Angela Williams, directora ejecutiva de una organización benéfica y exministra, abogada y veterana del Ejército de los Estados Unidos, habla en el pódcast Meet the Leader del Foro Económico Mundial sobre cómo movilizar a las personas.
Procedente de una familia de defensores de los derechos civiles, propone el voluntariado como una vía clave para que los jóvenes desarrollen su empatía y sus habilidades de liderazgo.
Según una reciente encuesta de Deloitte, pocos líderes se consideran “muy preparados para liderar con eficacia en un mundo en plena disrupción”. Williams cree que escuchar y establecer alianzas son fundamentales para el éxito del liderazgo.
El liderazgo es más crucial que nunca, pero cada vez es más difícil de encontrar. Así lo indica una nueva encuesta de la consultora Deloitte, que revela que pocos líderes son percibidos como preparados para liderar con eficacia en este período de grandes cambios empresariales y sociales.
“Los verdaderos líderes son los que saben implicar a los demás y asegurarse de que son buenos ciudadanos de la sociedad civil”, afirma Angela Williams, directora ejecutiva y presidenta de la organización sin ánimo de lucro United Way Worldwide. En el momento de redactar este artículo, la organización apoya a 1.100 comunidades en 37 países con todo tipo de iniciativas, desde el acceso a alimentos saludables y agua potable segura hasta la educación de jóvenes y adultos.
Williams sabe sin duda cómo involucrar y movilizar a personas y recursos. Ha sido abogada, ministra bautista y ha servido en el ejército estadounidense durante la Operación Tormenta del Desierto.
En una conversación con Linda Lacina para el pódcast Meet the Leader del Foro Económico Mundial, habló sobre el arte de la defensa de causas y compartió algunas de sus experiencias. Estos son los momentos destacados editados del pódcast.
Un comienzo temprano en la defensa de causas
Podría decirse que Williams nació para defender causas. Su padre fue ministro y director de la Asociación Nacional de Personas de Color en Carolina del Sur durante el movimiento por los derechos civiles.
“Mis padres eran personas que se preocupaban por sus vecinos en la época más intensa del movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos, cuando las personas negras no podían votar. No podíamos acceder a restaurantes, hoteles u otros negocios de la misma manera que los ciudadanos blancos”, recuerda Williams.
“Lo que hicieron mis padres fue defender una causa: ¿por qué no podemos unirnos como seres humanos e integrarnos? Ver eso me animó a ser esa voz para las personas poco representadas, para quienes pueden quedarse atrás. Todos tenemos la obligación de crear un lugar en la mesa para que todos sean incluidos.
“Una de las cosas que considero tan vitales para los jóvenes es el voluntariado: implicarse en la comunidad y aprender que hay personas a nuestro alrededor –nuestros vecinos, amigos, compañeros de trabajo y compañeros de clase– que pueden tener necesidades”, afirma Williams.
Escuchar primero
Williams destaca que el voluntariado enseña empatía, ayuda a identificar las necesidades críticas de la comunidad y fomenta la resolución de problemas. También ayuda a las personas a desarrollar sus habilidades de liderazgo y a movilizar a otros en torno a su causa.
La clave de todo esto es la escucha activa.
“Para ser el mejor defensor de una causa, primero hay que usar los dos oídos antes que la única boca”, explica Williams. “Cuando te sientas a escuchar a alguien y le permites contar su historia, eso te ayuda a comprender mejor su situación y su forma de pensar, y te convierte en un mejor defensor de la causa”.
El principio de empatía se extiende a la forma en que su organización benéfica, United Way Worldwide, aborda a las comunidades.
Los líderes se hacen estas cuatro preguntas
“Nunca, jamás, nos presentamos en una comunidad para ser el salvador. Nos presentamos como socios. Y como socios, pedimos a quienes viven en la comunidad que tengan un lugar en la mesa”, afirma Williams sobre el proceso de la organización, que describe como la cocreación de una solución con las comunidades afectadas.
“Para formar una alianza, debe existir un entendimiento mutuo. ¿Qué te motiva? ¿Qué te impulsa? ¿Cuáles son los principios que guían tu forma de actuar y de presentarte? Y, después, ¿cuál es el objetivo final?”
Al preguntarle por el rasgo principal que la mantiene en marcha como líder, incluso ante la adversidad, Williams afirma que mantener una actitud positiva es fundamental.
“Como líder, siempre vas a tener problemas que deberás resolver. Y el camino no siempre será fácil. Pero lo único a lo que siempre me aferro es a la alegría. Y me encanta reír. Así que, si puedes seguir riendo, puedes seguir liderando.”




