¿Impulsarán los sistemas de innovación de China el próximo ciclo de crecimiento?

Houhai Skyline, Nanshan District, Shenzhen
China’s next phase of growth is shifting from scale itself to the innovation systems that turn scale into speed and capability.Image: darmau/Unsplash
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  • La ventaja innovadora de China está pasando de la escala a los sistemas que la convierten en velocidad, capacidad y transformación industrial.

  • La experiencia de China es relevante a escala mundial porque ofrece lecciones prácticas sobre cómo las tecnologías emergentes pasan de las señales de política y las aplicaciones piloto a los modelos de negocio, su despliegue en la economía real y su adopción generalizada.

  • Cómo convertir ideas prometedoras en un impacto escalable es uno de los temas centrales de laReunión Anual de los Nuevos Campeones, también conocida como Davos de Verano, que se celebrará en China del 23 al 25 de junio.

Durante años, la historia del crecimiento de China estuvo marcada por la escala: la mayor base manufacturera del mundo, uno de los mercados de consumo más grandes y algunas de las plataformas digitales de más rápido crecimiento. Esto sigue siendo cierto, pero la próxima etapa de crecimiento de China está pasando de la escala en sí a los sistemas de innovación que la convierten en velocidad y capacidad.

El 15.º Plan Quinquenal de China sitúa en el centro del próximo ciclo de crecimiento las nuevas fuerzas productivas de calidad: un modelo impulsado por la innovación y la producción avanzada, en lugar del trabajo o la inversión tradicionales. En este nuevo modelo, la pregunta decisiva pasa de qué puede inventar China a cuán rápido puede ampliar esas invenciones.

Aunque el tamaño y la profundidad industrial del país crean ventajas singulares, su experiencia también pone de relieve los retos de traducir los avances tecnológicos en mejoras sostenidas de la productividad, adaptación de la fuerza laboral y valor económico a largo plazo.

El éxito se medirá por la rapidez con que las tecnologías pasen del laboratorio al despliegue, de los proyectos piloto a la escala comercial y de los avances decisivos a la adopción en toda la industria.

La manufactura avanzada y el auge de la biomanufactura en China

La manufactura avanzada sigue siendo la base de este cambio. Su importancia ya no se limita a la producción o la capacidad productiva, sino que también reside en el entorno operativo que crea para la innovación aplicada. Las densas redes de proveedores, fábricas, sistemas logísticos, ingenieros, plataformas digitales y mercados finales de China ofrecen a las nuevas tecnologías un espacio donde probarse, perfeccionarse y ampliarse frente a las limitaciones industriales reales.

Esto coincide estrechamente con la Red Global de Faros, del Foro Económico Mundial, que muestra cómo los fabricantes líderes utilizan la IA, la automatización, los datos industriales y los modelos de producción para lograr mejoras cuantificables en productividad, resiliencia, sostenibilidad y orientación al cliente. La próxima frontera de la manufactura se extiende a la biomanufactura, que utiliza insumos biológicos renovables en lugar de materias primas de origen fósil para producir sustancias químicas, materiales avanzados, medicamentos, combustibles y bienes de consumo. A medida que las tecnologías biológicas se integran cada vez más en la producción industrial, la biomanufactura emerge como un nuevo paradigma productivo junto con las tecnologías digitales y físicas, con potencial para reducir las emisiones, mejorar la eficiencia en el uso de los recursos y crear nuevas cadenas de valor en la industria, la agricultura y los servicios.

A través de la Iniciativa de Bioeconomía Comercial del Foro, uno de los objetivos clave es permitir que la innovación biológica pase de los avances de laboratorio al despliegue comercial a escala. El sector de la biomanufactura de China ya ha alcanzado una escala de casi 1 billón de RMB y se prevé que crezca hasta aproximadamente 1,8 billones de RMB para 2030, lo que sitúa al país como un ámbito clave para traducir la innovación biológica en competitividad industrial, resiliencia de las cadenas de suministro y crecimiento económico a largo plazo.

