Robin de Haas, IMD Executive Fellow, asesora a líderes sobre la idea de que la voz y el cuerpo —no solo las palabras— son el eslabón perdido entre la estrategia y su impacto.
El Foro Económico Mundial considera que la erosión de la confianza en los líderes es un síntoma de una formación en liderazgo que no ha seguido el ritmo de un mundo en transformación.
La respuesta de De Haas es sorprendentemente sencilla: presta atención a cómo respiras y hablas, y cambiará tu forma de liderar.
Cuando Robin de Haas nació con una afección congénita, los médicos dijeron a sus padres: «La voz nunca será lo suyo», y le advirtieron que debía evitar por completo los trabajos de atención al público.
Solo su hermana entendía lo que decía y, en la escuela, sufría acoso constante. A los ocho años subió hasta lo alto de un altillo de un granero, miró la maquinaria que había debajo y pensó en acabar con todo. En cambio, se propuso superar su discapacidad y ayudar a otras personas.
Décadas después, De Haas, nacido en Suiza, asesora a altos cargos de la ONU, jefes de Gobierno y directores ejecutivos sobre la teoría que denomina «liderazgo vocal»: la idea de que, antes de procesar nuestras palabras, las personas responden a lo que perciben sobre el estado de nuestro sistema nervioso.
Su trabajo aborda un desafío señalado por el Foro Económico Mundial: la erosión generalizada de la confianza en los líderes no es la causa de la turbulencia actual, sino un síntoma de modelos de liderazgo que no han sabido seguir el ritmode un mundo que se transforma con rapidez. Reconstruir la confianza exige reformular la manera en que se selecciona, forma y apoya a los líderes para que tomen decisiones; no basta con perfeccionar la estrategia.
La Encuesta de Liderazgo de Young Global Leaders (YGL) concluyó que la visión y la narración de historias solo quedaban por detrás de la brújula moral y la empatía entre las habilidades de liderazgo más importantes. Sin embargo, para De Haas, la forma de transmitir un mensaje es tan importante como lo que se dice.
Aquí, con sus propias palabras, De Haas explica cómo suena realmente el liderazgo auténtico, por qué el sistema nervioso humano podría ser la única ventaja que la IA no puede replicar y cuál es la sencilla práctica de respiración que, según él, puede ayudar a cualquiera a salir del modo de lucha o huida y ejercer un liderazgo genuino.
Le dijeron que su voz nunca sería su punto fuerte. ¿Qué cambió?
Pensé: «Si sigo adelante, tengo que buscar el amor por todas partes». Para encontrar el amor, tenía que conectar con los demás. Me obsesioné con corregir mi voz. Empecé a prestar muchísima atención durante las sesiones de logopedia. Pensé: «Lo más difícil que se puede hacer con la voz es cantar ópera», así que estudié eso hasta obtener mi máster.
Empecé a ofrecer apoyo escolar después de clase a niños que tenían dificultades. Seguí buscando maneras de ayudar, y eso me llevó hasta lo que hago ahora.
Todo empezó con una amiga que era demasiado tímida para cantar delante de nadie. Cantó delante de mí, y pude ver cómo se le tensaba el cuerpo en distintos puntos. Me di cuenta de que podía identificar dónde acumulaba tensión. Esa capacidad venía del patio de la escuela, donde había aprendido a leer el lenguaje corporal para averiguar qué niño iba a pegarme. Lo que a mí me parecía evidente, descubrí más tarde, no lo era para los demás.
¿Cuándo se dio cuenta de que esto tenía que ver con el liderazgo, y no solo con la voz?
Hacia 2008, un alto ejecutivo de una organización internacional me pidió ayuda con su voz. Vi vídeos suyos y los comparé con vídeos de grandes oradores. Todo lo que era distinto. Podía ver la retracción de la mandíbula y la compresión del cuello.
Al comienzo de nuestra tercera sesión, me detuvieron sus dos secretarias y su guardaespaldas. Me dijeron: «Robin, ¿qué le has hecho? Ya no nos grita. Entendemos lo que quiere. Es agradable trabajar con él».
