Por primera vez en cinco años, la computadora más rápida del mundo es estadounidense

A D-Wave Vesuvius processor is pictured during a media tour of the Quantum Artificial Intelligence Laboratory (QuAIL) at NASA Ames Research Center in Mountain View, California, December 8, 2015. Housed inside the NASA Advanced Supercomputing (NAS) facility, the 1,097-qubit system is the largest quantum annealer in the world and a joint collaboration between NASA, Google, and the Universities Space Research Association (USRA). REUTERS/Stephen Lam
The summit supercomputer holds the world record of 200 quadrillion calculations per second.Image: REUTERS/Stephen Lam
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Las naciones compiten constantemente por tener la supercomputadora más rápida del mundo. Tras una era de dominio chino en este campo, Estados Unidos cuenta con un nuevo competidor, Summit, que ya ha dejado muy atrás a la competencia.

Summit es realmente una notable pieza de ingeniería. Ubicada en el Laboratorio Nacional Oak Ridge, en Tennessee, Summit ostenta el récord mundial de 200 mil billones de cálculos por segundo, es decir, unas 100 millones de veces más que una computadora típica. Ahora es, oficialmente, la supercomputadora más rápida del mundo. Esto significa que sus procesadores pueden completar más ciclos por segundo (medidos en FLOPS), lo que le permite realizar un cálculo determinado más rápido que cualquier otra.

Summit puede calcular 200 millones de miles de millones de cálculos por segundo.Image: MIT Technology Review

El Sunway TaihuLight de China, el anterior poseedor del título de la supercomputadora más rápida del mundo hasta la llegada de Summit, alcanzó los 125 petaFLOPS, cinco veces más que la siguiente supercomputadora más rápida. Summit funciona a una velocidad asombrosa de 200 petaFLOPS.

Construir Summit ha hecho que algunos entusiastas de la tecnología celebren con el puño en alto y coreen «¡U! ¡S! ¡A!», pero sus implicaciones van mucho más allá de una competencia internacional a la vieja usanza.

Según The Wall Street Journal, los investigadores utilizarán Summit para intentar resolver importantes cuestiones médicas, como el desarrollo de nuevos tratamientos para el Alzheimer o la adicción. Y, tal como informó MIT Technology Review informó, Summit marca la primera vez que una supercomputadora se diseña específicamente para trabajar con los últimos avances en inteligencia artificial.

Esto significa que, más allá de su increíble potencia de cálculo, Summit está diseñada para encontrar respuestas a preguntas de formas que ni siquiera se le ocurriría programar a una computadora. Por ejemplo, las capacidades de aprendizaje automático de Summit podrían entrenarse para procesar toda la cantidad posible de datos médicos que se le pueda suministrar y detectar causas o signos de enfermedades nunca antes identificados.

Los investigadores que construyeron Summit esperan usarla como prueba para las supercomputadoras del futuro. Si Summit logra funcionar como esperan los ingenieros, y los nuevos recursos empleados para construirla (como el énfasis en el aprendizaje automático) dan resultados, Summit podría inspirar computadoras capaces de la llamada computación exascala, es decir, aquella que podría completar un trillón de cálculos por segundo, según MIT Technology Review. Como referencia, Summit tiene solo una quinta parte de la potencia de una supercomputadora exascala. Todavía nos queda camino por recorrer.

Aún es pronto para saber con certeza cómo se desarrollará todo esto, pero, como mínimo, contar con la mejor supercomputadora del mundo en Oak Ridge probablemente ayudará a Estados Unidos a mantener su posición de líder mundial en ciencia y tecnología.

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