La pandemia y los consiguientes problemas en las cadenas de suministro mundiales han obligado a muchas industrias a replantearse su enfoque de la fabricación.
La automatización flexible ofrece a los fabricantes la resiliencia que tanto necesitan en un entorno en constante cambio.
Los líderes de la industria que adopten la digitalización y la flexibilidad en sus cadenas de suministro y operaciones de producción obtendrán una ventaja competitiva.
Si algo nos han enseñado los últimos dos años es que la flexibilidad se ha convertido en una prioridad para casi todo el mundo. La flexibilidad consiste en poder elegir, adoptar la innovación y recurrir a métodos de operación alternativos para que nuestra vida cotidiana sea más eficiente, eficaz y satisfactoria. Entonces, ¿por qué este concepto tan sencillo —la flexibilidad— ha eludido al sector manufacturero durante tantos años?
La idea de que «la flexibilidad es una ventaja competitiva» lleva varias décadas presente en la industria manufacturera. Las empresas han tratado de capacitar a sus trabajadores para que puedan desempeñar distintas funciones y no estén limitados a una línea específica. También han creado una plataforma de producto o un chasis común para fabricar distintas variantes de un producto en una sola planta. Y han distribuido la producción entre varias instalaciones para no depender demasiado de una fábrica o de un único país.
Sin embargo, fabricar en el extranjero aún puede provocar retrasos en los envíos, y hay un límite en la cantidad de pasos de montaje que una persona puede realizar con precisión y eficacia. Además, las empresas que se planteaban trasladar de nuevo la producción a Estados Unidos o Europa se enfrentaban a mayores costes laborales o a la escasez de mano de obra. La única manera de justificar económicamente la operación es recurrir a la automatización. Pero, en el volátil mundo actual, la automatización tradicional —que simplemente sustituye el trabajo humano por procesos robóticos fijos— ya no basta.
Para entender por qué, primero debemos conocer las diferencias entre la automatización flexible y la tradicional, así como las medidas que están tomando las organizaciones para hacer realidad la promesa de la flexibilidad. Solo entonces podremos impulsar colectivamente la adopción generalizada de soluciones y prácticas de automatización flexible que, en última instancia, transformarán el sector tal como lo conocemos.
1. Comprender la automatización flexible: beneficios antes y después
La automatización se diseñó originalmente para aumentar el rendimiento y la repetibilidad: realizar una y otra vez una tarea muy repetitiva. En situaciones de producción de gran volumen y poca variedad, la automatización tradicional acorta los ciclos, aumenta la producción y reduce el retrabajo y los desperdicios. Pero ¿qué ocurre cuando cambia la demanda? ¿Cuando ciertas piezas dejan de estar disponibles? ¿Cuando hay que producir una gama de productos mucho más amplia de lo previsto? La rentabilidad de la inversión en automatización se desploma, porque ahora se necesitará una serie de costosas órdenes de cambio de ingeniería (ECO, por sus siglas en inglés) para ajustarse y adaptarse a las nuevas condiciones. Así es la fabricación cuando no se incorpora flexibilidad.
Sin embargo, los fabricantes que adoptan la automatización flexible pueden crear opciones. Incorporar flexibilidad a la fabricación significa contar con líneas de montaje que:
Combinen las ventajas de productividad de la automatización tradicional «puntual» con la flexibilidad y la destreza humanas.
Puedan programarse para realizar distintas tareas de montaje, que luego se pueden cambiar sobre la marcha.
Puedan fabricar varias unidades de mantenimiento de existencias (SKU, por sus siglas en inglés) en la misma línea, sin cambiar los equipos.
Sean modulares, reconfigurables y reutilizables a lo largo del tiempo.
