El liderazgo digital consiste en empoderar a otros para que lideren y crear equipos autoorganizados que optimicen sus operaciones cotidianas. El liderazgo ya no es jerárquico: requiere la participación, la implicación y la contribución de todos.
Pero ¿por qué es importante el liderazgo digital? Hoy, los líderes deben hacer frente a cambios sin precedentes y a un futuro impredecible y desafiante debido a la Cuarta Revolución Industrial. Esta revolución está impulsada por la llegada de nuevas tecnologías. En un mundo así, el liderazgo desempeñará un papel más importante que nunca. Los líderes tendrán que crear y mostrar el camino a seguir en medio de transiciones, disrupciones, caos y ambigüedad.
Una investigación de McKinsey muestra que los ecosistemas digitales emergentes podrían generar más de 60 billones de dólares en ingresos para 2025. El papel de los líderes digitales será destacado, pues tendrán que orientar, diseñar y construir sistemas que creen un futuro inclusivo para todos. A continuación, examinamos estrategias para fomentar el liderazgo en todos los niveles.
Fomentar la participación y la rendición de cuentas
La economía digital está impulsada por avances rápidos y constantes. Los líderes no pueden hacerse cargo de todo. Un líder no puede saberlo todo, y el enfoque vertical ya no es sostenible.
Los líderes deben empoderar a sus equipos para que trabajen con autonomía y libertad y tomen decisiones. Las organizaciones deben formar líderes en todos los niveles fomentando la participación y la rendición de cuentas. Deben aprender de quienes trabajan sobre el terreno, escuchar sus aportaciones y confiar en ellos. Hay que alentar a cada integrante del equipo a aportar ideas, perspectivas y conocimientos para alcanzar objetivos comunes.
Los líderes deben crear un entorno en el que las personas se hagan cargo de las tareas y rindan cuentas. Cuando a las personas les importan las tareas que realizan y trabajan con todo su empeño, pueden lograrse grandes cosas.

Aportar dirección, claridad y propósito
El mundo digital no gira en torno a la tecnología, sino a las personas. A medida que nuestra vida cotidiana queda cada vez más inmersa en la tecnología, es fácil perder de vista lo que importa. El liderazgo debe comunicar con propósito y marcar el rumbo. Los líderes deben crear una visión convincente y comunicarla con claridad, para que todos entiendan qué intenta lograr el equipo y por qué.
Los grandes líderes saben descifrar la complejidad y presentar pasos sencillos para alcanzar una meta. El liderazgo también requiere vigilancia y la creación de una propuesta de valor sostenible a largo plazo para todas las partes interesadas.
Los líderes deben dar energía a todos e inspirarlos con una visión inclusiva. Las personas logran grandes cosas cuando las impulsa un propósito firme y encuentran sentido en su trabajo. Cuando saben por qué, descubren cómo hacerlo.

Empoderar a las personas para experimentar, innovar y ejecutar
La edad promedio de una empresa del S&P era de 33 años en 1964. Para 2016, había bajado a 24 años, y se prevé que descienda a 12 años para 2027. Están actuando fuerzas de destrucción creativa y los líderes deben estar en plena forma para sobrevivir y prosperar.
La paradoja del liderazgo consiste en mantener la atención en el presente y, a la vez, visualizar el futuro y trazar una hoja de ruta para alcanzarlo. La innovación es la manera de mantenerse a salvo de la destrucción creativa y las disrupciones. Los líderes deben impulsar la innovación y la experimentación, y evolucionar continuamente para responder a necesidades cambiantes.
Cuando las organizaciones crean una cultura de aprendizaje, los fracasos y los experimentos conducen a invenciones e innovaciones. Fomentar el liderazgo en todos los niveles brinda a los equipos el apoyo necesario para iterar hasta alcanzar el éxito.
Tender puentes y encontrar soluciones
La tecnología ha derribado barreras y reducido las distancias entre industrias, sociedades y lugares. El mundo está más interconectado que nunca. Los líderes que comprenden el valor de la diversidad, la inclusión y la apertura de miras pueden sortear los desafíos de las disrupciones tecnológicas.