Tenía una descoordinación entre el flujo de aire y las cuerdas vocales. Estas se cerraban mucho antes de que llegara el aire, lo que provocaba una especie de tos al comienzo de sus frases. La gente lo percibía como agresividad. Eso me hizo pensar: la voz transmite mucho más que palabras.
Con los años, desarrollé la hipótesis de que la voz humana es la manifestación fundamental del liderazgo arcaico. Antes de la cognición, antes de los marcos conceptuales y antes de que desarrolláramos ideas sobre el liderazgo, liderábamos con la voz.
La voz es la manifestación más directa del movimiento de tu sistema nervioso. Lo mismo sucede con los mamíferos. Incluso entre las palomas, las gallinas y los caballos, hay un individuo dominante que utiliza la voz y el cuerpo de manera distinta.
La voz y la respiración son señales de liderazgo. Por eso puedes tener la mejor estrategia y aun así generar poco impacto. La voz y el cuerpo son el eslabón perdido entre la estrategia y sus efectos.
¿Qué es exactamente el «liderazgo vocal»?
Los enfoques anteriores sobre la voz han sido normativos. Prescribían patrones del habla, de resonancia y de movimiento que debían adoptarse. El liderazgo vocal es lo contrario.
Liderazgo vocalestudia cómo la voz, a tu manera y a través de tu propia personalidad, manifiesta los movimientos de tu sistema nervioso.
Evaluamos cómo ayudarte a acceder a la parte adecuada de tu sistema nervioso, fuera del modo de lucha o huida, que puede comunicar una dirección. Evaluamos qué parte de tu identidad se está expresando y luego te conectamos con tu propio ser auténtico.
Se llama liderazgo vocal porque se trata de liderar. La voz se utiliza como barómetro, no como un conjunto de reglas que haya que imitar.
A menudo veo a líderes muy inteligentes, brillantes mentalmente, cuyos cuerpos están en modo de lucha o huida. Al final, conducen a sus empresas en la dirección equivocada, por ejemplo, de una manera insostenible para el planeta. Si estás atrapado en ese modo, experimentas una reacción arcaica mucho más intensa que exige actuar. Te inclinas hacia lo que crees que te ofrece seguridad, como acumular riqueza.
Pero puedes salir del modo de lucha o huida. En mi caso, se consigue desbloqueando los biomarcadores que hemos identificado y movilizando el cuerpo.
Cómo ayuda el Foro a los líderes a comprender la IA y colaborar en una innovación responsable
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A través de espacios de confianza e iniciativas colaborativas, el Centro permite a sus socios crear una comprensión compartida y trabajar juntos en enfoques responsables para la innovación y el uso de la IA.
¿Qué relación hay entre la voz y el estrés?
Lynn Martin, anatomista funcional que enseñó en la Universidad de Nueva York, observó cómo se comportaba el mecanismo respiratorio humano bajo estrés y durante el máximo rendimiento.
Identificó seis zonas que parecían cambiar bajo estrés, a las que después llamé, con su aprobación, los biomarcadores del modo de lucha o huida.
La primera es el psoas, un flexor de la cadera. En el modo de lucha o huida, se contrae espontáneamente para ayudarte a correr. La segunda es la cintura escapular. Los músculos alrededor de los hombros se contraen y se elevan, de modo que las costillas dejan de moverse libremente. La tercera es la columna vertebral, en especial la zona del cuello, que se contrae para protegerte de un ataque o una lesión. La cuarta es la caja torácica, que se retrae y deja de moverse libremente, tanto para poder aparentar estar muerto como para preparar el cuerpo para una pelea.
También he identificado que el sistema de las cuerdas vocales empieza a contraerse en el modo de lucha o huida. Perdemos gran parte de la resonancia y la variación, que son los biomarcadores cinco y seis. Puede que hablemos muy alto todo el tiempo, que permanezcamos extremadamente callados, que sintamos que nuestra voz desaparece o que sonemos constantemente dubitativos. Perdemos la música del mensaje y dejamos de inspirar y movilizar a la gente.
¿Por qué es importante la voz para que los líderes generen confianza?