La transformación «IA Plus» de China

La IA se está convirtiendo en la capa inteligente de la próxima fase de transformación de China, aunque, como otras economías, el país afronta interrogantes sobre la implementación, la gobernanza, el desarrollo del talento y la medición del impacto económico real.

La importancia de la IA no reside solo en el desarrollo de modelos, sino también en su aplicación a gran escala. La riqueza de los entornos industriales de China, su amplia base de usuarios digitales, sus densas cadenas de suministro y sus dinámicos ecosistemas empresariales ofrecen a la IA numerosos entornos reales donde probarse y perfeccionarse. Con más de 6.000 empresas de IA y una industria central de IA cuyo valor se prevé que supere los 1,2 billones de RMB, la orientación «IA Plus» de China refleja el cambio más amplio del 15.º Plan Quinquenal, que pasa de la digitalización a la inteligentización de toda la economía real.

La siguiente cuestión son los resultados. A medida que la IA pasa de los proyectos piloto a las operaciones centrales, los sistemas públicos y los flujos de trabajo cotidianos de las organizaciones, el uso por sí solo deja de ser una medida suficiente del progreso. La próxima fase exige una transformación sistemática que produzca resultados tangibles. La adopción a gran escala no se traduce automáticamente en mejoras de productividad ni en un valor más amplio, a menos que las organizaciones puedan rediseñar procesos, fortalecer las bases de datos y preparar a las personas para trabajar eficazmente con la IA.

Para abordar estos retos se necesitan pruebas más claras de lo que funciona en la práctica y una comprensión más sólida de las condiciones que permiten ampliar las soluciones y generar impacto. MINDS y Transformación de las industrias mediante la IA contribuyen a ello identificando soluciones implementables que demuestran su valor en el mundo real, mientras que Empresas con la IA como prioridad explora los cambios en los modelos de negocio y las alianzas necesarios a medida que la IA se integra en el núcleo de las organizaciones.

Para China, la próxima oportunidad en materia de IA consiste en convertir el impulso de su aplicación en beneficios económicos, organizativos, sociales y medioambientales cuantificables.

Cómo afrontar la transición energética y coordinar la energía y la computación

La energía determinará hasta dónde puede ampliarse el próximo ciclo de innovación de China. La siguiente fase de innovación energética se define por la integración de sistemas. La convergencia de las tecnologías energéticas y digitales permite una optimización fluida de sistemas energéticos cada vez más complejos y multidimensionales. Por ello, tecnologías emergentes como el almacenamiento avanzado, el hidrógeno, la energía nuclear avanzada y las redes digitalizadas se entienden mejor como componentes facilitadores de un sistema energético integrado e inteligente que mejora la eficiencia, la flexibilidad y la competitividad industrial, y no de forma aislada.

Si la IA se está convirtiendo en el motor del crecimiento de nueva generación, el sistema eléctrico determinará si ese motor puede funcionar de forma segura, eficiente y a escala.

El 15.º Plan Quinquenal señala un cambio: de limitarse a ampliar las energías renovables a contar con un sistema energético más integrado, con mayor énfasis en la flexibilidad de la red, el almacenamiento, las tecnologías energéticas del futuro y la coordinación entre energía y computación. A medida que se expanden el despliegue de la IA, los centros de datos, la electrificación y la infraestructura inteligente, la disponibilidad de energía fiable, asequible y cada vez más limpia se está convirtiendo en una condición estratégica para la competitividad tecnológica.

La capacidad de China en energías renovables ofrece una base sólida, pero la tarea más difícil es integrar el sistema: coordinar la generación eléctrica, la infraestructura de red, el almacenamiento de larga duración, la demanda de computación y las cadenas de valor de los materiales que sustentan las baterías, la energía solar, los vehículos eléctricos y los semiconductores. Esto también implica pasar de ampliar activos individuales a planificar a escala de sistema, coordinando la oferta energética, la demanda industrial, la infraestructura digital y la seguridad de los recursos. Aquí cobra especial relevancia el trabajo del Foro sobre la transición de los clústeres industriales y los sistemas eléctricos del futuro .