La forma de operar de las industrias tradicionales está experimentando una rápida transformación. El auge de la economía colaborativa, los mercados en línea y las plataformas digitales para compartir viajes, reservar hoteles y conceder préstamos entre particulares significa que los equipos deben mantenerse abiertos a las nuevas oportunidades que surjan.
Los líderes necesitan comprender distintas funciones empresariales, industrias y tecnologías para concebir las soluciones adecuadas a nuevas situaciones. De las innovaciones y los avances tecnológicos surgirán nuevas industrias. Será importante que los equipos mantengan una mentalidad abierta y exploren nuevas vías de crecimiento fuera de su zona de confort.
Equipos ágiles y toma rápida de decisiones
La velocidad con que se hacen las cosas puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso en la economía digital. Los líderes necesitan un mecanismo para que sus equipos sean más ágiles, puedan afrontar cambios repentinos y cuestionen el statu quo.
El liderazgo digital requiere capacidad de adaptación para afrontar la presión y los cambios constantes, y tomar decisiones con agilidad. Los proyectos en los que trabajas pueden perder relevancia muy rápidamente, sin que sea culpa tuya. En esos momentos de incertidumbre, hay que confiar en los expertos para que los reactiven, reorienten la organización y marquen el camino a seguir.

Evolución constante y readaptación profesional
La inercia del éxito pasado puede hipotecar el futuro. Los líderes necesitan agilidad para adaptarse y dotar a sus equipos de las competencias del futuro. Las innovaciones y las tecnologías disruptivas tendrán un impacto considerable en las plantillas, los procesos, las empresas y las industrias.
El informe sobre el futuro del empleo de 2018 del Foro Económico Mundial señala que, para 2022, al menos el 54 % de todos los empleados necesitará una importante actualización y readaptación de sus competencias. De ellos, se prevé que alrededor del 35 % requiera formación adicional de hasta seis meses, mientras que el 9 % necesitará una readaptación profesional de entre 6 y 12 meses y el 10 % requerirá formación adicional en competencias durante más de un año.
El liderazgo digital deberá abordar las brechas de competencias y prepararse, junto con sus equipos, para afrontar el futuro mediante la creación de un entorno de aprendizaje permanente. Con la adopción de nuevas tecnologías y soluciones surgirán nuevas profesiones, competencias e industrias.

Los desafíos que nos esperan
El informe de 2019 del Banco Mundial, La naturaleza cambiante del trabajo, contiene una observación interesante: IKEA, el gigante sueco del comercio minorista de muebles, tardó 30 años desde su fundación en 1943 en empezar a expandirse por Europa. Tras siete décadas, declaró ingresos de 42.000 millones de dólares. En cambio, el gigante chino del comercio electrónico Alibaba alcanzó 1 millón de usuarios en apenas dos años. En 15 años, gracias a las tecnologías digitales, reunió a más de 9 millones de comerciantes en línea y registró ventas anuales de 700.000 millones de dólares.
Las disrupciones en el mundo digital se producen a un ritmo extraordinario. Pueden afectar la forma en que operan industrias enteras. Todos los actores, desde los reguladores y responsables de formular políticas hasta los gobiernos y líderes digitales, deben analizar de forma proactiva los riesgos y proponer soluciones para mitigarlos.
El año pasado, hubo noticias sobre las brechas de seguridad, las políticas de privacidad y el intercambio de datos de Facebook. Millones de usuarios quedaron expuestos y surgieron serias preocupaciones sobre el lado vulnerable de la economía digital. Este es precisamente el tipo de problema que el liderazgo digital debe abordar de frente.
Los líderes deben crear sistemas que garanticen la transparencia, una auditoría exhaustiva de los procesos y los más altos estándares éticos. El tratamiento de datos personales, la privacidad de las personas y la información corporativa exige hacer cumplir normas estrictas y garantizar la transparencia.
En un mundo impulsado por los dispositivos y la tecnología, la forma de liderar a las personas marcará una diferencia decisiva. Los líderes de esta nueva era deben inspirar, involucrar y liderar con optimismo. La tecnología puede contribuir a reducir las desigualdades raciales, de género y económicas que afectan a grandes sectores de la población. Al empoderar a otros para identificar y resolver problemas fundamentales, los líderes digitales podrán dar forma al futuro de nuestro mundo.


