Estas 8 personas están cambiando tu forma de trabajar

Stewart Butterfield, CEO of Slack, talks during the business messaging company's event in San Francisco, California January 31, 2017. REUTERS/Beck Diefenbach - RTX2Z27R
Stewart Butterfield, CEO of Slack, has revolutionized office communication.Image: REUTERS/Beck Diefenbach
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Es el comienzo de la semana y tienes que preparar una reunión importante.

Por suerte, la tecnología está de tu lado. La inteligencia artificial no solo programó tu reunión —tras consultar tu calendario y encontrar el mejor momento—, sino que también te ayudó a preparar informes sobre las personas con quienes te reunirás. Mientras tanto, puedes enviar a un robot a buscar en el almacén la caja de materiales que necesitarás para la reunión.

¿Suena futurista? Probablemente. Pero toda esta tecnología existe hoy.

El trabajo tal como lo conocemos está cambiando. La inteligencia artificial y la robótica avanzan rápidamente y se vuelven habituales. Y empresas jóvenes están usando estas y otras tecnologías emergentes para abordar algunos de los problemas más comunes del entorno laboral actual.

Estos son los directivos de ocho empresas que están cambiando nuestra forma de trabajar hoy y abriendo camino a cómo trabajaremos mañana.

Amy Chang, directora ejecutiva de Accompany, usa datos para sustituir a los asistentes personales

Chang es la fundadora y directora ejecutiva de Accompany, que ha creado una aplicación para facilitar la preparación de reuniones. Para todos los eventos programados en un calendario, la aplicación de Accompany reúne informes digitales de los asistentes y sus empresas. Está dirigida a directivos, que suelen recurrir a asistentes humanos para conocer mejor a las personas con quienes se reunirán. Sin embargo, podría atraer a un público mucho más amplio, porque puede ayudar a los usuarios a anticipar diferencias de personalidad, identificar intereses comunes o encontrar lugares ideales para reunirse.

«Cada vez que detectemos a alguien nuevo en tu calendario, recibirás un informe ejecutivo directamente en tu bandeja de entrada mientras duermes», afirma la empresa en su sitio web. «Todo lo que necesitas para ponerte al día, incluidos los antecedentes profesionales, las noticias pertinentes y la información clave sobre su empresa, está al alcance de tu mano».

El servicio de Accompany recopila información de perfiles de empresas, redes sociales y noticias. Pero no cuesta imaginar que en el futuro recurra a otros datos, como los que Facebook usa para elaborar perfiles de personas y clasificar sus gustos e intereses, con el fin de ayudar a los anunciantes a dirigirse agrupos concretos.

Chang lanzó Accompany en 2013, justo después de trabajar en el grupo de análisis de Google. Desde entonces, la empresa ha recaudado 40,5 millones de dólares en financiación. Chang, formada en Stanford, es de Austin, Texas, pero ahora dirige su empresa desde Palo Alto, California.

Aaron Levie, director ejecutivo de Box, crea software para espacios de trabajo dispersos

Aunque Box quizá no sea el primer servicio para compartir archivos que captó la atención del público, bien podría convertirse en la opción predeterminada en los próximos años. El servicio de Box combina la gestión de contenidos y herramientas de colaboración con una gestión del flujo de trabajo especialmente desarrollada.

Los servicios en la nube de la empresa, fáciles de usar, permiten acceder a datos y contenidos desde distintos dispositivos y lugares, lo que facilita la colaboración entre empleados de empresas con plantillas numerosas y dispersas. Su servicio es uno de varios que están facilitando a las empresas contar con plantillas más flexibles y móviles, y apoyar a quienes trabajan desde casa sin sacrificar la productividad.

Levie tuvo su célebre momento de madurez cuando Box era una joven empresa emergente con pocos ingresos. Después de que Citrix ofreciera comprar la empresa por unos 600 millones de dólares, resistió la presión de los inversores que querían que la vendiera y convenció a su junta directiva para rechazar la oferta.

En retrospectiva, parece que tuvo buen criterio. La capitalización bursátil de Box supera ahora los 2.000 millones de dólares. El servicio de almacenamiento de archivos y colaboración en la nube presentó a finales de mayo resultados trimestrales mejores de lo esperado, está reduciendo sus pérdidas y elevó sus previsiones para el resto de su ejercicio fiscal de 2018.

