Los 6 estilos de liderazgo más comunes y cómo varían en el mundo

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A look at how six leadership styles fit with working cultures in different geographical locations.Image: REUTERS/Thomas Peter
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Sabemos que distintas culturas prefieren distintos estilos de liderazgo. Ahora, una nueva investigación muestra cómo ciertos países favorecen determinados rasgos de carácter en el trabajo.

Si eres una persona franca a la que le gusta decir las cosas como son, quizá encajes bien en los Países Bajos, donde los empleados prefieren que sus jefes sean directos. Por otro lado, si eres un líder más diplomático que siempre quiere que las conversaciones de negocios sean cordiales, quizá te vaya mejor dirigiendo equipos en Nueva Zelanda, Suecia, Canadá y gran parte de América Latina.

Así lo afirman los psicólogos empresariales Tomas Chamorro-Premuzic y Michael Sanger, quienes sostienen que el liderazgo exitoso depende en gran medida de «la personalidad adecuada en el lugar adecuado».

Tipos de estilos de liderazgo

En un artículo para Harvard Business Review, analizan investigaciones que muestran que la toma de decisiones, el estilo de comunicación y las llamadas «tendencias del lado oscuro» de los líderes están influidos por los países en los que trabajan.

A continuación, un vistazo a cómo seis importantes estilos de liderazgo podrían encajar con las culturas laborales de distintas regiones geográficas:

El estilo de liderazgo sincronizado

Para prosperar en regiones como el noreste de Asia (por ejemplo, China continental, Corea del Sur y Japón), Indonesia, Tailandia, los Emiratos Árabes Unidos y gran parte de América Latina (México, Brasil, Colombia y Chile), los líderes deben buscar consensos sobre las decisiones y luego lograr que los demás se sumen.

«Los líderes sincronizados tienden a ser prudentes y se centran más en las posibles amenazas que en las recompensas», afirman Chamorro-Premuzic y Sanger.

El estilo de liderazgo oportunista

Los líderes que se fijan objetivos por iniciativa propia y son flexibles en cuanto a cómo alcanzarlos suelen encajar bien en Alemania, los Países Bajos, Dinamarca, Noruega, el Reino Unido y los países occidentales sobre los que el Reino Unido ejerció una influencia cultural considerable (Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda), así como en países y territorios asiáticos cuyas instituciones de gobierno y económicas se basaron en el modelo británico (India, Singapur, Malasia y la Región Administrativa Especial de Hong Kong).

Según los investigadores, los líderes oportunistas tienden a ser individualistas, ambiciosos y dispuestos a asumir riesgos, y prosperan en medio de la ambigüedad.

«Sin embargo, se recomienda consultar con frecuencia a los miembros del equipo para asegurarse de que los demás sigan el ritmo de los cambios de planes», advierten.

El estilo de liderazgo franco

En algunas partes del mundo, los empleados prefieren que sus jefes sean directos con ellos. En el noreste de Asia y en países como los Países Bajos, los líderes exitosos no eluden los problemas, sino que van al grano rápidamente.

«En estos lugares son más habituales las reuniones improvisadas para evaluar el desempeño con subordinados directos, y los líderes abordan los comportamientos indeseables de los miembros del equipo en cuanto los observan».

Los neerlandeses son tan conocidos por hablar sin rodeos que incluso tienen una palabra para ello: bespreekbaarheid (posibilidad de hablar abiertamente).

El autor Ben Coates se mudó allí desde el Reino Unido hace ocho años y recientemente dijo a la BBC:

«Creo que los Países Bajos son un lugar donde… nadie va a fingir. Cuando dices algo en una reunión de negocios que no es una propuesta muy inteligente, la gente siempre te lo señala».

El estilo de liderazgo diplomático

En otros países, sin embargo, los líderes deben perfeccionar sus habilidades de comunicación, no solo para llevarse bien con sus colegas, sino también para ascender en la jerarquía organizativa. En Nueva Zelanda, Suecia, Canadá y gran parte de América Latina, los empleados quieren que sus jefes mantengan las conversaciones de negocios en un tono cortés y cordial.

«La confrontación constructiva debe abordarse con empatía», afirman Chamorro-Premuzic y Sanger. «Se espera que los líderes de estos lugares evalúen continuamente las reacciones del público durante las negociaciones y reuniones. Este tipo de gerentes adapta su mensaje para mantener la cordialidad del debate; la comunicación directa se considera innecesariamente dura».

El liderazgo de «adular hacia arriba y arremeter hacia abajo»

Este estilo de liderazgo, que suele observarse en líderes emergentes, se caracteriza por «una deferencia excesiva o una repentina atención al detalle al informar a los superiores, y por dar órdenes vehementes o negarse a transigir al dirigir a los subordinados».

Aunque nunca es algo positivo, se tolera más en ciertos países, como los de Asia occidental (Turquía, India y Emiratos Árabes Unidos), Serbia, Grecia, Kenia y Corea del Sur.

El estilo de liderazgo pasivo-agresivo

Algunos líderes se vuelven cínicos, desconfiados y encubiertamente resistentes, sobre todo bajo presión.

Esto suele ocurrir cuando se ven obligados a perseguir un objetivo o realizar una tarea sin estar convencidos de su mérito o fundamento, afirman Chamorro-Premuzic y Sanger.

Los líderes con este estilo gozan de mayor aceptación en Indonesia y Malasia, donde parece que no obstaculiza su progreso profesional.

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