El deporte y los negocios suelen tener mucho en común en lo que respecta al rendimiento. No es raro que las empresas recurran a metáforas deportivas como «estar contra las cuerdas», «la pelota está en su tejado» o «presión a toda cancha». Como atleta olímpica, a menudo me invitan a hablar en eventos corporativos para inspirar a los empleados a fijarse metas y desarrollar resiliencia.
Sin embargo, solo recientemente ha surgido un número creciente de investigadores en los campos de la psicología del deporte y la psicología organizacional que exploran los paralelismos entre el deporte y las empresas.
Un estudio comparó y contrastó los factores percibidos del éxito organizacional desde la perspectiva de líderes del deporte y los negocios. Los resultados revelaron que los líderes de ambos ámbitos identificaban más factores en común (por ejemplo, liderazgo, comunicación y cohesión del equipo) que diferencias.
El deporte y los negocios presentan muchos paralelismos cuando se trata del éxito. La reciente Copa Mundial de la FIFA ofrece una oportunidad única para examinar algunos de ellos y extraer lecciones tanto para las empresas como para el deporte.
Pocos habrían pronosticado una final entre Francia y Croacia. Si hubiera consultado la clasificación mundial de la FIFA una semana antes del primer partido, quizá habría esperado que el campeón de la Copa Mundial de 2018 fuera Alemania o Brasil, en primer y segundo lugar, respectivamente.
También habría sido fácil suponer que los dos equipos con los mejores jugadores del mundo —Argentina, con Lionel Messi, y Portugal, con Cristiano Ronaldo— podrían aspirar al título.
Sin embargo, fiel a la naturaleza del deporte, la Copa Mundial de este año deparó resultados impredecibles.
El equipo, el equipo, el equipo
«Ningún hombre es más importante que el equipo. Ningún entrenador es más importante que el equipo. El equipo, el equipo, el equipo; y si todos pensamos así, en todo lo que hacemos tenemos en cuenta qué efecto tendrá en mi equipo» Bo Schembechler, exentrenador de fútbol americano de la Universidad de Michigan
Una de las lecciones más poderosas de la Copa Mundial de 2018 es la relación positiva entre la cohesión del equipo y el rendimiento.
Hace más de 40 años, el psicólogo deportivo canadiense Albert Carron escribió que la cohesión del equipo es «un proceso dinámico que se refleja en la tendencia de un grupo a mantenerse unido y permanecer cohesionado en la consecución de sus metas y objetivos.» Esto sigue siendo cierto hoy en día.
Hay pruebas de que una mayor cohesión del equipo se traduce en un mejor rendimiento, y un mejor rendimiento conduce a una mayor cohesión del equipo.
Los estudios sobre atletas olímpicos de deportes de equipo han identificado la unidad y la confianza en el equipo entre los factores más importantes para el éxito; los equipos que no alcanzaron los resultados esperados, por su parte, lo atribuyeron a problemas de planificación y cohesión.
Bélgica sorprendió a muchos aficionados de la Copa Mundial al llegar a las semifinales y acabar ganando el partido por el tercer puesto. El seleccionador Roberto Martínez atribuyó el éxito de Bélgica a «la idea de ser un equipo. Las habilidades individuales y el talento son importantes, pero en estos torneos es absolutamente necesario jugar en equipo».
Objetivos compartidos
Un objetivo compartido por todos los miembros del grupo es fundamental para la cohesión del equipo.
Aunque cada equipo está formado por personas con funciones e intereses distintos, sus objetivos individuales deben respaldar el objetivo del equipo y no anteponerse a él. A los equipos les cuesta avanzar cuando uno de sus integrantes antepone sus propias necesidades a las del resto.
Consciente de la importancia de las necesidades del equipo, Zlatko Dalic, entrenador de Croacia, tomó una decisión difícil y envió a casa al delantero Nikola Kalinic después del primer partido de su selección en la Copa Mundial. Kalinic se había negado a salir al campo en el minuto 85, alegando que le dolía la espalda. Sin embargo, se cree que quizá estaba manifestando su descontento por haber sido dejado en el banquillo durante el partido.
Al reconocer que había algunos problemas en el equipo, Dalic se negó a dar más detalles o a hablar de Kalinic y se limitó a decir: «…como necesito que mis jugadores estén en forma y listos para jugar, he tomado esta decisión.»
En este caso, el entrenador actuó para preservar la química del equipo y su compromiso con el objetivo compartido, apartando a un jugador que parecía anteponer sus propios deseos a los del equipo. Croacia fue un ejemplo de equipo en el que el todo era más que la suma de sus partes.
Cuando los miembros del equipo entienden cómo se relaciona su función con el objetivo común, esto puede contribuir a que lo asuman y se comprometan con él. En el ámbito empresarial, se ha observado que esto se asocia con una mayor satisfacción laboral.
La importancia de la resiliencia
Los investigadores han demostrado que la resiliencia es una característica de los atletas y equipos exitosos. Un estudio británico de 2015 sobre un equipo ganador de la Copa Mundial de rugby union concluyó que la resiliencia del equipo se sustentaba en cinco procesos psicosociales principales: liderazgo transformacional, liderazgo compartido del equipo, aprendizaje del equipo, identidad social y emociones positivas.
Este también fue un tema mencionado por los analistas de fútbol durante la Copa Mundial de 2018, sobre todo cuando Bélgica remontó una desventaja de 2-0 y derrotó a Japón en el partido de cuartos de final. Bélgica marcó tres goles en los últimos 30 minutos. Una remontada así significa que los jugadores mantuvieron la concentración y evitaron desanimarse. Además, mantener la compostura y ofrecer comentarios positivos a los compañeros puede reforzar aún más la confianza colectiva del equipo.
Con el afán de superarse como punto de partida, es fácil ver el vínculo entre el deporte y los negocios. Comprender la propia función en un equipo, alinearse en torno a un objetivo común y anteponer los objetivos del equipo a las necesidades individuales son estrategias que funcionan tanto en el terreno de juego como en la sala de juntas.