Stewart Butterfield, director ejecutivo de Slack, ha reinventado por completo la forma en que colaboran las oficinas

Según algunos observadores, si Butterfield quisiera vender su empresa hoy, podría obtener 9.000 millones de dólares por ella.

Pero Butterfield no parece querer vender. En cambio, acaba de recaudar otros 250 millones de dólares para Slack. Eso elevó la valoración oficial de la empresa emergente a 5.000 millones de dólares, frente a los 3.800 millones que valía en 2016.

El aumento del valor de Slack da fe del vertiginoso crecimiento de su servicio. La aplicación de la empresa ya tiene cuatro millones de usuarios activos diarios y superó los 200 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales a principios de este año.

El éxito de la empresa no sorprende, dado que el servicio de Slack ha revolucionado la comunicación en la oficina. Su aplicación ayuda a los empleados de empresas a comunicarse sin problemas, reduciendo la necesidad de recurrir al correo electrónico, en especial a esas interminables cadenas de mensajes grupales que parecen no llegar nunca a una resolución.

Como muchas otras tecnologías influyentes de hoy, el servicio de Slack facilita que las grandes organizaciones trabajen con eficiencia y en tiempo real, incluso cuando sus empleados están a miles de kilómetros unos de otros.

Mathilde Collin, directora ejecutiva de Front, está haciendo menos caótico el servicio de atención al cliente

Como muchas de las herramientas más importantes para el futuro del trabajo, Front ofrece un servicio que puede facilitar la vida de una manera muy sencilla. Ha desarrollado una aplicación que proporciona una bandeja de entrada compartida para equipos que colaboran.

Una bandeja de entrada compartida quizá no parezca revolucionaria por sí sola, pero crear un espacio de trabajo colaborativo puede mejorar considerablemente la forma en que los empleados interactúan con los clientes y entre sí.

Además de su bandeja de entrada compartida, la aplicación de Front permite a los equipos gestionar en un mismo lugar sus interacciones con clientes, ya sea por correo electrónico, SMS o chat. La aplicación ayuda a agilizar procesos que a menudo pueden ser desordenados y molestos, y evita que se pasen por alto interacciones importantes.

Collin fundó la empresa en 2013, cuando vivía en París. La emprendedora francesa se incorporó después a Y Combinator y trasladó a su equipo a San Francisco en 2015. Hoy la empresa tiene 43 empleados y más de 2.000 clientes.

Aunque solo ha recaudado 13,25 millones de dólares en financiación, Front sigue ampliando su oferta integrada y sus capacidades. Hace apenas dos semanas, Front añadió una integración con Google Play que facilita a los desarrolladores responder a las reseñas en la tienda de aplicaciones.

Chris Wanstrath, director ejecutivo de GitHub, mantiene el impulso del software de código abierto

GitHub es el lugar donde los desarrolladores almacenan, comparten y trabajan en sus aplicaciones. Lo usan desde programadores principiantes hasta ingenieros de grandes empresas tecnológicas como Apple, IBM y Microsoft.

GitHub, que aloja millones de proyectos de software de código abierto, se ha convertido en una de las empresas más importantes del mundo de la programación. Cuenta con unos 22 millones de programadores entre sus miembros. Unas 117.000 empresas usan su sitio para hacer seguimiento de sus proyectos de software.

Gracias al enfoque de GitHub en el código abierto, la tecnología empresarial es ahora una labor colaborativa, en lugar de un ámbito donde las soluciones brillantes quedan encerradas bajo derechos de autor u otras protecciones de propiedad intelectual.

Este año, Wanstrath, cofundador de la empresa, presentó servicios de alojamiento en la nube para empresas en GitHub. A medida que los clientes dejan de alojar sus propios datos en servidores internos, es probable que los servicios integrales de alojamiento en la nube como GitHub se hagan cargo del almacenamiento de datos empresariales.

Wanstrath abandonó la universidad y cofundó GitHub en 2008, al parecer tras trabajar brevemente como reportero de tecnología en CNET. Asumió el cargo de director ejecutivo de la empresa emergente valorada en 2.000 millones de dólares en 2014.

