Los líderes del cambio de sistemas poseen un conjunto específico de habilidades que les permite afrontar retos complejos en un entorno que cambia rápidamente.
Mejoran los sistemas sociales al permitir que grupos enteros de la sociedad se conviertan en agentes de cambio.
El trabajo de los líderes del cambio de sistemas sigue estando limitado por las prácticas de financiación actuales.
En el espíritu del tema de la reunión anual del Foro Económico Mundial de este año, «Partes interesadas por un mundo cohesionado y sostenible», se pide a todas las partes interesadas que trabajen para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Sin embargo, en el debate sobre la obtención de recursos financieros y la voluntad política, hasta ahora se ha pasado por alto en gran medida un factor clave: las personas que pueden contribuir a resolver estos problemas.
Estas personas se denominan emprendedores sociales, agentes de cambio o líderes del cambio de sistemas. Lo que las une es un conjunto específico de habilidades que les permite afrontar retos complejos en un entorno que cambia rápidamente: empatía cognitiva para reconocer y comprender los problemas sociales y ambientales; la capacidad de colaborar en equipos entre culturas y sectores; el valor para ser diferentes; y una orientación a la acción. Lo que realmente los distingue es su enfoque único: crean entornos inclusivos en los que grupos diversos pueden contribuir a movilizarse en torno a una visión compartida para construir una solución.
Para desbloquear el potencial de este enfoque, debemos mejorar las prácticas de financiación para apoyar mejor las iniciativas de cambio de sistemas y adoptar una nueva métrica de éxito en todos los sectores.
Aprender de los líderes del cambio de sistemas
Los líderes del cambio de sistemas mejoran la aplicación de la ley, las cadenas de valor, la educación, la atención sanitaria, la planificación urbana y otros muchos sistemas sociales a nivel nacional o incluso internacional al permitir que grupos enteros de la sociedad se conviertan en agentes de cambio.
Estos son solo dos ejemplos: Truckers Against Trafficking, fundada por Kendis Paris, convierte a los conductores de camiones en testigos que reconocen e informan sobre actividades de trata de personas en las autopistas de EE. UU. NUCAFE, fundada por Joseph Nkandu, ayuda a los caficultores de Uganda a organizarse en asociaciones que mantienen el control del café hasta que este se procesa.
El valor de estas iniciativas no proviene principalmente de capacitar a los camioneros ni de ayudar directamente a los agricultores en las negociaciones. Proviene de influir en las políticas, cambiar los estándares de la industria y proporcionar los modelos para programas que se replican ampliamente. Truckers Against Trafficking promovió legislación en estados de EE. UU. que hace obligatoria la capacitación contra la trata para un gran número de titulares de licencias comerciales de conducir. Como resultado, 800.000 camioneros ya dificultan la vida a los traficantes. En Uganda, alrededor del 80 % de los caficultores se organizan ahora según el modelo de NUCAFE. Esto ha eliminado casi por completo la pobreza extrema entre los caficultores y ha dado lugar a mejores oportunidades de educación y participación política.
Un nuevo enfoque de la financiación
A pesar de su gran valor, el trabajo de los líderes del cambio de sistemas sigue estando limitado por las prácticas de financiación actuales. La mayor parte de la financiación se orienta a proyectos a corto plazo con resultados claros y medibles –a menudo basados en el número de beneficiarios alcanzados–, en lugar de enfoques colaborativos y en evolución que puedan generar un cambio de sistemas duradero.
Para cambiar estas prácticas, hemos colaborado con organizaciones líderes del sector social (Catalyst 2030, Co-Impact, Echoing Green, la Fundación Schwab para el Emprendimiento Social y la Fundación Skoll), así como con SYSTEMIQ como socio facilitador. Nuestro informe colaborativo Embracing Complexity se basa en más de 60 entrevistas con financiadores e intermediarios, y en una encuesta a más de 110 líderes del cambio de sistemas. Propone cinco principios para financiar mejor las iniciativas de cambio de sistemas:
Adopte una mentalidad sistémica al tener claro qué sistemas desea cambiar, incorporar el cambio de sistemas en su ADN y buscar activamente oportunidades de financiación
Apoye las vías evolutivas hacia el cambio de sistemas financiando de forma flexible a los líderes de sistemas con visiones transformadoras de sistemas mejorados, en lugar de proyectos, invirtiendo en aprendizaje y desarrollo de capacidades, y fomentando la colaboración entre los líderes del cambio de sistemas
Trabaje en una verdadera asociación reconociendo y actuando contra las dinámicas de poder, prestando un apoyo que se ajuste a las necesidades de los líderes del cambio de sistemas y teniendo en cuenta sus recursos limitados
Prepárese para un compromiso a largo plazo siendo realista sobre el tiempo que requiere lograr un cambio de sistemas, reconociendo que el rumbo de las iniciativas cambiará en el camino y fomentando ambiciones realistas
Colabore con otras partes interesadas alineándose con otros financiadores, creando redes para los líderes del cambio de sistemas y cediendo el papel protagonista a los líderes del cambio de sistemas
Muchos de nuestros interlocutores llevaban mucho tiempo esperando una colaboración de este tipo entre financiadores, intermediarios y líderes del cambio de sistemas, y estaban deseosos de unirse y difundir el mensaje sobre la financiación del cambio de sistemas. Nuestro grupo de coeditores invita a otros a sumarse a esta iniciativa.
Una nueva métrica de éxito
Como lector de este artículo, es probable que a lo largo de su vida haya perfeccionado sus habilidades para generar cambios. Muchos otros nunca han tenido la oportunidad de desarrollar estas habilidades. Esto constituye una nueva desigualdad: quienes están en condiciones de contribuir a resolver los complejos retos de la sociedad son muy demandados, mientras que quienes no tienen acceso a las oportunidades y plataformas necesarias se sienten cada vez más al margen de «la lucha».
Si queremos superar esta desigualdad, los gobiernos, las empresas, las escuelas y los padres de todo el mundo deben adoptar una nueva métrica de éxito: el grado en que permiten que otros se conviertan en agentes de cambio. Para empezar, solo tenemos que hacernos una pregunta sencilla: «¿Qué porcentaje de personas en mi red, organización o familia saben que son agentes de cambio?»
Los líderes del cambio de sistemas ya han adoptado esta métrica. Construyen una sociedad en la que todos prosperan, son poderosos, están comprometidos y pueden contribuir. Creemos que, como líder del siglo XXI, usted debe hacer lo mismo.



