Al reflexionar sobre los Emprendedores Sociales de la Fundación Schwab que están dando forma a la agenda de Davos bajo el lema de este año, Liderazgo receptivo y responsable, me vienen a la memoria las poderosas palabras de Zamantungwa Khumalo, una Global Shaper del Foro Económico Mundial de Sudáfrica.
«Para mí, el liderazgo receptivo significa asumir la responsabilidad de mi papel en la construcción de la sociedad en la que quiero vivir», escribió en el ensayo ganador sobre el lema de la Reunión Anual de 2017. «El liderazgo receptivo no tiene título ni grupo de edad, y tiene muy poco que ver con que seas o no un cargo electo o el director ejecutivo de una empresa».
Las reflexiones de Zamantungwa sobre el liderazgo receptivo encarnan las características de los emprendedores sociales que alcanzan el éxito. Los emprendedores sociales ponen sus talentos y capacidades al servicio de la creación de un mundo más justo, inclusivo y pacífico. Nunca piensan: «Ya se ocupará otra persona de resolverlo». Detectan el problema social —y, tan importante como eso, la oportunidad que encierra— y se ponen manos a la obra para solucionarlo.
Los emprendedores sociales no toleran los niveles inaceptables de exclusión social y desempleo que aquejan hoy a nuestras sociedades. No piensan en términos de «nosotros contra ellos»; sus iniciativas y servicios, en cambio, parten de la empatía y el respeto por la identidad y la dignidad de los demás, así como por su derecho a tener oportunidades. Además, no se ciñen a las mentalidades ni a los modelos de negocio convencionales cuando impulsan resultados tangibles y un impacto cada vez mayor.
Tomemos como ejemplo a John Mighton. Dramaturgo canadiense con un doctorado en matemáticas, recibió prestigiosas becas posdoctorales en teoría de nudos y podría haber seguido una brillante carrera académica. Sin embargo, le consternaba que la mayoría de los docentes no compartiera su pasión por las matemáticas: les intimidaba enseñarlas, y la mayoría de los estudiantes interiorizaba esa ansiedad y creía que no podía aprenderlas.
Así que John dejó su carrera académica para crear un currículo de matemáticas revolucionario. En 2014, la escuela concertada Manhattan Charter School, que adoptó el currículoJUMP Math, registró el mayor aumento en las puntuaciones de matemáticas de toda la ciudad. El programa ya ha llegado a varios cientos de miles de estudiantes en Canadá, así como en España, Bulgaria e Irlanda.
Otro ejemplo de liderazgo responsable es Maysoun Odeh Gangat, una de los cuatro hijos que crió su madre viuda en los Territorios Palestinos. Aunque cursó sus estudios en Estados Unidos y Europa y podría haber seguido una trayectoria profesional exitosa en Occidente, estaba decidida a dar voz a las mujeres de Oriente Medio y regresó a Ramala hace una década. En 2009, Maysoun lanzó la primera emisora de radio comercial para mujeres y el primer sitio web de este tipo en Oriente Medio, llamado Radio NISAA (en árabe, «ella»).
NISAA utiliza los medios de comunicación para debatir tabúes y cuestionar los roles tradicionales asignados a las mujeres. La emisora está dirigida por mujeres, y profesionales de los medios producen y presentan los programas. Una red de reporteras locales documenta las opiniones y experiencias de las mujeres de todo el país, incluso sobre temas controvertidos como la violencia doméstica. También se recogen y emiten activamente las opiniones de los hombres para involucrarlos en debates sobre los derechos de las mujeres.
Por último, permítanme citar a David Risher. David fue un alto ejecutivo de Microsoft y después supervisó las operaciones de marketing y venta minorista de Amazon. En 2010, él y Colin McElwee viajaron a Ecuador y conocieron orfanatos y escuelas sin acceso a material de lectura útil. Como resultado directo de esa experiencia, más tarde ese año David y Colin cofundaron Worldreader para llevar lectores electrónicos y libros digitales a niños de zonas remotas y desatendidas del mundo.
Desde 2010, Worldreader ha ofrecido a 5 millones de niños, estudiantes y sus familias acceso gratuito, a través de teléfonos móviles y lectores electrónicos, a su extensa biblioteca digital, que cuenta con más de 40.000 libros electrónicos locales e internacionales. Conmovidos personalmente por la crisis humanitaria en Siria, David y Colin están dedicando tiempo y esfuerzo a adaptar el programa de WorldreaderRead to Kids, un programa de desarrollo de la primera infancia que ayuda a los padres a convertirse en los primeros maestros de sus hijos, para ayudar a los niños sirios y jordanos a seguir el ritmo de sus estudios.
Siento una profunda admiración por todos los Emprendedores Sociales de la Fundación Schwab que trabajan sin descanso por todo el mundo. Son los arquitectos de las sociedades en las que queremos vivir: sociedades que ofrecen oportunidades educativas a todos; que respetan los derechos de las mujeres; y que ayudan a prosperar a las personas más vulnerables. Quien tenga dudas sobre cómo es el liderazgo receptivo y responsable, no tiene más que mirar a estos emprendedores.