Ambos apuntan al mismo cambio: la energía ya no es un insumo de fondo, sino un sistema facilitador de la innovación, la resiliencia de la seguridad y la productividad. Si la IA se está convirtiendo en el motor del crecimiento de nueva generación, el sistema eléctrico determinará si ese motor puede funcionar de forma segura, eficiente y a escala.

Capital humano y competencias laborales para la era de la IA

La ventaja innovadora de China también depende de la calidad de su capital humano y de la capacidad de adaptación de sus instituciones y su sociedad. El énfasis del 15.º Plan Quinquenal en invertir en las personas refleja un reconocimiento más amplio: la competitividad futura estará definida por la calidad del crecimiento y por su contribución integral al bienestar de las comunidades y al entorno natural.

Esto depende no solo de la infraestructura física o digital, sino también de la capacidad de las personas, las organizaciones y los sistemas públicos para aprender, adaptarse e innovar continuamente, y así transformar nuestra manera de consumir y producir en medio de un cambio tecnológico acelerado. El amplio mercado de China, altamente digitalizado y proclive a adoptar rápidamente las novedades, da acceso a las nuevas tecnologías a millones de usuarios, trabajadores y empresas reales, y acelera el aprendizaje mediante la adopción y la iteración. Esto convierte la transformación del talento en una cuestión que abarca todo el sistema y toda la sociedad, no solo en un programa de formación empresarial.

Como destaca el Informe sobre el futuro del empleo del Foro, la próxima ola de competitividad dependerá cada vez más de la eficacia con que las economías puedan rediseñar los sistemas de competencias, los modelos laborales y los mercados de trabajo en torno a la transformación impulsada por la IA. El desarrollo y el crecimiento futuros de la industria dependerán de que los líderes de todos los sectores puedan trabajar con la IA, rediseñar funciones y desarrollar el capital humano a largo plazo necesario para generar resultados en beneficio de las personas y el planeta.

Colaboración global para una transformación tecnológica responsable

Por eso importa la colaboración. Muchas cuestiones decisivas se plantean ahora antes incluso de la competencia en el mercado: cómo medir el impacto real de la IA, difundir tecnologías avanzadas en sistemas industriales más amplios, coordinar la planificación energética y computacional, y preparar a las personas y las instituciones para formas de trabajo más inteligentes.

Ninguna organización, sector o país puede resolver por sí solo estos retos. Exigen una visión compartida, casos de uso prácticos, intercambios periódicos y aprendizaje intersectorial entre industrias y países. Aquí es donde contribuye el Foro Económico Mundial: creando un espacio de confianza para que las partes interesadas debatan qué funciona, comparen vías de adopción y conviertan las primeras lecciones en modelos escalables de transformación responsable.

La experiencia de China es muy pertinente para este diálogo global. Como uno de los mayores bancos de pruebas de innovación del mundo, China ofrece lecciones prácticas sobre cómo las tecnologías emergentes pasan de las señales de política y las aplicaciones piloto a los modelos de negocio, la transformación industrial y la adopción generalizada. Su próxima ventaja innovadora no proviene solo de la invención, sino también de la capacidad de conectar, poner en práctica y ampliar tecnologías en sistemas complejos de la economía real.

Para las empresas globales, estas lecciones pueden ofrecer referencias útiles para acelerar la adopción de la IA, reforzar los esfuerzos de desarrollo industrial y configurar modelos de crecimiento que generen mayor prosperidad y resultados sostenibles para la próxima era.

De cara al Davos de Verano en China, del 23 al 25 de junio de 2026, el Foro destaca cómo la innovación pasa de los avances decisivos a la escala y al impacto. Siga las últimas novedades.

La innovación se convierte en impacto cuando va más allá del descubrimiento.
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