Por qué los líderes deberían pensar como científicos y actuar como emprendedores

German Chancellor Angela Merkel visits a new molecular medicine research building.
German Chancellor Angela Merkel visits a new molecular medicine research building.Image: REUTERS
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¿Por qué los líderes mundiales deberían pensar más como científicos y actuar como emprendedores? La respuesta corta es que hay pocos líderes así. Un liderazgo con decisiones basadas en pruebas científicas podría haber evitado que mi generación heredara problemas como el cambio climático, la pobreza energética, la contaminación del aire, las guerras, la escasez de agua y la inminente crisis de refugiados, por citar algunos.

Los científicos son los cazadores de pruebas del mundo, los solucionadores de problemas, los descubridores, los inventores creativos y los colaboradores. Si miramos atrás en la historia de la evolución del mundo moderno, descubrimos que científicos e ingenieros están detrás de los mayores logros de la humanidad: el descubrimiento de la penicilina, el alunizaje, el aprovechamiento de la electricidad, etc.

Los emprendedores, por otro lado, son quienes toman la iniciativa: los que aprovechan las brechas de un sistema o un proceso defectuoso y los convierten en oportunidades introduciendo el cambio en forma de innovación. Son los impulsores que quieren que el cambio se produzca de forma eficiente y puntual. Vivimos en una era dinámica de globalización, con avances técnicos trascendentales en robótica, IA, medicina y redes sociales. Todos avanzan más rápido de lo que los ciudadanos del mundo pueden adoptarlos y los gobiernos pueden regularlos, lo que nos deja desconcertados. Por ello, el liderazgo responsable es el factor X necesario para ayudar a navegar estos tiempos difíciles: algo distinto de los líderes que hemos conocido en el pasado.

¿Dónde están los líderes híbridos que pueden buscar pruebas y solucionar problemas antes de tomar una decisión, como un científico, y actuar sobre procesos defectuosos de forma eficiente y puntual, con la agilidad de un emprendedor? Esta podría ser la fórmula que nos ayude a contrarrestar a los líderes que prefieren expresar el populismo, el sesgo de género y la división. La fórmula que podría infundir orden frente al creciente dominio tecnológico y los amenazantes megadesafíos globales, como el cambio climático y la multiplicación de refugiados.

Image: Deloitte

A finales de los años cincuenta, ya teníamos pruebas científicas de que el cambio climático se estaba produciendo debido a la acumulación de emisiones de CO2, que tendrían un efecto radical en el clima. Imaginemos lo mejor que estaría hoy nuestro planeta si nosotros y los líderes que elegimos hubiéramos escuchado las pruebas científicas antes de llegar a este punto de crisis, que amenaza la vida de miles de millones de personas. Este es solo un ejemplo entre muchos de cómo, en la antigua era del liderazgo, había una falta de atención a las pruebas y una ausencia de visión a largo plazo que sobreviva a los mandatos gubernamentales o a las juntas de accionistas de las empresas.

En la nueva era de la globalización, en la que el mundo presencia un acceso sin precedentes a oportunidades que unen naciones, industrias y política con el avance tecnológico, podemos aprovechar mejor estas oportunidades y resolver los problemas globales solo formando líderes más equilibrados. Aquí tienen un ejemplo de líder de un grupo poco reconocido, a quien sería bueno poder producir en masa, si fuera posible: Angela Merkel. Una química cuántica que construyó una carrera política centrada en las pruebas y en la acción acelerada por políticas progresistas, desde la gestión de la crisis financiera a nivel europeo e internacional hasta las reformas nacionales en materia de sanidad y desarrollo energético, y la acogida de refugiados de zonas en guerra cuando la mayoría de los líderes miraba hacia otro lado. Necesitamos urgentemente más líderes diferentes como ella.

Un tipo de líderes diferente, que busca pruebas, orientado a la acción, ágil y que hace seguimiento de su propio progreso e impacto, es el que hemos estado esperando. Figuras emergentes como Rory Stewart y Alexandria Ocasio-Cortez, líderes cuyas voces se hacen más fuertes cada vez que se enfrentan a los hechos, y que proponen acciones y soluciones concretas a los problemas que crean otros líderes. Líderes no convencionales. Líderes verdaderamente diferentes.

En este momento existe mucha esperanza de aprovechar lo que sabemos sobre lo que no ha funcionado y de prepararnos mejor para los grandes desafíos que vienen, cultivando este nuevo tipo de líder multidisciplinar. Debemos formar a los responsables de la toma de decisiones para que escuchen las pruebas científicas, exigir un asiento en la mesa para esos cazadores de pruebas y elegir a quienes ejecutan soluciones a escala, en lugar de agravar los problemas. También necesitamos reciclar a los científicos, tecnólogos e ingenieros existentes para que busquen una mayor integración en los círculos de liderazgo influyentes.

Si podemos diseñar y formar líderes multidisciplinares que abracen las pruebas y se alejen de la exageración, las noticias falsas y la manipulación en las redes sociales, podremos confiar en nuestras expectativas para el liderazgo 4.0 en una era de esperanza global.

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