La Cuarta Revolución Industrial se perfila como una de las oportunidades más importantes de nuestra vida. Ya estamos viendo cómo cambian los empleos, las políticas, las industrias y economías enteras a medida que se fusionan nuestros mundos digital y físico. Esto representa una oportunidad importante para las empresas y la sociedad. Con esta revolución industrial, tenemos la responsabilidad colectiva de garantizar que la sostenibilidad sea una prioridad desde el principio.
Según el Foro Económico Mundial, se estima que el valor de las transformaciones digitales en la Cuarta Revolución Industrial alcanzará los 100 billones de dólares en los próximos 10 años, solo en todos los sectores, industrias y regiones geográficas. El sector manufacturero, que desde hace mucho tiempo impulsa la prosperidad mundial y el crecimiento económico, es clave para esta transformación.
Las tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, la robótica y la impresión 3D, están transformando la industria manufacturera y abriendo paso a ideas y posibilidades que antes eran inimaginables. Este cambio trae consigo oportunidades. La impresión 3D, en particular, está a la vanguardia, dada su capacidad para transformar el sector. Si tomamos las decisiones adecuadas, también puede impulsar un impacto sostenible para nuestro planeta, las personas y las comunidades.
La fabricación digital puede crear un futuro mejor para nuestro planeta al reducir el impacto ambiental de la producción, acortar y simplificar las cadenas de suministro tradicionales, abrir paso a nuevas industrias sostenibles y acelerar una economía más circular y con bajas emisiones de carbono. Tiene el potencial de ofrecer empleos más limpios y seguros a los trabajadores, y de brindar mayor bienestar y oportunidades a las personas de todo el mundo. La fabricación digital también puede ser una poderosa fuerza para el bienestar social y económico de nuestras comunidades globales al posibilitar nuevos modelos de negocio, la creación de empleos locales y nuevas soluciones innovadoras para abordar nuestros problemas más difíciles.
Sin embargo, la historia ha demostrado una y otra vez que los cambios radicales son difíciles. Para crear un futuro más equitativo y sostenible, debemos trabajar juntos para garantizar que la Cuarta Revolución Industrial sea inclusiva y se sustente en la diversidad. Debemos invertir en preparar a las personas con las habilidades necesarias para prosperar en la economía del futuro, e incentivar la innovación sostenible en todas las industrias.
Este año, en la Reunión Anual de Davos, HP presentará su plan para un ecosistema de producción exitoso y sostenible en un mundo totalmente digitalizado. El plan contribuirá a abordar los desafíos surgidos durante revoluciones industriales anteriores y se basa en tres pilares: educación, incentivos y colaboración.
Educación: La innovación acelerada, la transformación radical de industrias centenarias y la digitalización de procesos analógicos son características propias de la Cuarta Revolución Industrial. Como consecuencia, los requisitos de los puestos de trabajo están cambiando rápidamente y seguirán haciéndolo en el futuro. Si no capacitamos de nuevo a la generación actual de trabajadores, nos enfrentaremos a un déficit de 2 millones de empleos alternativos en el sector manufacturero para 2025, solo en Estados Unidos. Asimismo, debemos proporcionar financiación para investigación y desarrollo a las instituciones educativas, a fin de garantizar que la próxima generación de emprendedores y las generaciones futuras cuenten con las nuevas habilidades necesarias para desenvolverse en la economía del futuro.
Incentivos: Los gobiernos pueden facilitar un ecosistema sostenible incentivando la inversión en la fabricación digital beneficiosa para la sociedad y el medioambiente, así como su desarrollo. Cada vez más países ofrecen incentivos para impulsar la Cuarta Revolución Industrial. China, por ejemplo, tiene previsto invertir 245 millones de dólares durante los próximos siete años y seguir promoviendo la adopción de tecnologías de fabricación digital.
Colaboración: Desde las empresas y los gobiernos hasta las instituciones educativas y las comunidades locales, debemos colaborar entre sectores para adoptar nuevas tecnologías y superar los desafíos que se avecinan. Un gran ejemplo de ello es la colaboración en Singapur entre la Universidad Tecnológica de Nanyang (NTU Singapur), la Fundación Nacional de Investigación (NRF) y HP para abrir un nuevo laboratorio dedicado a impulsar la innovación, la tecnología, las habilidades y el desarrollo económico, aspectos fundamentales para prosperar en la Cuarta Revolución Industrial.
Mientras los líderes mundiales se reúnen este año en la 49.ª Reunión Anual del Foro Económico Mundial, está claro que tenemos la oportunidad de apoyar una Cuarta Revolución Industrial más sostenible, comprometiéndonos no solo con las intenciones, sino también con las acciones. Así, podemos impulsar un crecimiento económico inteligente que proteja el planeta, brinde mayores oportunidades a todos y contribuya a mejorar la vida de todas las personas, en todas partes.
Más información sobre el proyecto del Foro Económico Mundial para acelerar la producción sostenible



