Cerca de 300 de los principales ejecutivos de estrategia y futuristas del mundo se reúnen en la Reunión de Estrategia Industrial. En el pasado hemos convocado a directores de estrategia, pero nunca a esta escala ni con este nivel de responsabilidad. La pregunta es: para una organización más conocida por reunir a los máximos dirigentes de organizaciones de los ámbitos gubernamental, empresarial y de la sociedad civil, ¿por qué hacemos esto? La respuesta es sencilla.
Como Organización Internacional para la Cooperación Público-Privada, el Foro Económico Mundial se ha consolidado desde 2015 como una plataforma para la colaboración entre múltiples partes interesadas. Esto ha supuesto ir más allá de convocar a dirigentes, generar conocimiento, crear comunidades y realizar todas las demás actividades que hemos llevado a cabo durante las últimas cuatro décadas en pos de nuestra misión de mejorar el estado del mundo. El resultado es que ahora creemos contar con un verdadero sistema operativo para abordar los desafíos más críticos del mundo.
Para reflejar el mundo complejo e interconectado en el que vivimos, hemos construido este sistema operativo sobre lo que llamamos un enfoque integrado de plataformas. ¿Qué significa esto? Básicamente, creemos que todo problema de una magnitud capaz de afectar al mundo, a una región entera o a una industria debe abordarse de forma sistémica, y que todos los esfuerzos deben integrarse y coordinarse para lograr escala e impacto. Sencillamente, ya no tenemos tiempo para ocuparnos de síntomas aislados.
Por ejemplo, cuando analizamos el futuro de la energía, no pensamos únicamente en uno de sus aspectos, como la transición a las energías renovables, sino en todo el sistema energético. Esto significa promover la transición a la energía sostenible sin repercutir negativamente en la asequibilidad, la seguridad ni en otros muchos factores que podrían empeorar nuestra situación general.
Como todas las plataformas están integradas entre sí, nuestro modelo también permite movilizar los conocimientos especializados más pertinentes para cada desafío; por ejemplo, asociar empresas tecnológicas con empresas del sector sanitario para prevenir brotes importantes de enfermedades, o compañías de seguros con el sector automovilístico para facilitar la transición hacia los vehículos autónomos o eléctricos.
Aquí es donde entran en juego los responsables de estrategia. Quizá nadie en una organización —ni siquiera el director ejecutivo— comprenda con tanto detalle las amenazas y oportunidades futuras que afronta su industria o sector. Los responsables de estrategia proporcionan a los directores ejecutivos la inteligencia contextual que necesitan para tomar decisiones a largo plazo.
Creo que también pueden contribuir a determinar el éxito de nuestro modelo de plataformas, identificando formas creativas en que sus organizaciones puedan ayudar a resolver desafíos compartidos. En nuestra Reunión de Estrategia Industrial, los pondremos a trabajar en algunos de ellos: desde convertir a nuestra población envejecida, que representa obligaciones de pensiones aún sin atender, en un activo económico, hasta combatir el cambio climático y garantizar que las nuevas tecnologías 5G pongan a las personas por delante de los beneficios.
Las ideas que se generen aquí contribuirán directamente al trabajo de nuestras plataformas, pero no espero que nuestra relación con la comunidad de estrategia sea algo pasajero: una vez concluida la reunión, crearemos una comunidad plenamente consolidada en la que estos responsables podrán colaborar con nuestras plataformas como líderes y asesores. Puede que nuestro mundo pocas veces se haya sentido tan fragmentado como hoy, pero creo que nunca ha habido un consenso mayor en la comunidad empresarial sobre la necesidad de actuar conjuntamente para crear un mundo con más propósito, inclusivo y sostenible.