Es la traducción más directa de tu sistema nervioso. Tu sistema nervioso es muy parecido al que teníamos cuando éramos —y seguimos siendo— grandes simios. Siempre está evaluando si estás a salvo y se lo comunica a los demás mediante las señales de tu voz.
Pensemos en la duración de las sílabas. Cuando se acortan, eso indica agitación. Probablemente hayas entrado alguna vez en una tienda y hayas oído a alguien decir «hola» de tal manera que te hace sentir que no quiere estar allí. O lo contrario: su voz te hace sentir muy bienvenido.
La voz siempre tiene dos capas: las palabras que se dicen y el sistema nervioso que habla. Si eso importa cuando entras en una tienda para comprar algo, imagina lo crucial que se vuelve cuando se trata de liderar.
Cuando aprendes a regularte, lo que quizá sea la parte más importante del liderazgo, y luego conectas con tu propósito, tu sistema pasa a un estado de activación parasimpática. Tu «gran simio» está tranquilo.
Cuando las personas salen del modo de lucha o huida, pueden expresar sus ideas sin activar ese modo en los demás. Así, se las escucha. El liderazgo vocal es el arte de dar voz a todos.
¿Qué futuro le espera al liderazgo vocal en la era de la IA?
Creo que el liderazgo vocal se convertirá en una nueva categoría dentro del liderazgo y la formación ejecutiva, y será uno de los elementos que seguirán siendo exclusivamente humanos. Con la IA, habrá más empresas lideradas por sus fundadores y con equipos mucho más pequeños.
La manera en que el fundador se presenta como la cara visible de la empresa cobrará mucha más importancia. No se tratará principalmente de su capacidad cognitiva para diseñar estrategias, porque podrá introducirlas en una máquina. Se tratará de cómo moviliza a los demás y de cómo se presenta.
Predigo que, en los próximos 20 años, la comunicación humana cobrará mucha más importancia que ahora. No querremos que un agente de IA se comunique con nosotros. Querremos el elemento humano.
A medida que avance la IA, ¿qué es lo único que tienen los seres humanos? Su sistema nervioso. Un sistema nervioso que ha visto salir y ponerse el sol, ha admirado la lluvia, ha bailado enamorado, ha sentido la piel de gallina al escuchar una canción y ha experimentado la alegría creativa de desarrollar un producto que podría cambiar el mundo. Eso es lo que aportamos los seres humanos, y eso nunca se acabará.
El liderazgo vocal se convertirá en una nueva categoría dentro de la formación ejecutiva, y será uno de los elementos que seguirán siendo exclusivamente humanos.
Robin de Haas, IMD Executive Fellow
¿Puede recomendar una práctica diaria de cinco minutos?
Ponte de pie y sacude suavemente las piernas, los brazos y la columna mientras exhalas con un siseo suave. Hazlo durante aproximadamente un minuto. Estás imitando lo que hacen los animales en la naturaleza cuando ya se ha marchado el depredador. Esto libera los biomarcadores muy rápidamente.
Ahora imagina cómo te sentirás cuando el proyecto tenga éxito. Sea cual sea el proyecto, ¿cómo te sentirás cuando lo hayas logrado?
Con esos dos pasos, es menos probable que sigas en el modo de lucha o huida y podrás tener una dirección clara.
Después, aunque esta práctica lleva más tiempo, invitaría a todos los ejecutivos a llevar un diario. A menudo, los ejecutivos se exigen una presión enorme, lo que desencadena una respuesta interna de lucha o huida y puede frenar sus carreras.
Llevar un diario te permite releer tus pensamientos y observarlos desde una perspectiva externa. Si escribes en el teléfono, incluso podrías copiar el texto en una herramienta de IA y preguntarle: «¿Cómo me hablo a mí mismo? ¿Soy un buen líder para mí mismo?».
Esto te permite orientarte hacia una dirección en el laberinto de tu mente. ¿Qué rumbo quiero darle a mi vida y a los demás? ¿Cómo quiero liderarme? El liderazgo empieza desde dentro.
Esta entrevista se ha editado ligeramente.







