Contratar a Sheryl Sandberg fue una de las decisiones empresariales más inteligentes que tomó Mark Zuckerberg, CEO de Facebook.
Sandberg se incorporó en marzo de 2008, en un momento en que Facebook estaba listo para crecer y necesitaba la experiencia que ella había adquirido en su cargo como responsable del área publicitaria de Google, así como en el de jefa de gabinete del secretario del Tesoro Larry Summers.
Facebook terminaría 2008 con 450 empleados, 272 millones de dólares de ingresos, y pérdidas de 56 millones de dólares; el año pasado Facebook tenía más de 17.000 empleados y obtuvo 27.600 millones de dólares en ingresos, con 10.200 millones de dólares de beneficio neto.
En un episodio del pódcast de Reid Hoffman, cofundador y presidente de LinkedIn, «Masters of Scale», Zuckerberg le dijo a Hoffman que su experiencia con Sandberg le enseñó que «lo más importante» para convertir una empresa en un negocio de enorme éxito es que sus fundadores se rodeen de las mejores personas que puedan encontrar.
«Y cuando pienso en mis amigos que dirigen otras buenas empresas, la mayor diferencia que veo entre que las empresas acaben siendo realmente excelentes y alcancen su potencial o que sean simplemente bastante buenas es si sus responsables tienen la tranquilidad y la confianza en sí mismos suficientes para rodearse de personas más capaces que ellos», dijo Zuckerberg.
Se fijó una prueba para cada contratación directa que necesitara hacer. «He adoptado esta regla de contratación: nunca deberías contratar a alguien para que trabaje para ti a menos que tú trabajarías para esa persona en un universo alternativo», dijo. «Eso no significa que debas cederle tu puesto, sino que, si la situación se invirtiera y estuvieras buscando trabajo, ¿te sentirías cómodo trabajando para esa persona? Básicamente, creo que si la respuesta a esa pregunta es no, estás haciendo algo por conveniencia, pero no lo estás haciendo tan bien como podrías».
Para aclararlo, no hace falta contratar a los becarios más cualificados del mundo: la regla se aplica a puestos de alto nivel que dependen de la dirección. La clave es que, para ser líderes eficaces, los fundadores y CEO deben aprender a dejar a un lado su ego y contratar a personas a las que admiren.
Zuckerberg se tomó su tiempo para contratar a Sandberg. Después de conocerse en una fiesta de Navidad en diciembre de 2007, se reunía con ella con regularidad y hablaban durante horas sobre su visión para Facebook y sobre lo que ella creía que podía aportar. Al cabo de unos meses, Zuckerberg decidió que Sandberg había superado la prueba.
«Hay muchas cosas, por ejemplo, en las que Sheryl es mucho más capaz que yo, y eso me hace mejor a mí y hace mejor a Facebook», dijo. «No me da miedo ni me siento amenazado por ello. Lo valoro».
Puedes escuchar el episodio completo de «Masters of Scale» en Stitcher o en cualquier plataforma donde escuches pódcast.


