multidisciplinares que permiten a los participantes obtener créditos hacia un título mientras aprenden sobre una variedad de temas, desde los fundamentos de la cuarta revolución industrial hasta el aprendizaje automático avanzado.
El impacto ha sido considerable: el porcentaje de empleados a jornada completa de primera línea que reciben este tipo de formación se ha disparado un 49 % y las puntuaciones de compromiso de los empleados han aumentado un 21 %.
Este programa integral de mejora de competencias digitales alivia la inquietud que genera la automatización y, al mismo tiempo, dota a la fuerza laboral de habilidades avanzadas.
Empoderamiento digital
Un centro de aprendizaje digital funciona desde 2022 en la misma sala que una de las cuatro grandes líneas de producción de Mettler Toledo, proveedora de instrumentos de precisión y servicios en Changzhou (China).
Aunque no forma parte esencial del programa de formación de operarios, más del 50 % de los empleados de primera línea realiza cursos fuera del horario laboral y participa en proyectos digitales colaborativos, adquiriendo competencias como programación, simulación digital y diseño asistido por ordenador (CAD).
Al participar en el centro de aprendizaje digital, los operarios sienten un mayor sentido de pertenencia, lo que se traduce en una reducción del 80 % de la rotación voluntaria y en una promoción acelerada. El propio centro también está dirigido por operarios anteriores que, gracias a la mejora de competencias, fueron promovidos a coordinadores digitales.
Refuerza la cultura digital y proporciona un entorno seguro y estimulante para que los empleados de primera línea aprendan, colaboren y actualicen continuamente sus competencias.
Ofrecer formación innovadora
Plataforma de aprendizaje hiperpersonalizada
Ante un crecimiento acelerado y la necesidad de incorporar a 2.400 nuevos empleados durante las temporadas altas, el fabricante chino de electrodomésticos Midea, en Si Racha (Tailandia), introdujo «Meike», un sistema basado en realidad virtual (RV) e inteligencia artificial generativa (IAGen) que permite la mejora de competencias a gran escala de empleados de distintos orígenes culturales.
Esta plataforma interna simplifica la formación al convertir documentos en cursos en línea, más de 28.000 hasta la fecha, con un solo clic, y admite cuatro idiomas y ofrece funcionalidad de voz a texto para involucrar a una fuerza laboral diversa.
Combinando la enseñanza con IA, la formación en RV y la certificación automatizada, Midea ha reducido un 63 % el tiempo de certificación de competencias básicas (de ocho días a tres), ha aumentado un 6 % la mano de obra polivalente en la cadena de suministro y ha reducido un 40 % la rotación de empleados (del 16,5 % al 9,9 %).
Dojo de formación
En otro caso, la empresa tecnológica Hisensehitachi, en China, cuenta con una planta altamente automatizada. Los empleados desempeñan un papel esencial en operaciones complejas de soldadura, supervisión de máquinas y mantenimiento de un entorno de producción seguro.
Los trabajadores pueden realizar estas tareas desde el primer día en el «dojo de formación» situado en la planta. El «dojo» se divide en cuatro áreas principales: dojo de competencias, dojo de automatización, dojo de seguridad y dojo de producción ajustada. Los empleados reciben formación en tareas que salvan vidas, como el uso de un extintor, en el dojo de seguridad, donde utilizan maniquíes y simulaciones gamificadas.
Las competencias del día a día, como la soldadura, se perfeccionan en el dojo de competencias, que integra la RV con retroalimentación y apoyo en pantalla habilitados por IA. El dojo de formación ha ayudado a aumentar la coincidencia de puestos hasta el 98 % y a reducir un 32 % el ciclo de formación estándar.
Aprendizaje en el flujo de trabajo
Otro ejemplo prometedor es Lenovo en Monterrey (México), que desplegó la «torre de control de fabricación» habilitada por IAGen para dar soporte a las operaciones en toda la planta.
Sin embargo, los resultados más significativos han llegado en forma de un coach copiloto de IA que ayuda a los usuarios en la resolución de problemas por causa raíz. Este avanzado sistema integra datos de producción en tiempo real con una periodicidad horaria, junto con más de 30.000 incidencias históricas de una base de conocimientos completa.
La torre de control realiza un análisis de indicadores clave de rendimiento en tiempo real, lleva a cabo análisis interactivos de causa raíz con soporte de voz en 99 idiomas y recomienda de forma instantánea acciones correctivas mediante un motor de IA.
El sistema facilita la formación continua en el puesto de trabajo, ya que los trabajadores pueden interactuar con la torre en tiempo real y resolver problemas en la planta. Les ayuda a entender qué hacer a continuación, en lugar de consultar a un responsable o esperar a aprender en un aula.
Los resultados han sido transformadores: las unidades medias por hora han aumentado un 42 % y el tiempo medio de reparación se ha reducido drásticamente un 95 %.
Cómo el Foro ayuda a los líderes a conectar las tecnologías de vanguardia con los retos del mundo real
El Centro para las Tecnologías de Vanguardia y la Innovación reúne a científicos, responsables de políticas y líderes empresariales para comprender las tecnologías emergentes y sus implicaciones en el mundo real.
Gracias a la colaboración y la experimentación, el Centro ayuda a los socios a traducir la innovación de la investigación en aplicaciones prácticas que abordan retos globales compartidos.
Preparados para la era de la inteligencia
Entonces, ¿qué funciona realmente para preparar al talento de primera línea para el futuro? Las iniciativas más prometedoras hacen que el aprendizaje sea práctico, personal e integrado en el trabajo diario.
Los entrenadores virtuales basados en IA guían a los operarios en la resolución de problemas en tiempo real. Mientras tanto, los dojos de formación en RV en la planta y los centros digitales dirigidos por los propios operarios combinan herramientas de vanguardia con competencias como la resolución de problemas, la colaboración y la adaptabilidad.
Al invertir en aprendizaje personalizado, cursos internos multilingües y el trabajo en equipo entre personas y máquinas, los fabricantes están formando una fuerza laboral preparada para las fábricas y las cadenas de suministro del futuro.


