Como exalumno de Harvard que abandonó la universidad, Bill Gates no era precisamente un estudiante ejemplar.
Pero, como la segunda persona más rica del planeta —y alguien muy implicado en iniciativas para aliviar la pobreza y los problemas de salud que afectan a miles de millones de personas—, sí sabe un par de cosas sobre cómo alcanzar el éxito.
A lo largo de los años, el cofundador de Microsoft ha ofrecido a los estudiantes bastantes consejos en entrevistas, discursos de graduación y redes sociales.
Aquí tienes algunas de las mejores perlas de sabiduría de Gates para quienes están a punto de entrar en el mundo real.
La inteligencia artificial, la energía y las biociencias son buenas opciones de carrera universitaria.
Al terminar el curso de 2017, Gates escribió en un hilo de Twitter que a los estudiantes que iban a empezar la universidad les convenía estudiar una de esas tres carreras, dada su relevancia en las próximas décadas.
Las calificó a todas de «campos prometedores en los que se puede tener un gran impacto».
Rodéate de personas que te planteen desafíos.
En ese mismo hilo de Twitter, Gates aconsejó a los estudiantes que eligieran conscientemente con quién pasan el tiempo, con el objetivo de crecer y mejorar.
Esto coincidía con algo que ha dicho su mejor amigo, Warren Buffett: «Te orientarás en la dirección de las personas con las que te relacionas», así que elige bien.
Para Gates, esa persona es Melinda, su esposa desde hace 23 años.
Confía en que el mundo está mejorando y puede mejorar aún más.
Aunque a veces no lo parezca, a Gates le gusta recordar a la gente que el mundo está mejor que nunca. Suele recomendar como prueba el libro «Los ángeles que llevamos dentro», del científico cognitivo Steven Pinker.
«Si crees que el mundo está mejorando, quieres extender los avances a más personas y lugares», dijo. «Eso no significa que ignores los graves problemas que afrontamos. Solo significa que crees que se pueden resolver».
El optimismo puede llevarte lejos.
Ese mensaje encierra otra gran lección: el optimismo puede impulsar la acción.
Junto con Melinda, Gates dijo en su discurso de graduación de Stanford de 2014 que «incluso en situaciones desesperadas, el optimismo puede alimentar la innovación y dar lugar a nuevas herramientas para acabar con el sufrimiento».
La condición, dijo, es que «si nunca ves de verdad a las personas que sufren, tu optimismo no puede ayudarlas».
Ten convicciones, pero mantén siempre la curiosidad.
Gates se considera un aprendiz de por vida. Suele leer unos 50 libros al año.
A menudo, esos libros influyen en su visión del mundo. Pero, de vez en cuando, algo la hace añicos y necesita replantearse su perspectiva. Es algo que dijo a los estudiantes de la Universidad de Columbia que pusieran en práctica por su cuenta.
«Intentas predecir lo que va a pasar», dijo, «y, cuando no pasa, piensas: ¿Qué tiene de erróneo mi modelo del mundo?».
Dedica tiempo a reflexionar sobre las desigualdades del mundo.
Gates ha contado a los estudiantes en numerosas ocasiones que uno de sus grandes remordimientos al dejar Harvard fue no ser consciente de los desequilibrios mundiales en materia de salud, riqueza y recursos.
En su discurso de graduación de Harvard de 2007, Gates dijo a los graduados que reflexionaran sobre la responsabilidad que conlleva ser conscientes de esas realidades y, quizá, incluso corregirlas.
«Espero que hayan tenido la oportunidad de pensar en cómo, en esta era de aceleración tecnológica, por fin podemos hacer frente a estas desigualdades y resolverlas», dijo.