Dennis Mortensen, director ejecutivo de x.ai, quiere que la inteligencia artificial ayude con las pequeñas tareas

X.ai ofrece un servicio sencillo, pero muy útil. Usa inteligencia artificial para revisar los correos electrónicos de los usuarios y programar citas automáticamente.

Los asistentes personales de IA de la empresa —conocidos como Amy y Andrew Ingram— utilizan su conocimiento de los horarios personales y la disponibilidad de los usuarios para responder a las solicitudes de programación que reciben. La IA de la empresa analiza las respuestas y luego envía invitaciones de calendario automáticamente.

El servicio ahorra muchísimo tiempo y es de gran ayuda para cualquiera que tenga que compaginar varias citas. Además, los usuarios no necesitan iniciar sesión ni usar una contraseña; basta con poner en copia a amy@x.ai o andrew@x.ai para usar el servicio.

Mortensen, un emprendedor danés afincado en la ciudad de Nueva York, fundó x.ai con el objetivo a largo plazo de acabar con la bandeja de entrada. Aunque Amy y Andrew todavía dependen del correo electrónico, ofrecen la posibilidad de delegar en la inteligencia artificial las tareas organizativas y administrativas que consumen tiempo en el trabajo.

Melonee Wise, directora ejecutiva de Fetch, es la mente detrás de la revolución robótica

Es probable que la mayoría de los empleados que trabajan en escritorios y rodeados de cubículos no trabajen codo con codo con robots en un futuro próximo. Pero, gracias a Fetch Robotics, el sector de la logística ya parece bastante futurista.

Fetch desarrolla robots móviles autónomos que ayudan en los almacenes. Los robots trabajan junto a los empleados del almacén para transportar artículos por las instalaciones y liberar así a las personas para que se centren en tareas intelectuales.

Los robots de Fetch ayudan a que los almacenes sean más eficientes. También han contribuido a inaugurar una nueva era de convivencia entre humanos y robots.

En muchos sentidos, los robots de Fetch funcionan de manera parecida a los coches autónomos. Usan sensores y computadoras para desplazarse libremente por sus lugares de trabajo, sin estar sujetos a una ruta fija, y utilizan mapas para planificar los recorridos más eficientes. Los robots de Fetch son «lo bastante inteligentes para reconocer y reaccionar ante personas, coches, carretillas elevadoras y otros elementos del almacén», afirma la empresa.

Wise lleva años trabajando en robótica. Se incorporó a Fetch en 2014, tras haber sido directora ejecutiva de Unbounded Robotics, empresa que cofundó. Antes de eso, fue la empleada número 2 de Willow Garage, una empresa emergente ya desaparecida que ayudó a impulsar el actual renacimiento de la robótica.

Todd McKinnon, director ejecutivo de Okta, protege a las empresas en la era de los innumerables inicios de sesión

El servicio pionero en la nube de Okta facilita a las empresas la gestión de las contraseñas que sus empleados usan para iniciar sesión en otros servicios en línea y en la nube. El servicio de Okta ahorra tiempo a los empleados. También añade una capa de seguridad al almacenar contraseñas seguras, en lugar de depender de que los empleados creen y recuerden las suyas.

El servicio resulta especialmente útil para que los empleados inicien sesión en sitios de terceros con cuentas corporativas. Por ejemplo, puede usarse para guardar suscripciones a periódicos para toda la empresa o credenciales de acceso a bases de datos. Cualquier empleado que inicie sesión en el servicio de Okta puede acceder a esas credenciales, tanto si trabaja dentro como fuera de una oficina corporativa.

Antes de cofundar Okta en 2009, McKinnon era director de ingeniería en Salesforce, donde amplió su equipo de 15 a 250 personas.

Okta se convirtió a principios de este año en una de las favoritas de Wall Street gracias a su exitosa salida a bolsa, que valoró la empresa en 2.000 millones de dólares. Siguió destacando tras presentar su primer informe de resultados. Los sólidos resultados llevaron las acciones de la empresa a un nuevo máximo.

A medida que la ciberseguridad recibe cada vez más atención de los directivos y las juntas de las empresas, Okta y McKinnon podrían tener lo necesario para seguir influyendo de forma importante en los hábitos laborales durante los próximos años.

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