2. Adoptar la automatización flexible: avances hasta la fecha
Un fabricante mundial que está adoptando activamente el nuevo futuro de la flexibilidad es Stanley Black and Decker, Inc. En abril de 2020, sus minoristas habían reducido los pedidos un 40 %, justo cuando las personas confinadas en sus hogares empezaban a pensar en todas las reparaciones y posibles renovaciones que habían pospuesto. Su director ejecutivo tuvo que hacer una gran apuesta para aumentar los niveles de producción antes de que se recuperaran los pedidos de los minoristas y, por suerte, acabó dando resultado.
Aun así, sus directivos se dieron cuenta de que debían cambiar el funcionamiento futuro de sus fábricas y de toda su cadena de suministro. Para ello, tuvieron que implementar soluciones de automatización inteligente que ofrecieran la flexibilidad necesaria para aumentar o reducir rápidamente la producción y replicar con facilidad una línea de montaje cuando y donde la necesitaran.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en materia de fabricación y producción?
El Centro para la Fabricación Avanzada y las Cadenas de Suministro conecta a líderes del sector empresarial, los gobiernos y la sociedad civil para comprender los cambios que están transformando la fabricación y las cadenas de valor mundiales. Ofrece un espacio de confianza para explorar la resiliencia, la sostenibilidad y la competitividad en una economía mundial cada vez más compleja.
Al facilitar la colaboración y una comprensión compartida entre industrias y regiones, el Centro ayuda a sus socios a identificar vías prácticas para adaptarse, innovar y fortalecer juntos las cadenas de suministro.
En otras industrias, el cambio ha sido aún más drástico. Durante décadas, el diseño y la fabricación de ordenadores personales (PC) se han ido trasladando progresivamente al extranjero, a fabricantes de diseño original (ODM) de Taiwán y China. Los fabricantes de equipos originales (OEM) de marca podían entonces centrar sus esfuerzos en actividades de mayor valor, como el marketing y la atención al cliente. A medida que mejoraban con el tiempo las capacidades de diseño y los niveles de calidad de estos ODM, los OEM como Dell trasladaron cada vez más producción al extranjero.
Hoy, estos mismos OEM están cambiando de postura, ya que muchos buscan activamente reducir los riesgos de sus operaciones. Buscan una mayor visibilidad de la cadena de suministro y centran cada vez más sus esfuerzos en mejorar la sostenibilidad, entre otras cosas, mediante la regionalización de la producción y el acortamiento de las rutas de entrega. Para ello, según una encuesta de Deloitte, el 24 % de los directivos de empresas manufactureras está considerando acercar sus operaciones a los clientes finales en 2022.
3. Ampliar la automatización flexible: próximos pasos
Hace apenas unos años, estos conceptos y casos de uso de la flexibilidad eran casi inimaginables, pero hoy son posibles y están al alcance gracias a los impresionantes avances en software, inteligencia artificial y robótica adaptativa. Además, benefician tanto al fabricante como a sus empleados, que ahora tienen la oportunidad de realizar un trabajo más cualificado y gratificante.
La mayoría estaría de acuerdo en que dirigir una línea de automatización flexible con una pantalla táctil y unos pocos clics resulta mucho más atractivo que el tedioso ciclo repetitivo del montaje manual. Ahora, los líderes deben avanzar en sus esfuerzos de digitalización, adoptar soluciones de automatización flexible e implementarlas en sus operaciones. Como parte de este proceso, deberían revisar las soluciones existentes y los sistemas dispersos para determinar si siguen cumpliendo su función y si hay solapamientos o redundancias; después, evaluar qué soluciones y sistemas tienen a su disposición para alcanzar el funcionamiento que desean.
La flexibilidad ofrece una ventaja competitiva
La flexibilidad puede adoptar formas distintas en cada industria, fabricante e instalación, pero contar con la capacidad de adaptarse a los cambios en la demanda y a un entorno macroeconómico imprevisible siempre ofrecerá una ventaja competitiva. El sector manufacturero ha recibido un duro golpe, pero no está roto. Solo necesita doblarse un poco más para adquirir la flexibilidad necesaria y salir de esta situación más fuerte y resiliente que nunca.



