El sector manufacturero se enfrenta a amenazas derivadas del fuerte aumento de los precios de la energía, las interrupciones en las cadenas de suministro y la escasez de talento.
Escalar las soluciones tecnológicas puede hacer que el sector sea más eficiente, sostenible y resiliente.
Once nuevas plantas se suman a la Red Faro Global del Foro Económico Mundial, formada por fabricantes que aplican la tecnología para generar valor y priorizar la sostenibilidad ambiental.
El sector manufacturero atraviesa un momento crítico de su historia.
La pandemia de COVID-19 provocó trastornos drásticos en las cadenas de suministro que siguen vigentes hoy. El fuerte aumento de los precios de la energía y la inflación, así como la escasez mundial de talento, representan amenazas inmediatas para la productividad y el progreso. Mientras tanto, los crecientes impactos del cambio climático aumentan la presión por soluciones sostenibles a largo plazo.
Los fabricantes que superen estos desafíos serán aquellos que empleen tecnologías avanzadas para impulsar el crecimiento, la sostenibilidad y la resiliencia. Prosperarán quienes escalen estas tecnologías de forma eficaz.
En colaboración con McKinsey, el Foro Económico Mundial dio a conocer hoy 11 nuevos Faros y otorgó la distinción de "Faro de Sostenibilidad" a cuatro de los ya existentes. Estos fabricantes se unen a una red de 114 fabricantes de todo el mundo que están adoptando la tecnología para generar impacto.

El poder de la digitalización
El primer objetivo de la red, fundada en 2018, fue la adopción tecnológica: ¿cómo se puede digitalizar una planta para aumentar la productividad, apoyando al mismo tiempo a los trabajadores y garantizando la sostenibilidad?
Los Faros han sido los autores principales del capítulo inicial de la Cuarta Revolución Industrial, una historia apasionante llena de desafíos, entusiasmo y transformación. Ofrecen alrededor de 140 casos de uso que demuestran su potencial y han logrado un impacto significativo. El primer capítulo fundacional de esa revolución ya ha concluido, dejando al descubierto un manual para una transformación exitosa.
Individualmente, han aplicado tecnologías como la inteligencia artificial, la analítica avanzada, la impresión 3D y el Internet de las cosas para respaldar la conectividad de las redes de suministro y mejorar el desarrollo de productos, la planificación, la entrega y la atención al cliente. Han pasado de los proyectos piloto al despliegue de casos de uso estándar, al tiempo que persiguen sin descanso la creación de capacidades y un enfoque ágil, propio del desarrollo de software.
Sin embargo, digitalizar una sola planta, aunque importante, es solo el primer paso para transformar el sector. El siguiente desafío consiste en responder a la pregunta: ¿cómo se pasa de una planta a muchas?

La importancia de escalar
En una encuesta reciente realizada en julio por el Foro Económico Mundial y McKinsey & Company, dos tercios de los encuestados señalan que escalar las tecnologías en sus redes de producción es una palanca fundamental para alcanzar sus prioridades estratégicas.
No obstante, escalar resulta complicado y las empresas avanzan lentamente. Esto es especialmente cierto en el caso de las pequeñas plantas con equipos antiguos y formas de trabajo obsoletas. Según la misma encuesta, hasta ahora las empresas han escalado las tecnologías, en promedio, a no más del 11 % de su red de producción.
Muchos Faros, incluidos los de la nueva cohorte, ofrecen un camino a seguir.
Están desplegando programas de transformación digital a gran escala en 20 a 40 fábricas en paralelo, con la participación de miles de personas. Cuentan con una gobernanza específica para supervisar casos de uso tecnológicos innovadores pero estandarizados, en plazos de tan solo 18 a 24 meses.
En particular, los Faros más exitosos aplican tres requisitos fundamentales:
Definir una estrategia clara: La transformación digital debe diseñarse partiendo del valor para el cliente, en estrecha alineación con la estrategia empresarial general de la compañía.
Invertir en las personas: Sin los modelos adecuados de recursos y capacidades, una transformación pronto se quedará sin recursos y sin impulso.
Establecer la gobernanza adecuada: Sin garantía de valor y gobernanza, y sin el motor de ejecución adecuado, las empresas no pueden captar el valor que buscan ni generar un impacto real.
Estos elementos están dando resultados. Por ejemplo, Danone en Opole (Polonia) aumentó su eficiencia en más de un 10 % mientras reducía a la mitad sus emisiones de gases de efecto invernadero. Cipla está desplegando tecnologías avanzadas en 22 plantas indias en paralelo: su fábrica faro en Indore redujo los costes en más de un 20 % y las emisiones en más de una cuarta parte. Y Flex en Soracaba (Brasil) aumentó la satisfacción del cliente y el compromiso de los empleados, al tiempo que redujo las pérdidas de material en más de tres cuartas partes, y estableció una economía circular habilitada por la Cuarta Revolución Industrial para los residuos electrónicos, lo que mejora su competitividad a largo plazo.
Los Faros de la industria manufacturera demuestran que escalar eficazmente las soluciones tecnológicas no solo impulsa el rendimiento, sino que también garantiza la sostenibilidad y desarrolla las habilidades de las personas. Y cuando llegue la próxima crisis, estarán preparados para resistirla.
La Red Faro Global, una iniciativa de la Plataforma para dar forma al futuro de la fabricación avanzada y las cadenas de valor del Foro, se lleva a cabo en colaboración con McKinsey & Company. Las empresas pueden presentar oficialmente su candidatura para unirse a la Red Faro Global aquí. Encuentre información adicional sobre los Faros más recientes aquí.


