Por qué dejarlo puede beneficiar tu carrera profesional

A worker watches from a balcony in the atrium of 1 Angel Square, the new headquarters of the Co-operative group in Manchester, northern England November 14, 2013. The company's new head office has been declared the most environmentally-friendly building in the world according to the British research establishment environmental assessment method. REUTERS/Phil Noble (BRITAIN - Tags: ENVIRONMENT BUSINESS REAL ESTATE) - RTX15DIL
Albert Einstein said that insanity is doing the same thing and expecting a different result.Image: REUTERS/Phil Noble
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La mayoría crecimos escuchando el mantra «No te rindas», y lo hemos interiorizado hasta el punto de sentirnos culpables incluso si no terminamos un libro que nos aburre muchísimo. Nuestros padres no estaban del todo equivocados al decir que la perseverancia es necesaria para triunfar, pero a veces dejarlo es la opción más eficaz. Ya se trate de un proyecto fallido, un trabajo ingrato o una relación condenada al fracaso, dejarlo puede ser una virtud.

«Dejarlo también es liderar». – Nelson Mandela

Resulta que algunos somos muy buenos para saber cuándo dejarlo, mientras que a otros les cuesta mucho «desatascarse». Una investigación de la Universidad de Rochester descubrió que las personas se sienten motivadas por «objetivos de aproximación» o «objetivos de evitación».

Quienes pertenecen al grupo de aproximación se sienten motivados por los desafíos y no pierden el tiempo intentando resolver problemas que sencillamente no tienen una solución viable. En otras palabras, saben cuándo dejarlo.

En cambio, a las personas motivadas por objetivos de evitación les preocupa mucho más fracasar. Quieren evitar el fracaso a toda costa, así que siguen esforzándose en las cosas mucho después de que la lógica indique que es hora de pasar página. Por lo general, esta es una forma mucho menos productiva de trabajar.

Saber cuándo dejarlo es una habilidad que se puede aprender. Si tiendes a quedarte atascado en algo mucho después de que resulte evidente que lo que haces no funciona, puedes entrenarte para hacerlo mejor. Solo tienes que practicar cómo dejarlo. Por suerte, la vida ofrece muchas oportunidades para hacerlo. Estas son algunas cosas que todos deberíamos dejar de hacer.

Deja de dudar de ti.La confianza desempeña un papel enorme en el éxito. Hewlett-Packard realizó un estudio interesante en el que analizó el proceso por el que las personas solicitaban ascensos en la empresa. Resultó que las mujeres solo se postulaban cuando cumplían el 100 % de los requisitos del puesto que querían, mientras que los hombres lo hacían cuando cumplían el 60 % de los requisitos. Los investigadores plantearon que una de las (muchas) razones por las que los hombres predominaban en los altos cargos de la empresa era que estaban dispuestos a intentar conseguir más puestos que las mujeres. A veces, la confianza es todo lo que hace falta para alcanzar el siguiente nivel. El secreto está en creértelo. Si dudas de ti, no funcionará. Fingir confianza sencillamente no produce los mismos resultados.

Deja de postergar las cosas.El cambio es difícil. Mejorar como persona es difícil. Hace falta valor para ir a por lo que quieres, y también para hacer el trabajo necesario para conseguirlo. Cuando las cosas son difíciles, siempre resulta más fácil decidir que las abordarás mañana. El problema es que el mañana nunca llega. Decir que lo harás mañana es solo una excusa, y significa que o no quieres hacerlo de verdad o quieres obtener los resultados sin el esfuerzo que implican.

Deja de pensar que no tienes otra opción.Siempre hay una opción. Claro, a veces hay que elegir entre dos cosas que parecen igual de malas, pero sigue habiendo una opción. Fingir que no la hay te convierte en una víctima que asume voluntariamente el papel de persona indefensa. Para hacerte la víctima, tienes que renunciar a tu poder, y eso no tiene precio. Para triunfar al más alto nivel, tienes que dejar de ceder tu poder.

Deja de hacer lo mismo una y otra vez y esperar un resultado diferente.Albert Einstein dijo que la locura consiste en hacer lo mismo y esperar un resultado diferente. Pese a su popularidad y su aguda perspicacia, hay muchas personas que parecen empeñadas en que dos más dos acaben dando cinco. El hecho es simple: si mantienes el mismo enfoque, seguirás obteniendo los mismos resultados, por mucho que esperes lo contrario. Si quieres resultados diferentes, tienes que cambiar de enfoque, aunque hacerlo sea doloroso.

Deja de pensar que todo se resolverá por sí solo.Es tentador pensar que todo acabará saliendo bien, pero la verdad es que tienes que hacer que salga bien. Esto tiene muchas implicaciones. No esperes que tu jefe se dé cuenta de que estás listo para un ascenso, no esperes que tu colega deje de cargarte trabajo si siempre estás dispuesto a hacerlo, y no creas que alguien dejará de pasarte por encima mientras se lo permitas. Nadava aresolverse mágicamente por sí solo; tienes que tomar la iniciativa y asumir la responsabilidad de ti mismo.

Deja de decir «sí».Cada «sí» que pronuncias implica una renuncia. Al decir «sí» a una cosa, dices «no» a otra. Por ejemplo, decir «sí» a quedarte hasta tarde en el trabajo puede significar decir «no» al gimnasio o al tiempo con tu familia. Una investigación realizada en la Universidad de California en San Francisco mostró que cuanto más te cuesta decir «no», más probabilidades tienes de sufrir estrés, agotamiento e incluso depresión. Decir «no» es, sin duda, un gran desafío para muchas personas.Noes una palabra poderosa que no deberías temer usar. Cuando llegue el momento de decir «no», evita expresiones comoNo creo que puedaoNo estoy seguro. Decir «no» a un nuevo compromiso es respetar los compromisos que ya tienes y te da la oportunidad de cumplirlos satisfactoriamente. Cuando aprendes a decir «no», te liberas de restricciones innecesarias y dispones de más tiempo y energía para las cosas importantes de la vida.

En resumen

Hay decenas de maneras en que nos impedimos alcanzar todo nuestro potencial. Dudamos de nosotros mismos, decidimos que algo es demasiado difícil o nos decimos que ya nos ocuparemos mañana. Si de verdad quieres triunfar —y digotriunfar de verdad—, deja de centrarte tanto en lo que deberías hacer y, en cambio, examina detenidamente las cosas que deberías dejar de hacer.

Sobre el autor:

Dr. Travis Bradberry es el galardonado coautor del libro más vendido número uno,Inteligencia emocional 2.0, y cofundador deTalentSmart, el principal proveedor mundial depruebas de inteligencia emocional yformación, que presta servicios a más del 75 % de las empresas de Fortune 500. Sus libros más vendidos se han traducido a 25 idiomas y están disponibles en más de 150 países. El Dr. Bradberry ha escrito para estos medios, o ha aparecido en ellos:Newsweek, TIME, BusinessWeek, Fortune, Forbes, Fast Company, Inc., USA Today, The Wall Street Journal, The Washington Post yThe Harvard Business Review.

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