¿Cuál es el mejor consejo de coaching que recibirá jamás?

¿Cuál es el mejor consejo de coaching que recibirá jamás?
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Es una gran pregunta, y la respuesta vendrá de una fuente inesperada. Pero creo que estará de acuerdo en que este es el mejor consejo de coaching que recibirá jamás. No vendrá de mí: vendrá de usted. ¿Listo?

Imagínese con 95 años, sabiendo qué era importante y qué no. Tómese ahora muy en serio ese conocimiento, tanto para su carrera como para su vida personal.

¡Está a punto de recibir el mejor consejo de coaching que jamás recibirá en esta vida —o quizá en cualquier otra—! Está a punto de recibir el consejo de una persona mayor muy sabia. Escuche con mucha atención lo que dice esa persona sabia.

Primero, respire hondo. Respire aún más hondo. Ahora, imagine que tiene 95 años y está a punto de morir. Llega su último aliento. Pero antes de darlo, recibe un regalo maravilloso y hermoso: la posibilidad de viajar atrás en el tiempo y hablar con la persona que está leyendo esta columna. A ese usted de 95 años se le ha dado la oportunidad de ayudar al usted de hoy a tener una gran carrera y, mucho más importante, una gran vida.

Averigüe qué cuenta

El usted de 95 años sabe qué era realmente importante y qué no; qué importaba de verdad y qué no; qué contaba y qué no contaba en absoluto. ¿Qué consejo tiene el sabio «usted mayor» para el usted que lee esta columna? Tómese su tiempo. Anote las respuestas en dos ámbitos: consejos personales y profesionales. Y, una vez que haya escrito estas palabras, tómeselas muy en serio.

En el mundo de las evaluaciones del desempeño, este bien podría ser el aspecto más importante. Al final de la vida, si su yo mayor cree que hizo lo correcto, probablemente así fue. Si su yo mayor cree que metió la pata, probablemente así fue. Al final de la vida, no tiene que impresionar a nadie más: solo a esa persona que ve en el espejo.

Un amigo mío tuvo la oportunidad de hablar con personas mayores que afrontaban la muerte y preguntarles qué consejo se habrían dado a sí mismas. Sus respuestas estaban llenas de sabiduría. Un tema recurrente era dedicar tiempo a reflexionar sobre la vida y encontrar felicidad y sentido ahora. Un comentario frecuente de las personas mayores era algo así: «Me absorbió tanto fijarme en lo que no tenía que no vi lo que sí tenía. Tenía casi todo. Ojalá hubiera dedicado más tiempo a apreciarlo».

Mire al presente

La gran enfermedad occidental de «seré feliz cuando…» se extiende por el mundo. Conoce los síntomas. Empieza a pensar: seré feliz cuando consiga eso… ese ascenso… ese estatus… ese dinero. La única forma de curar la enfermedad es encontrar felicidad y sentido ahora.

Un segundo tema que mencionaban las personas mayores eran los amigos y la familia. Puede trabajar para una empresa maravillosa y creer que su contribución es muy importante. Pero cuando tenga 95 años y mire alrededor de su lecho de muerte, ¡muy pocos de sus compañeros de trabajo estarán despidiéndose con la mano! Probablemente, sus amigos y familiares serán las únicas personas a quienes les importe.

No se pierda tanto tratando de complacer a quienes no se preocupan por usted que descuide a quienes sí lo hacen.

¡Inténtelo!

Otro tema recurrente era perseguir los sueños. Las personas mayores que intentaron hacer realidad sus sueños estaban más satisfechas con sus vidas. Ninguno de nosotros llegará a cumplir todos sus sueños. ¡Si lo logramos, nos inventaremos otros! Si lo intentamos, al menos podremos decir al final: «¡Lo intenté!», en vez de: «¿Por qué no lo intenté, al menos?».

Al investigar para uno de mis libros, mi coautor y yo entrevistamos a más de 200 líderes de alto potencial de todo el mundo. Una pregunta clave que hicimos fue: «Si se queda en esta empresa, ¿por qué se quedará?».

Las tres respuestas principales:

  1. «Estoy encontrando sentido y felicidad ahora. El trabajo es apasionante y me encanta lo que hago».

  2. «Me gusta la gente de aquí. Son mis amigos. Esto parece un equipo, una familia. Quizá ganaría más dinero si me fuera, pero no quiero dejar a la gente de aquí».

  3. «Puedo perseguir mis sueños. Esta organización me está dando la oportunidad de crecer y hacer lo que realmente quiero hacer en la vida».

Cuando mi amigo preguntó a personas que estaban en su lecho de muerte qué importaba realmente en la vida, y cuando yo pregunté a jóvenes líderes de alto potencial qué importaba realmente en el trabajo, oímos hablar de lo mismo.

Si quiere empezar de nuevo en la vida, mire hacia el final. Luego decida qué hacer.

Este artículo se publica en colaboración con LinkedIn. La publicación no implica el respaldo del Foro Económico Mundial a estas opiniones.

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Autor: el Dr. Marshall Goldsmith es autor o editor de 35 libros

Imagen: empleados conversan en oficinas del centro de Madrid. REUTERS/Susana Vera

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