Cuando se trata del éxito, es fácil pensar que las personas con talento intelectual inevitablemente dejarán atrás al resto. Pero una nueva investigación de la Universidad de Stanford te hará cambiar de opinión (y de actitud).
La psicóloga Carol Dweck ha dedicado toda su carrera a estudiar la actitud y el rendimiento, y su estudio más reciente demuestra que tu actitud predice mejor tu éxito que tu coeficiente intelectual.
Dweck descubrió que las actitudes fundamentales de las personas se dividen en una de dos categorías: mentalidad fija o mentalidad de crecimiento.
Con una mentalidad fija, crees que eres como eres y que no puedes cambiar. Esto genera problemas cuando te enfrentas a un desafío, porque todo lo que parece superar tu capacidad acaba haciéndote sentir sin esperanza y abrumado.
Las personas con una mentalidad de crecimiento creen que pueden mejorar con esfuerzo. Superan a quienes tienen una mentalidad fija, incluso cuando su coeficiente intelectual es más bajo, porque aceptan los desafíos y los consideran oportunidades para aprender algo nuevo.
El sentido común diría que tener aptitudes, como ser inteligente, inspira confianza. Y así es, pero solo cuando todo resulta fácil. En la vida, lo decisivo es cómo afrontas los contratiempos y los desafíos. Las personas con una mentalidad de crecimiento reciben los contratiempos con los brazos abiertos.
Según Dweck, el éxito en la vida depende por completo de cómo afrontas el fracaso. Así describe la manera en que las personas con mentalidad de crecimiento se enfrentan al fracaso:
«El fracaso es información: lo llamamos fracaso, pero se parece más a esto: “Esto no funcionó y, como sé resolver problemas, probaré otra cosa”».
Independientemente del lado del gráfico en el que te encuentres, puedes cambiar y desarrollar una mentalidad de crecimiento. A continuación se presentan algunas estrategias para afinar tu mentalidad y asegurarte de que esté lo más orientada posible al crecimiento.
No te quedes en la impotencia. Todos pasamos por momentos en que nos sentimos impotentes. La prueba está en cómo reaccionamos ante esa sensación. Podemos aprender de ella y seguir adelante, o dejar que nos hunda. Hay innumerables personas exitosas que nunca lo habrían logrado de haberse dejado vencer por la impotencia: Walt Disney fue despedido del Kansas City Star porque «le faltaba imaginación y no tenía buenas ideas»; Oprah Winfrey fue despedida de su puesto de presentadora de televisión en Baltimore por estar «demasiado implicada emocionalmente en sus reportajes»; Henry Ford tuvo dos empresas automovilísticas fallidas antes de triunfar con Ford, y la Escuela de Artes Cinematográficas de la USC rechazó a Steven Spielberg varias veces. Imagina qué habría pasado si alguna de estas personas hubiera tenido una mentalidad fija. Habrían sucumbido al rechazo y perdido la esperanza. Las personas con una mentalidad de crecimiento no se sienten impotentes porque saben que, para triunfar, hay que estar dispuesto a fracasar estrepitosamente y luego recuperarse enseguida.
Apasiónate. Las personas que se sienten capaces persiguen sus pasiones sin descanso. Siempre habrá alguien con más talento natural que tú, pero puedes compensar lo que te falte de talento con pasión. La pasión de las personas que se sienten capaces impulsa su búsqueda incansable de la excelencia. Warren Buffett recomienda encontrar las pasiones más auténticas mediante la técnica 5/25, como él la llama: escribe las 25 cosas que más te importan. Luego tacha las 20 últimas. Las 5 restantes son tus verdaderas pasiones. Todo lo demás es una simple distracción.
Actúa. Las personas con una mentalidad de crecimiento no superan sus miedos porque sean más valientes que el resto; simplemente saben que el miedo y la ansiedad son emociones paralizantes, y que la mejor manera de superar esa parálisis es actuar. Las personas con una mentalidad de crecimiento se sienten capaces, y quienes se sienten capaces saben que no existe un momento verdaderamente perfecto para avanzar. Entonces, ¿por qué esperar? Actuar convierte toda tu preocupación por el fracaso en energía positiva y enfocada.
Y luego ve un poco (o dos) más allá. Las personas que se sienten capaces lo dan todo, incluso en sus peores días. Siempre se esfuerzan por ir un poco más allá. Uno de los alumnos de Bruce Lee corría tres millas con él todos los días. Un día, cuando estaban a punto de completar la tercera milla, Bruce dijo: «Corramos dos más». Su alumno estaba cansado y dijo: «Me moriré si corro dos más». ¿Qué respondió Bruce? «Entonces hazlo». Su alumno se enfadó tanto que terminó las cinco millas. Agotado y furioso, le reprochó a Bruce aquel comentario, y Bruce se lo explicó así: «Si abandonas, bien podrías estar muerto. Si siempre pones límites a lo que puedes hacer, ya sea en lo físico o en cualquier otro ámbito, eso se extenderá al resto de tu vida. Se extenderá a tu trabajo, a tu moral, a todo tu ser. No hay límites. Hay mesetas, pero no debes quedarte en ellas; debes superarlas. Si te mata, te mata. Una persona debe superar constantemente su propio nivel».
Si no mejoras un poco cada día, lo más probable es que empeores un poco. ¿Y qué clase de vida es esa?
Espera obtener resultados. Las personas con una mentalidad de crecimiento saben que fracasarán de vez en cuando, pero nunca dejan que eso les impida esperar resultados. Esperar resultados te mantiene motivado y alimenta el ciclo de confianza en tus capacidades. Al fin y al cabo, si no crees que vas a triunfar, ¿para qué intentarlo?
Sé flexible. Todo el mundo se enfrenta a adversidades imprevistas. Las personas con una mentalidad orientada al crecimiento y que confían en sus capacidades aceptan la adversidad como una forma de mejorar, en lugar de verla como algo que las frena. Cuando una situación inesperada supone un desafío para alguien que confía en sus capacidades, esa persona se adapta hasta obtener resultados.
No te quejes cuando las cosas no salgan como quieres. Quejarse es una señal evidente de una mentalidad fija. Una mentalidad de crecimiento busca oportunidades en todo, así que no hay lugar para las quejas.
En resumen
Si haces un seguimiento de cómo reaccionas ante las pequeñas cosas, puedes esforzarte cada día por mantenerte en el lado correcto del gráfico anterior.
Sobre el autor:
El Dr. Travis Bradberry es el galardonado coautor del libro más vendido número 1, Inteligencia emocional 2.0, y cofundador de TalentSmart, el principal proveedor mundial de pruebas y formación en inteligencia emocional, que presta servicio a más del 75 % de las empresas de Fortune 500. Sus libros más vendidos se han traducido a 25 idiomas y están disponibles en más de 150 países. El Dr. Bradberry ha escrito para estos medios, o ha sido mencionado en ellos: Newsweek, BusinessWeek, Fortune, Forbes, Fast Company, Inc., USA Today, The Wall Street Journal, The Washington Post y The Harvard Business Review.



